Una revista de la Asociacion Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados.

No me gusta el brócoli

No me gusta el brócoli

No me gusta el brócoli, de Diego Zeballos Luna, es un cuento dirigido al ámbito familiar que transcurre en una casa, lo que desde el inicio sitúa la historia en un contexto cotidiano y vincular entre hermanos. A través de una narrativa accesible, aborda el proceso de construcción de la autonomía en la infancia y muestra cómo los niños fantasean, así como la dinámica entre hermanos. Asimismo, pone en juego qué sucede a nivel familiar cuando un niño dice que no a una propuesta de los adultos, habilitando la escucha y el reconocimiento de su voz. La inclusión de preguntas al final del relato favorece la apertura al diálogo y la construcción de sentido compartido. En conclusión, se trata de una obra valiosa por su capacidad de promover el encuentro y la reflexión en el contexto familiar.

Victoria Sívori

El Cuento de Diego Zeballos Luna, psicólogo, egresado de la AEAPG, narrador y autor de cuentos infantiles, es motivo de reflexión clínica y literaria.

En "No me gusta el brócoli" se plantea un conflicto familiar centrado en la oposición del niño como intento de afirmar su identidad. La historia es simple, con pocos personajes y es narrada por la hermana mayor, quien observa las escenas y acompaña a su hermano sin coerción. El cuento busca facilitar la conexión emocional del lector.

La negativa del pequeño expresa desconfianza ante lo nuevo y necesidad de diferenciación, en línea con la idea del niño como "inmigrante" en el mundo adulto. Los padres intentan forzar la aceptación, mientras el niño, en tensión con ellos, sostiene su rechazo.

El recurso de la "magia" encarnada en el mago genera expectativas pero decepciona. Luego, con su hermana, surte un nuevo efecto y se transforma en una apertura genuina.

Desde una mirada psicoanalítica, se destaca la importancia de comprender empáticamente al niño y respetar su expectativa de desarrollo personal según sus tiempos.

La transformación acontece cuando el niño pasa de una actitud cerrada a una apertura personal, no por imposición sino por decisión personal, mediada por el lazo fraterno. La obra opera como herramienta vincular, mostrando que las diferencias caben en los vínculos y pueden integrarse en un re-encuentro familiar.

Gracias por todo lo que me diste
pero no quiero ser como vos...
No sientas ingratitud, ni me cuides de mi fracaso.
Gracias por tenerme y gracias por soltarme,…

Pescetti, L.M. — "Gracias por tus cuidados"

Judith Roitenberg