{"id":129,"date":"2026-08-12T15:30:29","date_gmt":"2026-08-12T18:30:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=129"},"modified":"2026-08-12T15:40:41","modified_gmt":"2026-08-12T18:40:41","slug":"homenaje-a-rene-kaes","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/homenaje-a-rene-kaes\/","title":{"rendered":"Homenaje a Ren\u00e9 Ka\u00ebs"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ren\u00e9 Ka\u00ebs ya no est\u00e1 con nosotros. Sin embargo, los desarrollos que ha desplegado a lo largo de su fruct\u00edfera vida profesional y acad\u00e9mica nos habr\u00e1n de acompa\u00f1ar por siempre. Su gran legado, la construcci\u00f3n de una metapsicolog\u00eda de la intersubjetividad, nos brinda el acceso a la realidad ps\u00edquica inconsciente que se produce en toda vinculaci\u00f3n (pareja, grupo, familia, instituci\u00f3n). Estos conocimientos posibilitan, con dispositivos psicoanal\u00edticos adecuados a cada configuraci\u00f3n vincular, su comprensi\u00f3n y su abordaje terap\u00e9utico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La obra de Ka\u00ebs es compleja, intrincada y caleidosc\u00f3pica. Funciona a la manera de la banda de Moebius, lo que est\u00e1 adentro est\u00e1 afuera, lo que est\u00e1 afuera est\u00e1 adentro. Lo que aparece en primero reaparece despu\u00e9s, lo que aparece al final reaparece primero. Un concepto resignifica al anterior y viceversa, generando la secuencia temporal de un rulo o de un loop.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su formaci\u00f3n profesional en el CEFFRAP, dirigido por Didier Anzieu, lo impuls\u00f3 a trabajar con grupos y a generar sus in\u00edciales desarrollos te\u00f3ricos. Justamente, a partir de que Anzieu planteara que si el sue\u00f1o es una realizaci\u00f3n de deseo, el grupo tambi\u00e9n lo es. Ka\u00ebs elabora una tesis rec\u00edproca, plantea que el sue\u00f1o es una actividad de agrupamiento y desagrupamiento de objetos internos del so\u00f1ante, patrocinados por su deseo. El sue\u00f1o realiza el deseo del sujeto de ser un grupo. Por tanto, el grupo puede ser analizado como un sue\u00f1o y el sue\u00f1o como un grupo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">De los grupos del psiquismo al psiquismo grupal<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de estos desarrollos Ka\u00ebs marchar\u00e1 en busca de los organizadores ps\u00edquicos y socioculturales de la representaci\u00f3n del grupo. Esta investigaci\u00f3n desembocar\u00e1 en la publicaci\u00f3n de&nbsp;<em>El aparato ps\u00edquico grupal<\/em>, donde desarrollar\u00e1 la hip\u00f3tesis de las formaciones grupales del psiquismo y sus modalidades (acoplamiento, isomorfismo, homomorfismo, etc.)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Surge as\u00ed la definici\u00f3n de los grupos internos como esquemas de organizaci\u00f3n y de representaci\u00f3n. Son formaciones y procesos ligados al inconciente que act\u00faan en simult\u00e1neo al interior del sujeto y del grupo. Estos esquemas son la imagen del cuerpo, las instancias ps\u00edquicas, las redes identificatorias, los sistemas de relaci\u00f3n de objetos, los complejos y las imagos. El grupo es a la vez el lugar de formaci\u00f3n del sujeto del inconciente y el lugar que moviliza, recibe y transforma las formaciones y los procesos inconcientes del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de aparato ps\u00edquico grupal es el primer paso hacia una metapsicolog\u00eda de lo intersubjetivo. Del mismo se deriva la noci\u00f3n de las funciones intermediarias que operan en la grupalidad. Estas son funciones de delegaci\u00f3n y de mediaci\u00f3n sobre un sujeto (o m\u00e1s-de-un-sujeto), que articulan la din\u00e1mica entre el grupo y los sujetos que lo componen, vinculando dos \u00f3rdenes discontinuos (adentro-afuera, conciente-inconciente, individuo-grupo, etc.).