NÚMERO 14 | Agosto, 2016

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Síntesis de la Tesis de Maestría en Psicoanálisis: El vínculo como paciente | Ana Sloninsky

Síntesis de la tesis de Maestría en Psicoanálisis, Asociación Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados (AEAPG) en convenio con la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), defendida en noviembre de 2015. Director de tesis: Silvio Zirlinger. Jurado: Silvia Acosta; Alicia Levín; Carlos Weisse.

Introducción

¿Qué significa ser analista de niños? Winnicott diría que formamos parte del «trabajo sucio» de la crianza y que «si todo va bien», el niño nos olvidará, aunque formemos parte de su historia vital. Iremos a parar al «limbo», el mismo lugar donde va a parar la amnesia infantil. A diferencia del análisis de adultos, en las terapias con los niños intervienen otras personas: los padres. Ellos también nos comunican sus preocupaciones y/o limitaciones a su manera, generando otro tipo de situaciones conflictivas. ¿Cómo logramos una alianza terapéutica tan intensa especialmente con las madres y sus hijos en terapia? ¿Cómo logramos un clima de juego, habiendo tanto conflicto en el entorno? El avance de conceptualizaciones sobre el psiquismo temprano ha permitido una mayor comprensión sobre las fallas parentales tempranas y su impacto tanto en la vida psíquica del niño, como en el entendimiento de su influencia sobre la vida psíquica adulta.

Propuesta de investigación

En esta tesis, nos referiremos a las fallas parentales tempranas, las definiciones de encuadre, el campo analítico, las intervenciones en el aquí y ahora y el rol del analista de niños. Nos proponemos introducir un nuevo concepto a la teoría de la técnica: el vínculo como paciente, referido siempre al paciente en terapia individual. A saber, tenemos un paciente niño quien, más allá de su relato consciente, trae consigo una historia inconsciente que está construyendo. El acto analítico acontece desde dentro de este vínculo; en efecto, lo que promueve la modificación en el paciente está ligado al compromiso vincular del analista. Creemos que en el vínculo terapéutico, es el mismo vínculo lo que cura, al permitir el despliegue de lo detenido, lo sintomático y lo repetido. Y lo vivencial actualiza el acto analítico. La palabra ya es pasado, porque nomina algo acontecido: poner en palabras lo que el niño siente alude a una temporalidad diferente. Por tanto, poner en acto en el vínculo terapéutico añade la dimensión vivencial (palabra más emoción, como experiencia).

Preguntas de investigación

¿Cuáles han sido los aportes conceptuales centrales a la teoría freudiana que permiten delimitar actualmente el campo clínico con niños como un escenario ampliado, que incluye a su red vincular real y que definen a la clínica analítica de niños como un campo intersubjetivo? ¿Cuáles son las funciones terapéuticas y las herramientas técnicas que tiene el analista de niños en este contexto? Finalmente, nos preguntamos si es posible pensar el trabajo analítico con niños focalizando al vínculo como paciente. ¿Qué aporta esta perspectiva? En esta tesis, el tema de investigación se circunscribe a los patrones relacionales tempranos y a los modos de acceder a ellos a través del sostén medioambiental, en el contexto terapéutico.

Objetivos de investigación

Los objetivos generales son:

Historizar los aportes conceptuales centrales a la definición del proceso de constitución psíquica del niño como una dinámica intersubjetiva e intrapsíquica —sostenida en los vínculos tempranos posibles entre el niño y sus cuidadores—, cuyas funciones principales son el desarrollo de la auto regulación emocional, la mentalización y el sentimiento de seguridad, en tanto expresiones de la capacidad de metabolización psíquica. Describir cómo el uso particular del encuadre colabora y enriquece la fortaleza familiar y sostiene su potencial como co-metabolizador psíquico del niño, desde la conceptualización del «vinculo como paciente».

Dentro de los objetivos específicos nos proponemos:

Articular los desarrollos conceptuales dentro del psicoanálisis contemporáneo y la teoría del apego que han definido un campo de aplicación del psicoanálisis de niños, ampliado al medio-ambiente real. Describir el modo en que el medio ambiente real del niño da cuenta del quehacer materno-paterno y de la fortaleza familiar (capacidad de reponerse a los traumas, migraciones, mudanzas, duelos, cirugías, miedos atávicos), en articulación con las capacidades y defensas del niño en tratamiento. Analizar los modos en que el uso del dispositivo o marco del tratamiento implica una ampliación del sostén medio-ambiental hacia el sostén del marco psicoterapéutico, al servicio de reforzarlo, manteniendo la «continuidad» o la «monotonía». Describir las implicancias técnicas del sostén medio-ambiental real del niño. Es decir, en qué medida el analista debe implementar todas las modificaciones necesarias en pos de sostener la frecuencia y concreción de las sesiones estipuladas y entrevistas de orientación a padres, pensando la frecuencia como «dosis» de presencia vincular.

Desarrollos de D. Winnicott sobre vínculos tempranos

Partió de las ideas de Klein, planteando acuerdos y diferencias sustanciales, a partir de su posicionamiento respecto del papel de las fantasías inconscientes y la pulsión de muerte. Apuntó también a que Freud desatendió el tema de los logros necesarios en el desarrollo temprano.

Para Winnicott «El bebé no existe, lo que existe es la pareja de crianza». Enfatiza la importancia de la madre –o de quien cumpla su función– por el papel central que le cabe en la construcción del narcisismo primario. El desarrollo humano no resulta sólo de las tendencias heredadas, sino también de una interacción compleja con los factores ambientales que considera primordiales, desde donde construye su teoría del desarrollo emocional primitivo. Es el medio (la madre) la que se debe adaptar al hijo. De ahí surgen dos voces indivisas, la adaptación activa y el ambiente facilitador. La idea de madre (o persona sustituta) como ambiente facilitador (o también: la madre-ambiente) es crucial. El desarrollo depende del aporte de la «madre suficientemente buena».

