{"id":22,"date":"2026-08-05T17:34:45","date_gmt":"2026-08-05T20:34:45","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=22"},"modified":"2026-08-05T20:07:16","modified_gmt":"2026-08-05T23:07:16","slug":"infancias-migrantes-un-toque-de-magia","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/infancias-migrantes-un-toque-de-magia\/","title":{"rendered":"Infancias migrantes. Un toque de magia"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-10px mb-15px\">La trama compleja de la migraci\u00f3n<\/h4>\n<p>Las razones por las que se migra son numerosas y pueden combinarse. A veces nos vemos obligados a hacerlo por razones pol\u00edticas, a veces por razones econ\u00f3micas. A veces elegimos migrar en busca de una vida digna en otro lugar. Otras, migramos por la sed de libertad, aventura y exotismo. Otras, por amor. La vivencia de la migraci\u00f3n en s\u00ed puede ser matizada por las circunstancias que dieron lugar a ese viaje. En cualquier caso, la migraci\u00f3n es un entramado complejo que no puede ser reducido a categor\u00edas de azar o de necesidad.<\/p>\n<p>Cualquier migraci\u00f3n es un acto de valor en la vida del individuo, y conduce a cambios en toda la familia, incluso en la familia por venir, as\u00ed como en la historia individual de cada uno de los involucrados. Migrar suele generar una ambivalencia entre el deseo y el miedo de dejar a los propios, salir del pa\u00eds de origen.<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">Dar a luz lejos de casa<\/h4>\n<p>Recib\u00ed la consulta por un ni\u00f1o de cinco a\u00f1os nacido y residente en Canad\u00e1, hijo de madre argentina migrante y de padre canadiense.<\/p>\n<p>Luc\u00eda hab\u00eda conocido en la Argentina al que hoy era su marido y quien hab\u00eda llegado aqu\u00ed por estudios de posgrado y cierta atracci\u00f3n por conocer un pa\u00eds latino. Al tiempo, tuvo que regresar a su pa\u00eds de origen, y ella decidi\u00f3 acompa\u00f1arlo.<\/p>\n<p>Se instalaron primero en el peque\u00f1o pueblo donde el marido se hab\u00eda criado, con pocos habitantes y de cultura rural. Poco despu\u00e9s, naci\u00f3 Theo. Luc\u00eda cuenta que se sinti\u00f3 sola, algo perdida, lejos de sus familiares y amigos. Su marido ten\u00eda largas jornadas laborales y llegaba muy tarde a su casa. Refiere haberse sentido poco cuidada por \u00e9l y su familia, quienes no la acompa\u00f1aron en un momento tan importante. Le cost\u00f3 mucho la crianza del ni\u00f1o, estaba triste, vulnerable, no ten\u00eda fuerza para cuidarlo.<\/p>\n<p>Cuando luego se trasladaron a una ciudad m\u00e1s poblada y cosmopolita, en definitiva m\u00e1s parecida a Buenos Aires, Lucia alberg\u00f3 la esperanza de &#8220;encajar&#8221; en el entramado social. Otra migraci\u00f3n. Esta vez, del campo a la ciudad.<\/p>\n<p>Ella logr\u00f3 insertarse laboralmente, ejercer su profesi\u00f3n y establecer algunos lazos de amistad en ese \u00e1mbito.<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">Categor\u00edas y etiquetas<\/h4>\n<p>El motivo de consulta era la preocupaci\u00f3n de la madre y de su marido quienes hab\u00edan sido alertados en el jard\u00edn de infantes acerca de la actitud de su hijo. Lo ve\u00edan desatento y demasiado movedizo. A pocos meses comenzar\u00eda la primaria y la instituci\u00f3n no lo ve\u00eda preparado para cumplir con los requisitos m\u00ednimos de esa etapa.<\/p>\n<p>Si bien Luc\u00eda y su marido reconoc\u00edan la inquietud permanente de Theo, tambi\u00e9n rescataban su creatividad, el gusto por leer cuentos juntos, inventar historias, jugar al aire libre.