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Todas las crisis, la crisis<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDe qu\u00e9 manera son vividos, elaborados y utilizados subjetivamente los componentes de una crisis a ra\u00edz de una ruptura en las dimensiones intrasubjetiva y\/o intersubjetiva? Ka\u00ebs plantea que adem\u00e1s de ser sujetos del inconciente, sujetos del v\u00ednculo, sujetos de grupo (o sea, intersujetos), somos sujetos de crisis. No obstante, este concepto de crisis que nos caracteriza se complementa con los de ruptura, superaci\u00f3n y sutura. Por tanto, la eclosi\u00f3n de toda crisis devendr\u00e1 en una inevitable ruptura que podr\u00e1 ser, a su vez, superada o suturada (la primera crisis, en tanto ruptura, es la del nacimiento). Sin embargo, a\u00fan cuando la situaci\u00f3n cr\u00edtica sea superada, esto no impedir\u00e1 la deflagraci\u00f3n de la siguiente. Es que los recursos que generamos para solucionar la crisis en curso van a ser los inevitables causantes de la pr\u00f3xima.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Apuntalamiento: el eslab\u00f3n perdido del psicoan\u00e1lisis<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La clave para superar la secuencia en la que se enhebran las sucesivas crisis se halla en el concepto de apuntalamiento, pero en la versi\u00f3n con la que Ka\u00ebs reformula aquella concepci\u00f3n de cu\u00f1o freudiano. A partir del apuntalamiento de la pulsi\u00f3n sexual sobre las funciones vitales se va a producir el apuntalamiento de la pulsi\u00f3n sobre el cuerpo, el del objeto y del Yo sobre la madre, el de las instancias sobre las formaciones elementales y el de las formaciones generadoras del v\u00ednculo, sobre el grupo y la cultura. El apuntalamiento se va a presentar en forma m\u00faltiple (sobre los t\u00e9rminos antedichos), rec\u00edproca (entre el sujeto y los otros del v\u00ednculo, los grupos y las instituciones), y reticular (se inscribe en una red de formaciones intrasubjetivas e intersubjetivas).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este procesamiento encontramos una secuencia l\u00f3gica que enlaza a sus cuatro componentes: apoyo sobre una base originante, modelizaci\u00f3n, ruptura cr\u00edtica y transcripci\u00f3n. Y, a pesar de constituirse en su referencia originaria, no se presentar\u00e1 s\u00f3lo al comienzo de la vida. En cada vinculaci\u00f3n durante el curso vital (con un sujeto, un grupo o una instituci\u00f3n), el sost\u00e9n y la informaci\u00f3n que provenga de los respectivos apoyos y modelizaciones nutrir\u00e1n a los protagonistas con sus aportes. Es que el apoyo transforma lo que sostiene. Y el apuntalamiento en tanto rec\u00edproco har\u00e1 que ambos polos se modifiquen a partir del nuevo equilibrio que generan la ruptura cr\u00edtica y la transcripci\u00f3n (luego del parto madre e hijo ocupar\u00e1n estos lugares, dejando atr\u00e1s la relaci\u00f3n nonato-embarazada).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto los apoyos como las modelizaciones aportar\u00e1n representaciones, afectos y deseos que engrosar\u00e1n los psiquismos de los sujetos rec\u00edprocamente apuntalados en sus dimensiones intra, inter y transubjetivas. Ka\u00ebs concluir\u00e1 que la historia de los sujetos es la historia de sus apuntalamientos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Alianzas inconcientes: el sello de lo vincular<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para poder vincularnos debemos investirnos narcisista y objetalmente e identificarnos mutuamente en forma inconciente. Pero, adem\u00e1s, debemos sellar alianzas inconcientes para mantener y estrechar nuestros lazos a trav\u00e9s de la represi\u00f3n, la renegaci\u00f3n o el rechazo, de tal forma que el v\u00ednculo adquiera un valor ps\u00edquico decisivo. Las alianzas inconcientes son el agente y la materia de la transmisi\u00f3n de la vida ps\u00edquica entre generaciones y entre contempor\u00e1neos. Est\u00e1n destinadas por funci\u00f3n y estructura a permanecer inconcientes y a producir inconciente por la econom\u00eda conjunta de los mecanismos de defensa ejercida para beneficio de los sujetos de una pareja, familia, grupo o instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se presentan como contratos (trasmisi\u00f3n de una deuda entre contempor\u00e1neos y