{"id":176,"date":"2026-09-29T19:44:31","date_gmt":"2026-09-29T22:44:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=176"},"modified":"2026-10-23T17:31:00","modified_gmt":"2026-10-23T20:31:00","slug":"cartografias-de-nuevas-subjetividades-el-cuerpo-como-lugar-protagonico","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/cartografias-de-nuevas-subjetividades-el-cuerpo-como-lugar-protagonico\/","title":{"rendered":"Cartograf\u00edas de nuevas subjetividades: El cuerpo como lugar protag\u00f3nico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1 wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\">El presente art\u00edculo se propone explorar el modo en que el cuerpo se ofrece como un lugar privilegiado para la inscripci\u00f3n de las mutaciones subjetivas actuales en el marco de lo individual, familiar y social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\">Partimos de la premisa de que la subjetividad no se constituye como una estructura cerrada y homog\u00e9nea, sino que es una construcci\u00f3n hist\u00f3rica, social y transformable seg\u00fan las vivencias y experiencias subjetivas que se despliegan en la intersecci\u00f3n de un momento socioecon\u00f3mico, cultural y pol\u00edtico determinado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\">&nbsp;Indagar la subjetividad implica tambi\u00e9n&nbsp; interrogar c\u00f3mo un sujeto se inserta en su cultura y tramita las normas y las formas identitarias imperantes de su \u00e9poca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\">En el escenario moderno actual, caracterizado por el imperativo del consumo, la hegemon\u00eda de la imagen y el predominio de la inmediatez, el aparato ps\u00edquico se ve asediado por est\u00edmulos externos erosivos ; la omnipresencia de las pantallas y exigencias de rendimiento extremas impactan directamente sobre su constituci\u00f3n y precipitan desequilibrios que conllevan la p\u00e9rdida de las funciones yoicas, dejando al sujeto desprovisto de recursos propios de afrontamiento frente a dicho malestar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-6 wp-block-paragraph\"><strong>Dispositivos de \u00e9poca y mutaci\u00f3n desubjetivante<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\">F\u00e9lix Guattari y Gilles Deleuze conceptualizaron la mutaci\u00f3n desubjetivante para dar cuenta de c\u00f3mo las transformaciones tecnol\u00f3gicas, los medios de comunicaci\u00f3n de masas y las l\u00f3gicas del capitalismo de consumo generan una mutaci\u00f3n t\u00e9cnico-cient\u00edfico-est\u00e9tica que altera radicalmente nuestras formas de sentir, percibir el tiempo, ligarnos al otro y desear.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\">Bajo este sesgo epocal, el sujeto es destituido del estatuto de protagonista de su propia existencia, quedando reducido, en algunos casos, a un objeto pasivo de los avatares cotidianos. En sinton\u00eda, Suely Rolnik postula la necesidad apremiante de una reactivaci\u00f3n del sujeto frente a la &#8220;anestesia social&#8221;, aquella que propicia el desmantelamiento subjetivo y profundiza la vulnerabilidad ps\u00edquica y social.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\">Cuando sobreviene un acontecimiento -ya sea social, vincular o f\u00edsico-, el aparato ps\u00edquico resulta incapaz de metabolizar, y el exceso de excitaci\u00f3n rompe el &#8220;escudo protector\u201d del yo. En lugar de recuerdos pasibles de ser integrados a la trama asociativa, se inscriben huellas en bruto, marcas traum\u00e1ticas que no pueden ser pensadas. La hipermodernidad, al anular las dimensiones del pensamiento y de la espera, empuja al sujeto a la acci\u00f3n o al consumo directo, obturando la posibilidad de elaborar los conflictos por la v\u00eda de la palabra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong>El cuerpo en el desfiladero de la desubjetivaci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\">Es precisamente all\u00ed donde el cuerpo cobra un protagonismo esc\u00e9nico. Cuando el psiquismo claudica en su funci\u00f3n de procesar el dolor mental, este se descarga directamente en el cuerpo. Aquello que irrumpe violentamente en el aparato ps\u00edquico y sobrepasa su capacidad de tramitaci\u00f3n simb\u00f3lica drena en el