Síntesis de la Tesis de Maestría, del Posgrado de Maestría en Psicoanálisis. Asociación Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados (AEAPG), en convenio con la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM), defendida el 29 de mayo de 2026. Directora: Mag. Graciela Reid. Jurado: Mag. Octavio Basso, Lic. Borakievich y Mag. Alejandra Lo Russo.
Justificación Teórica, Política y Ética
Esta investigación se origina en preguntas surgidas de la práctica clínica frente a las configuraciones identitarias que son disidentes de la norma heterocisexual, particularmente en experiencias de personas trans y/o no binarias. El campo de investigación estará dirigido a indagar sobre los procesos de transición subjetiva y las operaciones psíquicas que posibilitan un emplazamiento respecto de una identidad anterior. En términos topológicos puede evocar una nueva inscripción en el aparato psíquico, no se trata de una sustitución. Metapsicológicamente, hablamos de un proceso de reinscripción simbólica y libidinal, en el que los significantes que sostenían la forma previa del Yo son elaborados y redistribuidos en su carga afectiva. Este trabajo implica un movimiento de elaboración, resignificación y transformación económica del deseo, donde la identidad se despliega como un trabajo continuo de escritura psíquica. En esta línea, las transiciones de género pueden pensarse como experiencias de invención subjetiva, en las que lx sujetx reelabora las marcas del otrx, reconfigura la investidura de su cuerpo y reinscribe su posición deseante en una trama simbólica que ya no coincide con los ideales normativos.
La escena psicoanalítica contemporánea se enfrenta al desafío de revisar sus herramientas teóricas y técnicas a la luz de las transformaciones sociales en torno a las identidades de género y las distintas construcciones subjetivas. Este trabajo parte de la necesidad de alojar, pero también de teorizar los procesos psíquicos que atraviesan sujetxs trans y no binaries que comenzaron su transición en la adolescencia, período decisivo de reorganización metapsicológica donde la pregunta por el cuerpo, el deseo y la identidad cobra una dimensión de urgencia existencial. Las transiciones de género no son fenómenos accesorios, tampoco epifenómenos culturales y menos desvíos patológicos de una supuesta norma del desarrollo psíquico. En este sentido se propone abordar estas experiencias desde una metapsicología situada que escuche las invenciones singulares del sujeto sin pretender adaptarlo a esquemas anatómicos ni binarios prefijados.
El trabajo psíquico en las subjetividades trans implica una reconfiguración de la vivencia corporal y de la trama autobiográfica. Entendiendo al cuerpo como resultado de un movimiento libidinal permanente que requiere del trabajo de apropiación subjetiva.
La noción de trans-cripción remite justamente a esa operación de reescritura de la propia historia sobre el soporte del cuerpo y del lenguaje, supone inscribir una marca singular allí donde antes reinaba la ajenidad del mandato socio- cultural. Esta reescritura no reniega del pasado ni pretende refundar al sujeto desde un punto absoluto, sino que toma las marcas previas, las desencaja de su sentido unívoco y produce una nueva sintaxis del deseo. El cuerpo deviene así un espacio habitable en la medida en que puede ser nombrado con una gramática propia.
Aspectos metodológicos
La pregunta que orienta el recorrido de la investigación es ¿Cómo se configuran los procesos psíquicos de historización y construcción autobiográfica en personas trans, en relación con las condiciones socioculturales, políticas y clínicas que inciden en la elaboración de sus identidades previas?
El tipo de diseño es exploratorio descriptivo, de caso único. El mismo consiste en una revisión y análisis del caso que permite pensar o ensayar respuestas preliminares a los interrogantes planteados, es decir, busca lograr cierta aproximación para precisar y esclarecer la situación problema. Se plantean jerarquizaciones del problema para llegar a probar la hipótesis, que consiste en que los procesos de historización y construcción autobiográfica, en subjetividades trans, posibilitan la elaboración psíquica de las identidades previas a la transición.
El objetivo general es describir los procesos psicológicos que se ponen en juego en la asunción de una nueva identidad de género en pacientxs de 15 a 24 años de edad, en el marco del dispositivo clínico psicoanalítico en una ciudad de la provincia de Buenos Aires, a través de viñetas clínicas y análisis de un caso.
Los objetivos específicos son:
Metapsicología de la Elaboración Psíquica de la Transición
Los procesos metapsicológicos que subyacen a la elaboración psíquica en una transición de género, incluyen el duelo, la historización y la construcción autobiográfica como operaciones centrales e insustituibles para el reanudamiento simbólico que permite la continuidad histórica del Yo.
A partir de las premisas freudianas que conciben el duelo como un trabajo de desinvestidura, pero también de ligazón de lo displacentero mediante el pasaje de la posición pasiva a la activa (Freud, 1916, 1920), consideramos los planteos de Juan David Nasio (2011) sobre la adolescencia. Desde esta perspectiva, la pubertad y la metamorfosis adolescente son entendidas como un lento proceso de duelo y renacimiento que requiere un vaivén continuo entre el pasado y el presente. Para que el sujetx se desprenda del cuerpo infantil y del universo familiar, necesita recordar de manera constante ese pasado e integrarlo a través de la palabra, la emoción y el acto, convirtiendo la pérdida en la trama misma sobre la que se edifica un futuro deseable e investible. Nos preguntamos, entonces, ¿qué sucede si el volver al pasado genera sufrimiento en el sujeto, debido a ser vivido con un género que no coincide con lo autopercibido? ¿Cómo es posible duelar un cuerpo que no fue vivenciado como propio? ¿qué es lo que debe elaborar entonces una identidad trans?