descendientes. Implica conflicto y resoluci\u00f3n) y pactos (violencia impuesta). Pueden distinguirse tres tipos: las estructurantes (contrato narcisista primario y secundario), las defensivas (pacto denegativo, comunidad de desmentida, pacto perverso o narcisista), y las ofensivas. Como consecuencia tanto de su funcionamiento como de su estructura, los contratos y pactos estar\u00e1n destinados a permanecer inconcientes. Sin embargo, para que estas alianzas sustenten su funcionalidad se ver\u00e1n abocadas a producir nuevos contenidos inconcientes. Es en este sentido que las alianzas inconcientes van a sostener el destino de la actividad defensiva y de la repetici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La intersubjetividad como destino<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El planteo del trabajo de la intersubjetividad es tributario de la noci\u00f3n de que advenimos al mundo en un espacio relacional que nos contiene, apuntala y modeliza convirti\u00e9ndonos en sujetos del v\u00ednculo. Este trabajo es el epicentro de la constituci\u00f3n del psiquismo. No obstante, su puesta en marcha requiere de la disponibilidad de aquellos que garanticen el sost\u00e9n de su continuidad y promuevan su complejizaci\u00f3n. Es por ello que para nacer a la vida ps\u00edquica resulta indeclinable la presencia y el quehacer del otro del v\u00ednculo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La violencia acarreada por este proceso, que en su acci\u00f3n fundadora forma tanto como deforma a ra\u00edz de la subjetividad que porta el otro del v\u00ednculo, imprime a las formaciones, a los sistemas, a las instancias y a los procesos ps\u00edquicos una serie de contenidos y modos de funcionamiento espec\u00edficos. La tesis central que se desprende del trabajo de la intersubjetividad es la de establecer la noci\u00f3n de una red ps\u00edquica intersubjetiva que abarque y contenga tanto a los intersujetos como a las operatorias mentales en juego .<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Trasmitiendo en banda ancha<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La noci\u00f3n de una red ps\u00edquica intersubjetiva se deriva de la transmisi\u00f3n de procesos y contenidos inconscientes entre generaciones, garantizando no s\u00f3lo la continuidad de la vida ps\u00edquica en la sucesi\u00f3n de las mismas, sino que refrenda la hip\u00f3tesis freudiana de que ninguna generaci\u00f3n est\u00e1 en condiciones de ocultar a las siguientes sucesos ps\u00edquicos que resulten significativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, la din\u00e1mica de los procesos identificatorios y desidentificatorios ser\u00e1 la que sostenga y promueva este tr\u00e1fico de datos y procedimientos intergeneracionales. Esto permite dilucidar por qu\u00e9 el apuntalamiento que se efect\u00faa entre el sujeto y el registro narcisista de aquellos que lo preceden, a trav\u00e9s de la suscripci\u00f3n de las respectivas alianzas inconcientes, orbita tambi\u00e9n en torno a la tem\u00e1tica de la transmisi\u00f3n ps\u00edquica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El reconocimiento de las perturbaciones sufridas en esta transmisi\u00f3n permiti\u00f3 perimetrar las irregularidades, alteraciones y defectos que dicha actividad pod\u00eda precipitar sobre la subjetividad emergente, junto a sus gravosas consecuencias. Las fallas en la funci\u00f3n materna revelaron el protagonismo de la dimensi\u00f3n subjetiva del objeto en las tremendas deformaciones a las que puede verse expuesto el psiquismo del infans.