plano org\u00e1nico bajo la forma de un estado de apremio y sobrecarga de tensi\u00f3n desbordante, muchas veces enferm\u00e1ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\">Hallamos aqu\u00ed una falla radical en los procesos de ligadura de la excitaci\u00f3n latente, debido tanto a un d\u00e9ficit del trabajo ps\u00edquico como a un escaso capital representacional, que muchas veces conviven con un desarrollo simb\u00f3lico-creativo. Al verse sobrepasada la barrera paraexcitatoria por los est\u00edmulos externos, la enfermedad org\u00e1nica hace su aparici\u00f3n; un quiebre en el devenir del sujeto que, parad\u00f3jicamente, logra reducir al silencio el sufrimiento ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\">En la cl\u00ednica contempor\u00e1nea, se observa con frecuencia que los sujetos sometidos a estas situaciones traum\u00e1ticas y desbordantes experimentan la p\u00e9rdida del hilo conductor de sus historias. Se produce una fractura de la temporalidad; el pasado ya no alcanza para explicar el presente, el futuro se desvanece como horizonte, y confina a los sujetos a habitar un &#8220;presente perpetuo&#8221; de car\u00e1cter eminentemente traum\u00e1tico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\">Este desmantelamiento subjetivo no acontece en el vac\u00edo. Las crisis socioecon\u00f3micas extremas, la impunidad, la ca\u00edda de los grandes relatos y la p\u00e9rdida de proyectos colectivos operan como agentes desmanteladores primarios. Cuando el medio ambiente deja de ofrecer un marco de seguridad y sentido, el sujeto pierde los apoyos identitarios necesarios para sostener su arquitectura ps\u00edquica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\">Nos encontramos, pues, ante un escenario que excede el cl\u00e1sico conflicto ps\u00edquico (neur\u00f3tico); lo que aqu\u00ed se encuentra amenazada es la integridad de un s\u00ed mismo que responda a deseos y a un posicionamiento subjetivo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\">En la intimidad del consultorio, estas coordenadas se traducen en enunciados de desorientaci\u00f3n y par\u00e1lisis: \u201cNo s\u00e9 para d\u00f3nde voy, ni por qu\u00e9 hago lo que hago. No tengo salida. Tengo este trabajo que no me gusta, pero no lo puedo cambiar&#8230; \u00bfA d\u00f3nde voy a ir a parar\u2019\u2019. No se constata una imposibilidad radical para vislumbrar alternativas que mejoren la calidad de vida laboral, personal o familiar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\">En otros casos, la intoxicaci\u00f3n se presenta como la \u00fanica v\u00eda de escape: \u201cYo llego a casa y lo \u00fanico que me hace bien es tomar alcohol; me saca de esta realidad tan pesada que estoy viviendo. No quiero pensar\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\">Esta franca falla en la ligadura revela que el exceso de excitaci\u00f3n, angustia, terror, estr\u00e9s social no encuentra palabras ni im\u00e1genes que lo medien. Ante un psiquismo desbordado, la energ\u00eda no ligada recae directamente sobre el \u00f3rgano, manifest\u00e1ndose en afecciones som\u00e1ticas diversas: dermatitis severas, gastritis, colon irritable, afecciones g\u00e1stricas, enfermedades autoinmunes o crisis asm\u00e1ticas. Estas afecciones no operan como s\u00edntomas conversivos cl\u00e1sicos cargados de un sentido a descifrar; son, rigurosamente, marcas corporales de un estallido de energ\u00eda que no pudo ser mediado por el lenguaje. Asimismo, los estados de desvitalizaci\u00f3n, cansancio cr\u00f3nico y agobio psicof\u00edsico tornan al cuerpo &#8220;pesado&#8221; y desprovisto de deseo; un cansancio refractario al descanso biol\u00f3gico que da cuenta de la encarnaci\u00f3n de la pulsi\u00f3n de muerte, donde prima cierto sufrimiento mudo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-19 wp-block-paragraph\"><strong>La cl\u00ednica del desamparo y el lazo simbolizante<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\">En la cl\u00ednica del desamparo, el paciente habitualmente no puede formular un discurso conectado con las emociones: &#8220;estoy triste&#8221;, sino que enuncia en ciertos casos un &#8220;me duele en el cuerpo\u201d. Los dolores difusos y las dolencias err\u00e1ticas reflejan un estado de alerta permanente que termina por naturalizar el sufrimiento bajo la \u00e9gida de la resignaci\u00f3n: \u201cEs lo que me toc\u00f3\u201d, \u201cEs lo que hay\u201d, \u201cNo me queda otra\u201d. Ante la claudicaci\u00f3n del lazo simbolizante y la incapacidad de interponer una pausa para el pensamiento, el cuerpo se pone en movimiento para suturar el vac\u00edo originario. Surgen as\u00ed cortes, quemaduras o accidentes dom\u00e9sticos a repetici\u00f3n; pasajes al acto que se configuran como intentos paradojales de producir un dolor f\u00edsico y circunscribir un dolor ps\u00edquico que, por su naturaleza, se presenta indecible.