Esta dinámica metapsicológica toma una resignificación singular al abordar la especificidad del denominado “duelo trans”, donde la elaboración psíquica no se orienta a lamentar la pérdida de un cuerpo “anterior”, sino a tramitar la vivencia de un cuerpo material que no pudo ser habitado subjetivamente ni investido psicosexualmente en la infancia, quedando marcado por la Kränkung (afrenta o mortificación) y desencadenando momentos de quiebre subjetivo durante la pubertad. (entrevista a Saketopoulou, 2022; Blestcher, 2018)
Ante este sufrimiento, la respuesta psíquica no puede limitarse a la cancelación del pasado ni a la inmediatez de las modificaciones corporales. Tomando los desarrollos de Aulagnier (1991) sobre el fondo de memoria y la tarea autobiográfica del Yo, se sostiene que la transición requiere un trabajo de historización capaz de reescribir la historia previa y resignificar el pasado vivido en otro género para preservarlo como causa de la existencia actual. Esta integración temporal resulta éticamente decisiva para contrarrestar el riesgo advertido por Alessandra Lemma (2024) sobre el “estado de hibernación”, en el cual la pretensión de borrar la historia previa en pos de la adaptación al nuevo cuerpo genera un “presente sin pasado” que suspende la temporalidad psíquica. Entendemos que, si bien las intervenciones médicas aportan un alivio genuino, estas no sustituyen el trabajo psíquico de simbolización: los genitales adquiridos y el nuevo cuerpo son siempre el resultado de un cuerpo que fue, por lo que no existen atajos en la labor de integración que le permite a la persona trans desligarse de la opresión normativa, narrarse con memoria y construirse un pasado.
La Clínica contemporánea un espacio de afirmación subjetiva
Entendemos que las respuestas psíquicas frente al cambio son singulares y que el contexto actual plantea obstáculos para la consolidación de identidades trans, cruzado por la patologización, la escasez de modelos representacionales y la intolerancia a la diferencia. La huella del contexto en estos psiquismos es innegable y la resignificación de estas vivencias varía en cada sujetx. Por ello, sostenemos que el acompañamiento clínico de estas trayectorias singulares -sin asumir que el cambio derive en patología- es lo principal para garantizar el derecho a la salud mental.
Tensión entre validación social e integración subjetiva
Reflexionamos sobre cómo la validación social condiciona la capacidad de integración subjetiva y la construcción autobiográfica en las subjetividades trans. Siguiendo a Judith Butler (2006), comprendemos que las normas de género pueden deshacer al Yo, exigiendo renunciar a una vida habitable o desmontar la concepción previa de sí para alcanzar reconocimiento como ser humano. En esta línea, entendemos por habitabilidad la vida que va más allá de la biología mínima y se inscribe en la categoría de lo humano.
Analizamos cómo la norma opera de forma paradójica: para alcanzar la inteligibilidad -definida por los parámetros hegemónicos que contraponen hombres y mujeres “reales”- lx sujetx a menudo se ve forzadx a someterse a exigencias que no lx representan o a asumir la exclusión. Como señala Butler (2006, p. 307), la norma “es lo que necesitas para vivir y, al mismo tiempo, es lo que, si lo vives, amenaza con borrarte”. Todo desplazamiento de esta linealidad tiende a ser patologizado bajo etiquetas como la “disforia de género”, nominaciones que reducen la complejidad de los procesos de significación.
Reconocemos que cuando las normas no son elegidas y generan opresión, se viven como violaciones que exponen a las personas a la violencia y la marginalidad. Frente a este tratamiento diferencial que califica a estas identidades de “irreales”, coincidimos con Butler (2006) en la necesidad de construir un léxico que legitime la complejidad del género dentro de la ley, la psiquiatría y la teoría social, transformando el entramado comunitario para garantizar condiciones de habitabilidad no excluyentes.
“Plutones”, una Invención Colectiva para la Despatologización. Clínica Ampliada
El análisis de la producción de subjetividad se desplaza de la intimidad del consultorio individual para articularse con la experiencia de dispositivos comunitarios y espacios colectivos de pares, tomando como referencia central la práctica desplegada en “Plutones” (De la Sovera, 2019). Este espacio grupal y comunitario se erige como una invención colectiva para la despatologización y como una manifestación de la clínica ampliada, ofreciendo un contrapeso subjetivo y político frente a la estigmatización y el aislamiento producidos por el orden heteronormativo. En el seno de “Plutones”, la circulación del afecto y la ternura colectiva operan como estrategias ético-políticas que permiten tramitar el malestar y validar las vivencias singulares de cada participante (Borakievich, 2025).