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo, el intersujeto no ser\u00e1 s\u00f3lo el heredero y servidor de las pulsiones sexuales, que en sus versiones tanto narcisistas como objetales contribuyen sostener la sucesi\u00f3n de las generaciones. Heredar\u00e1 tambi\u00e9n la devastaci\u00f3n resultante de aquello que nunca se invisti\u00f3 o de aquello no logra ligarse. Asimismo, recibir\u00e1 en herencia las tendencias destructoras que se originaron por el dep\u00f3sito o la proyecci\u00f3n efectuada por generaciones pret\u00e9ritas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transmisi\u00f3n implica, entonces, el enquistamiento en el inconciente de una parte de las formaciones inconciente de un otro o de m\u00e1s-de-un-otro. De este modo, se transmiten los s\u00edntomas, los mecanismos de defensa, la organizaci\u00f3n de las relaciones de objeto, el telescopaje, las identificaciones con la fantas\u00eda inconciente o con el objeto del otro y sus significantes. As\u00ed se habr\u00e1n de configurar en forma correlativa el v\u00ednculo intersubjetivo y el inconciente del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">El camino de los s\u00edntomas<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trabajo de la intersubjetividad no se restringe s\u00f3lo a las cuestiones de la constituci\u00f3n del psiquismo y la transmisi\u00f3n de contenidos inconscientes entre generaciones, sino que se extiende a la cooperaci\u00f3n intersubjetiva acontecida en ocasi\u00f3n del retorno de lo reprimido, de lo desmentido o de lo forclu\u00eddo. Esta incidencia revela por qu\u00e9 toda alteraci\u00f3n en cualquiera de los t\u00e9rminos suscriptos por parte de las alianzas inconcientes va a modificar el equilibrio y\/o la organizaci\u00f3n intra e intersubjetiva de los miembros del conjunto. Y de c\u00f3mo cualquier perturbaci\u00f3n en los aspectos estructurales, econ\u00f3micos o din\u00e1micos del conjunto habr\u00e1 de embestir contra la sinergia que sostienen dichas alianzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, las condiciones en las que la din\u00e1mica defensiva se lleva a cabo no pueden considerarse de manera estrictamente individual. Es que la operatoria defensiva no puede desentenderse de las cl\u00e1usulas vinculares que coordinan el accionar de la funciones co-represora y co-sintom\u00e1tica, junto con la importaci\u00f3n de los contenidos inconcientes del otro del v\u00ednculo en el inconsciente del sujeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La funci\u00f3n co-sintom\u00e1tica tiene la finalidad de sujetar a cada miembro del conjunto a su s\u00edntoma en funci\u00f3n del papel que \u00e9ste cumple en y para el v\u00ednculo. De este modo, se sostendr\u00e1 el desconocimiento que liga al sujeto con el s\u00edntoma gracias a la investidura que aquel recibe por parte del conjunto para mantener la cohesi\u00f3n del v\u00ednculo y por la cual todos los miembros pagan el precio de la represi\u00f3n, la desmentida o el repudio.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Hacia la tercera t\u00f3pica<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El corolario de estos desarrollos es que el inconsciente es heterog\u00e9neo en su formaci\u00f3n, en sus contenidos y en su topolog\u00eda. Por tanto, el planteo de redistribuirlo en el conjunto de las instancias ps\u00edquicas que intenta la segunda t\u00f3pica no alcanza para dar cuenta de aquellos otros lugares ps\u00edquicos que juegan tanto el papel de sus depositarios como de sus agentes de producci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed como la operatoria de la represi\u00f3n no resulta localizable por entero dentro de los l\u00edmites del psiquismo singular, el inconciente tampoco lo ser\u00e1. La condici\u00f3n de fuera-de-lugar en la que se configura el territorio inconciente conlleva en s\u00ed mismo una suerte de movimiento centr\u00edfugo, en tanto lo habremos de encontrar diseminado en varios espacios del psiquismo singular y de la psique de un otro (o de m\u00e1s-de-un-otro), se hallen estos actualmente reunidos, o bien, se encuentren asociados en un conjunto intergeneracional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ka\u00ebs plantea que la segunda t\u00f3pica distribuye el inconciente delineado en la primera t\u00f3pica, entre las instancias de la segunda. De esta forma, el inconciente queda estructurado como un grupo al estar presente en las tres instancias, recombinando as\u00ed sus figuras, su energ\u00eda, sus formaciones y sus efectos. Sin embargo, en&nbsp;<em>El grupo y el sujeto de grupo<\/em>&nbsp;llegar\u00e1 a la conclusi\u00f3n de que el que est\u00e1 