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\">El desamparo se manifiesta muchas veces en el grito silencioso del cuerpo ante la ca\u00edda de las garant\u00edas sociales imperantes. Muchas veces la enfermedad org\u00e1nica se erige como el \u00fanico lugar subjetivo disponible donde refugiarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\">La tarea cl\u00ednica insoslayable consistir\u00e1, por ende, en advenir un espacio capaz de transformar ese dolor mudo en una demanda dirigida a un Otro y, consecuentemente, en un relato historizado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-23 wp-block-paragraph\"><strong>La cl\u00ednica como espacio de producci\u00f3n y reconfiguraci\u00f3n del porvenir<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\">Para el psicoan\u00e1lisis, el tratamiento no es la cura sintom\u00e1tica, sino que se define como un espacio de producci\u00f3n de subjetividad. Frente a sujetos que han atravesado procesos de desmantelamiento, vac\u00edo y trauma, la funci\u00f3n del analista se orienta a propiciar las condiciones para la fabricaci\u00f3n de sentidos all\u00ed donde antes reinaba la sensaci\u00f3n de vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\">Producir nuevos modos de subjetivaci\u00f3n implica el pasaje crucial de constituirse como &#8220;objeto&#8221; del trauma a devenir &#8220;sujeto&#8221; de la palabra. Esta es la apuesta \u00e9tica por la singularidad frente a las l\u00f3gicas de homogeneizaci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo, permitiendo que cada analizante invente una manera propia de habitar su tiempo y su deseo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\">La reorganizaci\u00f3n del lazo simbolizante y la reconfirmaci\u00f3n de un porvenir viable abren la v\u00eda de salida de los estados de desubjetivaci\u00f3n. El horizonte cl\u00ednico busca restituir la capacidad del sujeto no s\u00f3lo para sobrevivir sobreadaptado, sino para proyectarse nuevamente en un mundo investido de sentido: ligar lo fragmentado, promover representaciones en los lugares de vac\u00edo, recuperando o construyendo un lugar protag\u00f3nico de un yo potenciador y vital. Simbolizar entra\u00f1a transformar el impacto emocional o sensorial en una representaci\u00f3n mental de palabras o im\u00e1genes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-27 wp-block-paragraph\">El trabajo anal\u00edtico opera de este modo como un &#8220;tejido&#8221; asociativo que sutura el relato subjetivo, posibilitando el tr\u00e1nsito del &#8220;me pasa algo en el cuerpo&#8221; al &#8220;esto que siento se entrama con mi historia&#8221;. El analista orienta la cura hacia la recuperaci\u00f3n de la capacidad de historizarse, devolvi\u00e9ndole al sujeto un lugar protag\u00f3nico en sus elecciones y decisiones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\">Para quienes portan las marcas de la cat\u00e1strofe subjetiva, el tiempo suele presentarse congelado en un eterno presente traum\u00e1tico. La reconfirmaci\u00f3n del porvenir constituye un acto de genuina investidura narcisista y exige la recuperaci\u00f3n de la historizaci\u00f3n: no hay futuro posible sin un pasado integrado. Se trata de habilitar al sujeto a conjeturar: &#8220;fui esto, soy esto y podr\u00eda llegar a ser aquello&#8221;, restituy\u00e9ndole la autor\u00eda de su propia biograf\u00eda. Mientras que la pulsi\u00f3n de muerte comanda el retorno a la inercia del no-tiempo, la apuesta por el porvenir es una manifestaci\u00f3n inequ\u00edvoca de Eros: la apuesta a que el ma\u00f1ana aloje lo in\u00e9dito, un encuentro o una creaci\u00f3n