La trama de paridad facilita la producción de anclajes simbólicos e identificatorios compartidos, demostrando que el trabajo de historización y la afirmación de la identidad se sostienen de manera imprescindible en la trama del lazo social, donde la vulnerabilidad individual se transforma en una potencia colectiva de existencia.
Estudio del Caso Clínico “Ana”: El Nombre Muerto como Significante Frontera
El núcleo empírico de la investigación se articula a partir del estudio del caso único de Ana, una joven trans que inicia su proceso de transición en la adolescencia y que luego tras una mudanza abre una nueva escena para la resignificación de su sufrimiento. En el transcurso de su tratamiento, el concepto de “nombre muerto” traído por ella a la escena analítica, y al mismo tiempo tomado de la jerga trans, es interpretado como un significante de alta precisión metapsicológica. El nombre muerto es teorizado como un “significante frontera”: una demarcación simbólica que le permite a Ana proteger la continuidad narcisista del Yo, evitar la desintegración psíquica y señalar la distancia entre la identidad asignada en el pasado y su posición deseante presente. El trabajo clínico demuestra que la imposibilidad inicial de historizar episodios de la infancia y el fondo de memoria reducido, son una respuesta ante un medio social que limitó las posibilidades de manifestación subjetiva. En la clínica con Ana, el refugio en avatares femeninos de videojuegos operó como un anclaje simbólico previo que preservó la continuidad de su identidad. El acompañamiento analítico permitió que el nombre muerto dejara de actuar como una amenaza para constituirse en un significante desde el cual reescribir las marcas del pasado, permitiendo a la paciente transitar desde la expectativa de la hormonización como ideal de completud hacia la asunción de una narrativa autobiográfica propia y deseante.
Conclusiones
Las conclusiones de la investigación reafirman que la transición de género exige abandonar las miradas patologizantes para dar paso a una comprensión metapsicológica centrada en los procesos de reinscripción, duelo e historización. Se establece que el dispositivo psicoanalítico es un espacio fundamental de afirmación subjetiva que permite acompañar la articulación del cuerpo y la identidad bajo nuevas coordenadas simbólicas. El trabajo concluye que la noción de nombre muerto realiza una función de frontera defensiva indispensable para resguardar el narcisismo mientras se realiza la labor de trans-cripción de la propia historia. Finalmente, apoyándose en la ética del conocimiento situado (Haraway, 1995) y en la articulación entre la clínica individual y la experiencia comunitaria (“Plutones”), la tesis enfatiza que el reto del psicoanálisis contemporáneo consiste en alojar las invenciones singulares y sostener las condiciones para que cada sujetx pueda transcribir su biografía y construir una vida plenamente habitable.
Aulagnier, P. (1991). Construir(se) un pasado. Revista de Psicoanálisis APdeBA, 13(3), 441–497.
Blestcher, F. (2018). Transidentidades, transexualidades, transgéneros: Una lectura sintomática de la clínica psicoanalítica. Topía. https://www.topia.com.ar/articulos/transidentidades-transexualidades-transgeneros-una-lectura-sintomatica-clinica
Borakievich, S. (2025). “Cuerpxs disidentes y producción colectiva de ternura. Fragmentos de una clínica ampliada”. En Actas Jornada de la Unidad de Investigación y Extensión Discurso, Género y Sociedad (DiGeS),“Violencia, derechas, género y discurso”. Universidad Nacional de Quilmes, (en prensa).
Borakievich, S. (2025). Identidades de género y Salud Mental. Reflexiones en torno a las prácticas “psi”. En S. Matus (Coord. de Edición), Géneros, diversidades y poder. Posibles e imposibles. Ediciones Conjunto.
Butler, J. (2006). Deshacer el género. Paidós. Díaz-Benjumea, L. J., & de Celis Sierra, M. (2022). Entrevista con Avgi Saketopoulou. Aperturas Psicoanalíticas: Revista Internacional de Psicoanálisis, (69). Recuperado de https://www.aperturas.org/articulo.php?articulo=1179
De la Sovera, S. (2019). Clínica ampliada: Quebrando aislamientos. Revista Topía, 19(85), 29-30. https://www.topia.com.ar/artículos/clínica-ampliada-quebrando-aislamientos
Freud, S. (1979a). Duelo y melancolía [Trabajo original publicado en 1914-1916]. En J. Strachey (Ed.), Obras completas(Vol. XIV). Amorrortu Editores.
Freud, S. (1979c). Más allá del principio del placer [Trabajo original publicado en 1920]. En J. Strachey (Ed.), Obras completas (Vol. XVIII). Amorrortu Editores.
Haraway, D. J. (1995). Conocimientos situados: la cuestión científica en el feminismo y el privilegio de la perspectiva parcial. En Ciencia, cyborgs y mujeres. Cátedra.
Lemma, A. (2024). Presente sin pasado: La interrupción de la integración temporal en un caso de transexualidad. Aperturas Psicoanalíticas, (76), artículo e3. Recuperado de https://aperturas.org/articulo.php?articulo=0001271
Nasio, J. D. (2011). ¿Cómo actuar con un adolescente difícil?: Consejos para los padres y profesionales. Paidós.