estructurado como un grupo es el mism\u00edsimo psiquismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo tanto, existe una t\u00f3pica, din\u00e1mica y econom\u00eda intersubjetiva por las condiciones del retorno de lo reprimido, la formaci\u00f3n de s\u00edntomas compartidos y mantenidos en com\u00fan. De este planteo se deriva la noci\u00f3n de que hay un lugar ect\u00f3pico para el inconciente. Este no s\u00f3lo se encuentra dentro de cada sujeto, sino que tambi\u00e9n se despliega entre ellos, es decir, en la dimensi\u00f3n vincular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El sujeto del inconciente es sujeto del v\u00ednculo y sujeto de grupo y, a su vez, \u00e9stas son dimensiones de aquel. El sujeto, en tanto sujeto de grupo, no est\u00e1 s\u00f3lo dividido internamente, encuentra otra divisi\u00f3n en su doble existencia. No es s\u00f3lo un fin para s\u00ed mismo sino un heredero, eslab\u00f3n, beneficiario y servidor de una cadena intersubjetiva e intergeneracional. El sujeto del inconciente se forma en la divisi\u00f3n entre el cumplimiento de su propio fin y su inscripci\u00f3n en los v\u00ednculos intersubjetivos. Su destino es, finalmente, ser un intersujeto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somos puestos en el mundo por m\u00e1s-de-un-otro y por m\u00e1s de un sexo. Nuestra prehistoria nos inscribe en un conjunto transubjetivo cuyos miembros nos sostienen como servidores y herederos de sus sue\u00f1os irrealizados, de sus mecanismos de defensa y de sus renunciamientos en la trama de sus discursos, fantas\u00edas e historias. Lo inconciente nos har\u00e1 sus contempor\u00e1neos, pero s\u00f3lo podremos pensar nuestros posicionamientos subjetivos por resignificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somos sujetos de varios grupos (de espacios ps\u00edquicos intersubjetivos), cuyas formaciones y procesos heredamos por apuntalamiento, identificaci\u00f3n e incorporaci\u00f3n. Estos grupos trasmiten y modifican las formaciones del ideal, las referencias identificatorias, los enunciados m\u00edticos, los mecanismos de defensa y parte de la funci\u00f3n represiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los desarrollos de Ren\u00e9 Ka\u00ebs se conectan entre s\u00ed desde sus inicios hasta su finalizaci\u00f3n generando una enriquecedora circularidad que precipit\u00f3 un cambio irreversible en la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica. Su genialidad qued\u00f3 plasmada en la construcci\u00f3n de una metapsicolog\u00eda de la intersubjetividad que permite comprender las relaciones rec\u00edprocas entre los sujetos del inconciente, del v\u00ednculo y del grupo, es decir, de los intesujetos enmarcados en los registros intra, inter y transubjetivos. De aqu\u00ed que el papel que cumplen las creaciones culturales sean decisivas en la producci\u00f3n de subjetividad de cada \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea de una t\u00f3pica intersubjetiva toma en consideraci\u00f3n el car\u00e1cter a la vez heterog\u00e9neo, heterot\u00f3pico y ect\u00f3pico del inconsciente. Este desarrollo invita a otorgarle un espacio central a la dimensi\u00f3n vincular que portan las producciones discursivas singulares, especialmente si recordamos que la psicolog\u00eda individual &#8220;s\u00f3lo rara vez, bajo determinadas condiciones de excepci\u00f3n puede prescindir de los v\u00ednculos de este individuo con otros&#8221; (Freud, S. 1921, p\u00e1g. 67). Podr\u00edamos apuntar, entonces, que todo discurso singular deja traslucir a trav\u00e9s de sus modulaciones su fundante naturaleza coral.