Abordaje técnico ampliado: las fallas parentales tempranas y la función analítica. «El vínculo como paciente»

Se ha fundamentado la necesidad clínica de la presencia del terapeuta como observador de las interacciones cotidianas entre la madre y su hijo, entre el niño y su padre, y con el entorno familiar nuclear. De acuerdo con Winnicott, se afirma que la presencia real y sostenida es algo a construir en las interacciones cotidianas y mínimas. La necesidad de estar allí y observar los modos-de-estar, tanto de la dupla madre-niño, como del núcleo familiar madre-padre-niño. Es en la acción cotidiana que los padres pueden mostrar las formas de sostener y mentalizar a su hijo a través de una disponibilidad real que promueve el despliegue de los procesos de simbolización y trasformación psíquica implícitos. El objetivo real es la interacción o la relación, y no sólo la conducta de la madre o de ambos padres.

La alianza terapéutica positiva es primordial, y el terapeuta empleará cualquier medio que considere necesario y razonable para lograr este objetivo. Incluye visitas a domicilio, educación, consejos, ayuda práctica, y respaldo e intervención ante otros organismos. Otro rasgo importante de este tratamiento es el fortalecimiento positivo de las conductas maternas concordantes, adecuadas o incluso suficientes. Incluye la identificación de conductas parentales positivas, es decir, el hecho de descubrirlas en el repertorio de la madre y ayudarlas a emerger. Dentro de las posibilidades de pensar al vínculo como una relación ampliada, cabe incluir a otros miembros de la familia si fuera necesario. Figuras de apego fundamentales, redes sostenedoras, cuando la madre y el padre no están disponibles. El objetivo final es modificar las interacciones familiares, no a los miembros de la familia, motivo por el cual este tipo de terapia se une a las filas de los enfoques centrados en la conducta manifiesta pero, que desde la lectura del terapeuta, son el emergente de una serie de modelos inconscientes que se actualizan con la llegada de un nuevo hijo y que expresan sus fortalezas y sus fallas.

Variaciones en la técnica

El marco analítico es un medio para el crecimiento personal y no exclusivamente un lugar de traducción del inconsciente. La interpretación y la palabra ocupan otro papel en el tratamiento psicoanalítico diferente que el dado por Freud. El modelo de la relación madre-bebé en la que la comunicación es relativamente no verbal, se convierte en un paradigma del proceso analítico.

Lo importante para el paciente no es tanto la exactitud de la interpretación, como la disposición y confiabilidad del analista para ayudarlo, su capacidad para identificarse con él, y creer así en lo que hace falta para satisfacer sus necesidades tan pronto le sean indicadas.

Conclusiones

La propuesta que hacemos refiere a una práctica analítica en la que las fronteras entre psicoanálisis y psicoterapia no derivan sólo de proposiciones teóricas, sino del alcance que en el encuentro con cada caso tiene nuestra intervención. Una práctica donde cabe la contención, el sostenimiento y la gestión, la intervención expresiva, la narcisización, y la utilización activa y selectiva de la contratransferencia.

En definitiva, se trata de un psicoanálisis que a lo «sabido y pensado» incorpore lo no pensado, lo nuevo, en un proceso continuo de debate y creación, como espacio de juego. Y una nueva oportunidad para desplegar lo no desplegado psíquico, constituyéndose el encuentro psicoterapéutico como «una segunda oportunidad para el desarrollo», en el cual disponer del sostenimiento que permite afrontar las experiencias de integración. Un espacio transicional, de creación, de recuperación del juego, en el seno del cual puedan tener lugar vivencias nuevas, a cambio de las fallas ambientales de la infancia, donde la singularidad del individuo pueda expresarse y configurar su propio idioma con los objetos. En esta tesis se afirma que, ese espacio, ese lugar, esa potencialidad es abordable a través de una vía, del vínculo.

Bibliografía

Aulagnier, P.: La violencia de la interpretación. Del pictograma al enunciado, Buenos Aires, Amorrortu, 1977.

Bowlby, J.: El vínculo afectivo, Buenos Aires, Paidós, 1976.

Dolto, F.: «El niño y la hospitalización», en Trastornos en la infancia. Reflexiones sobre los problemas psicológicos y emocionales más comunes, Barcelona, Paidós, 1997, pág. 105-107

Rascovsky, A.: «Comentario del artículo “La experiencia de mutualidad madre-hijo” de Winnicott», en Revista de Psicoanálisis, Vol. 35, N.º 2, 1978, pág. 384-388

Rascovsky, A.: Conocimiento del hijo, Buenos Aires, Orion, 1973.

Stern, D.: La constelación maternal: un enfoque unificado de la psicoterapia con padres e hijos, Barcelona, Paidós, 1997.

Winnicott, D. W.: El proceso de maduración en el niño. Estudios para una teoría del desarrollo emocional, Barcelona, Laia, 1979.

Winnicott, D. W.: Escritos de pediatría y psicoanálisis, Barcelona, Laia, 1979.

Winnicott, D. W.: Realidad y juego, Buenos Aires, Gedisa, 1991.

Winnicott, D. W; Winnicott, C. (ed.); Shepherd, R. D. (ed.); Davis, M. (ed.): Exploraciones psicoanalíticas, v. 1, Buenos Aires, Paidós, 1991.

Winnicott, D. W; Winnicott, C. (ed.); Shepherd, R. D. (ed.); Davis, M. (ed.): Exploraciones psicoanalíticas, v. 2, Buenos Aires, Paidós, 1991.

Acerca del autor

Ana María Sloninsky

Ana María Sloninsky

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