novedosa. De este modo, el porvenir deja de ser un destino inexorable para transformarse en una construcci\u00f3n abierta, posibilitando que el sujeto abandone la desolaci\u00f3n y se reinserte desde un lugar propio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-29 wp-block-paragraph\"><strong>&#8220;Decile al futuro que no venga&#8221;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-30 wp-block-paragraph\">La desgarradora frase del escritor Juan Sol\u00e1 &#8220;decile al futuro que no venga&#8221; captura con precisi\u00f3n cl\u00ednica el sentimiento de desamparo actual. En contextos donde la realidad social se torna persecutoria y el entorno desfallece como garante de seguridad, el futuro pierde su car\u00e1cter de promesa y se trasmuta en amenaza. Esta sentencia delimita el punto exacto donde el porvenir deviene traum\u00e1tico, se vac\u00eda como espacio para el despliegue del deseo. El sujeto no logra proyectarse en el diferimiento del &#8220;hoy soy esto, pero ma\u00f1ana ser\u00e9 aquello&#8221;, dado que la urgencia del presente fagocita toda la energ\u00eda ps\u00edquica en pos de la mera supervivencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\">La labor anal\u00edtica conlleva el desaf\u00edo de acompa\u00f1ar la reconstrucci\u00f3n de los fragmentos identitarios para volver a instituir al futuro como una dimensi\u00f3n deseable. Cuando el lazo simbolizante se quiebra y el porvenir aterroriza, el cuerpo deja de ser un territorio de placer y se reduce a un receptor del impacto de lo impensable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\">Reinvestir el cuerpo a trav\u00e9s de la palabra, el juego o el arte implica sustraerlo de su fijeza como &#8220;\u00f3rgano enfermo&#8221; para relanzarlo al estatuto de &#8220;cuerpo deseante&#8221; y abierto al lazo con el Otro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-33 wp-block-paragraph\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\">La refundaci\u00f3n de lo humano se revela como el esfuerzo \u00e9tico por volver a hacer habitable la cultura. Supone promover el pasaje de una subjetividad sujeta a las l\u00f3gicas de la supervivencia hacia una subjetividad asentada en la dignidad de la existencia. Lo humano, en su especificidad, se define por su capacidad de oponerse a la crueldad, aun cuando la crueldad pretenda erigirse como el lenguaje gemelo del mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-35 wp-block-paragraph\">Ofrecer la presencia de un Otro validante , amoroso , y por sobre todo humano es propiciar el establecimiento del lazo simbolizante, constituyendo un posible reaseguro cl\u00ednico indispensable para que, finalmente, el futuro pueda comenzar a tener un lugar de elecci\u00f3n deseante y no un destino sin salida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-36 wp-block-paragraph\">Notas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-37 wp-block-paragraph\"><sup>1 <\/sup><strong>Lic. Elsa Hecht<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-38 wp-block-paragraph\">Contacto: elsahecht@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[3],"class_list":["post-176","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-nuestra-gente"],"acf":{"numero_de_revista":[161],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"","bajada":"La autora explora c\u00f3mo y bajo qu\u00e9 modalidades el cuerpo se ofrece como un lugar privilegiado para la inscripci\u00f3n de las mutaciones subjetivas actuales...","copete":"La autora explora c\u00f3mo y bajo qu\u00e9 modalidades el cuerpo se ofrece como un lugar privilegiado para la inscripci\u00f3n de las mutaciones subjetivas actuales, producidas en una \u00e9poca caracterizada por el imperativo del consumo, la hegemon\u00eda de la imagen y el predominio de la inmediatez. 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Pulsi\u00f3n de muerte, narcisismo negativo, funci\u00f3n desobjetalizante. En La pulsi\u00f3n de muerte (pp. 53\u201387). Amorrortu.\r\nGuattari, F. (1990). Las tres ecolog\u00edas. Galil\u00e9e.\r\nMeltzer, D. (1975). Exploraciones en autismo. Paid\u00f3s.\r\nSol\u00e1, J. (2018). \u00c9pica Urbana. Sudestada.\r\nWinnicott, D. W. (2009). Realidad y juego. Gedisa. 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