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[12],"class_list":["post-129","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-muro-de-la-escuela"],"acf":{"numero_de_revista":[20],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"Quien fuera Fue integrante del Consejo Consultivo Internacional de los posgrados de Especializaci\u00f3n en Psicoan\u00e1lisis y la Maestr\u00eda en Psicoan\u00e1lisis en convenio con UnLam\r\n<h3><span style=\"color: #000000;\">El trabajo de la intersubjetividad<\/span><\/h3>\r\nUn recorrido por la obra de Ren\u00e9 Ka\u00ebs\r\nIN MEMORIAM","bajada":"Un recorrido por los grandes conceptos de la metapsicolog\u00eda de la intersubjetividad de Ren\u00e9 Ka\u00ebs: aparato ps\u00edquico grupal, apuntalamiento, alianzas inconcientes y t\u00f3pica intersubjetiva.","copete":"","autores":[127],"entrevistadores":"","entrevistados":"","imagen_de_seccion":"","articulo_bibliografia_titulo":"Bibliograf\u00eda","articulo_bibliografia":"<ul class=\"fs-14 text-medium-gray lh-30\">\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Bernard, Marcos (1991):\u00a0<em>Introducci\u00f3n a la lectura de de Ren\u00e9 Ka\u00ebs.<\/em>\u00a0Aportes. AAPPG. 1991.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Cao, Marcelo Luis (1999): \"El trabajo de la intersubjetividad en psicoan\u00e1lisis con adolescentes\".\u00a0<em>Revista de Psicoan\u00e1lisis de las Configuraciones Vinculares.<\/em>\u00a0Tomo XXII (1). Buenos Aires, 1999.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Cao, Marcelo Luis (2020): \"Psiquismos en red . Crisis y apuntalamiento en la vincularidad\" . En\u00a0<em>De v\u00ednculos, subjetividades y malestares contempor\u00e1neos.<\/em>\u00a0Editorial Entreideas . Buenos Aires, 2020.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Freud, Sigmund (1921): \"Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo\".\u00a0<em>Obras completas.<\/em>\u00a0Tomo XVIII. Amorrortu. Buenos Aires, 1979<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Kaes, Ren\u00e9 (1976):\u00a0<em>El aparato ps\u00edquico grupal.<\/em>\u00a0Gedisa. M\u00e9xico, 1986.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (1979):\u00a0<em>Crisis, ruptura y superaci\u00f3n.<\/em>\u00a0Cinco. Buenos Aires, 1979.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (1984): \"Apuntalamiento y estructuraci\u00f3n del psiquismo\".\u00a0<em>Revista de Psicolog\u00eda y Psicoterapia de Grupo.<\/em>\u00a0Tomo XV, N\u00ba \u00be. Buenos Aires, 1991.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (1985): \"La difracci\u00f3n de los grupos internos\".\u00a0<em>Encuentro Internacional de Psicodrama y Psicoterapia de Grupo.<\/em>\u00a0Buenos Aires, 1985.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (1989): \"El pacto denegativo en los conjuntos trans-subjetivos\".\u00a0<em>Lo Negativo.<\/em>\u00a0Amorrortu. Buenos Aires, 1991.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (1993):\u00a0<em>El grupo y el sujeto del grupo.<\/em>\u00a0Amorrortu. Buenos Aires, 1995.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 - Faimberg, Haydee - Enriquez, Micheline - Baranes, Jean-Jose (1993)b:\u00a0<em>Transmisi\u00f3n de la vida ps\u00edquica entre generaciones.<\/em>\u00a0Amorrortu. Buenos Aires, 1996.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (1994):\u00a0<em>La invenci\u00f3n psicoanal\u00edtica del grupo.<\/em>\u00a0Aportes. AAPPG. Buenos Aires, 1994.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (1999): \"Algunas reformulaciones metapsicol\u00f3gicas basadas en la pr\u00e1ctica psicoanal\u00edtica en situaci\u00f3n de grupo\".\u00a0<em>Revista de Psicoan\u00e1lisis.<\/em>\u00a0Tomo LVI, N\u00b04. Buenos Aires, 1999.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (2007): \"El malestar del mundo moderno, los fundamentos de la vida psiquica y el marco metapsiquico del sufrimiento contemporaneo\". AAPPG. Buenos Aires, 2007.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (2007): \"Estructura, funci\u00f3n y transformaci\u00f3n de las alianzas inconcientes\". AAPPG. Buenos Aires, 2007.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (2007):\u00a0<em>Un singular plural.<\/em>\u00a0Amorrortu. Buenos Aires, 2010.<\/li>\r\n \t<li>Ka\u00ebs, Ren\u00e9 (2009):\u00a0<em>Les alliances inconcientes.<\/em>\u00a0Dunod. Paris, 2014.<\/li>\r\n<\/ul>","autor_tiene_nota":false},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/autor\/127"},{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/numero\/20"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/seccion?post=129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}