<\/p>\n<p>La madre, inmersa en el ambiente intelectual porte\u00f1o, familiarizada con el psicoan\u00e1lisis, se vio especialmente alarmada cuando su hijo fue diagnosticado livianamente con ADD por un profesional derivado por la escuela. Le indicaron una terapia reeducativa y posible medicaci\u00f3n. Esto se sum\u00f3 a un rechazo y extra\u00f1amiento que ya Luc\u00eda ven\u00eda presentando hacia todo lo que no fuera argentino. Idealizaba el psicoan\u00e1lisis y desvalorizaba otras terapias. Sumado a esto, los padres de Luc\u00eda traccionaban en favor de lo argentino, y no la hab\u00edan acompa\u00f1ado en su migraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n pude observar una subestimaci\u00f3n dirigida hacia su marido, a la familia de este, y a sus modos de intercambio afectivo. Seg\u00fan ella, les importaba sobre todo el bienestar material, el trabajo y la perspectiva del futuro siempre en funci\u00f3n del dinero.<\/p>\n<p>Cuando gir\u00e9 mi atenci\u00f3n hacia el marido, me sorprendi\u00f3 encontrarlo tan distinto de lo que ella lo describ\u00eda. Atento, emp\u00e1tico con Luc\u00eda y con Theo, incluso consustanciado con la cultura latina.<\/p>\n<p>En la transferencia fui sintiendo que yo estaba ubicada como representante de lo valioso. Parec\u00eda que Luc\u00eda hac\u00eda una alianza conmigo para explicarle a su pareja cosas que ella supon\u00eda que Tom no entend\u00eda. Lo ten\u00eda etiquetado, achatado en sus matices.<\/p>\n<p>En esta consulta percib\u00ed que ambos padres ya se mostraban involucrados para pensar activamente la problem\u00e1tica familiar.<sup><a id=\"ref-1\" class=\"text-dark-gray\" href=\"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/infancias-migrantes-levin.html#nota-1\">1<\/a><\/sup><\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">El encanto de las vacaciones<\/h4>\n<p>Durante el receso escolar, madre e hijo llegaron de visita a la Argentina mientras Tom se qued\u00f3 all\u00e1. Conoc\u00ed al ni\u00f1o. Theo, de inmediato, convirti\u00f3 el espacio del consultorio en un lugar m\u00e1gico. Cordial, curioso, observador. Delgado, incluso un poco et\u00e9reo. Un encantamiento peculiar nos envolvi\u00f3 a ambos. Lo primero que hizo fue reparar en una brujita min\u00fascula en la biblioteca. Toda su atenci\u00f3n fue a parar a ese objeto lleno de detalles en el que \u00e9l se detuvo. &#8220;Mejor la agarramos porque debe de estar aburrida en la biblioteca&#8221; dijo.<\/p>\n<p>La prosodia, la entonaci\u00f3n, el acento que le imprim\u00eda a sus verbalizaciones ten\u00edan caracter\u00edsticas de un hablar mixto. Enunciaba verbalmente en castellano, pero la entonaci\u00f3n era extranjera.<\/p>\n<p>Al invitarlo a jugar, not\u00e9 que no se dirig\u00eda a los juguetes. Se sent\u00f3 a la mesa hablando en tono de adulto. Ese a\u00f1o empezaba primer grado, y me cont\u00f3 con entusiasmo que quer\u00eda aprender mucho acerca de las compus y los celus. Agreg\u00f3 que su abuelo (materno) sab\u00eda mucho de tecnolog\u00eda y Theo quer\u00eda entender de qu\u00e9 hablaban su mam\u00e1 y su pap\u00e1. Percib\u00eda que en la tecnolog\u00eda hab\u00eda un misterio entre los adultos al que \u00e9l querr\u00eda acceder. Sin embargo, ten\u00eda su cabeza tan ocupada en desentra\u00f1ar en qu\u00e9 estaban los adultos que olvidaba, por momentos, su ser ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Durante las primeras sesiones, Theo no quiso quedarse sin la madre. Esta no intervino en los juegos, sino que tom\u00f3 asiento en un sill\u00f3n lejano. Sin embargo, el ni\u00f1o dirig\u00eda permanentemente su atenci\u00f3n a ella. Estaba pendiente.<\/p>\n<p>Yo imaginaba que Theo podr\u00eda quedarse bien sin su mam\u00e1, pero me preguntaba si seguir\u00eda sosteniendo ese personaje de ni\u00f1o grande no estando su mam\u00e1 presente o soltar\u00eda finalmente su juego.<\/p>\n<p>Le propuse, en presencia de la madre, que comenzara a quedarse solo en las sesiones. La idea fluy\u00f3 con naturalidad.<\/p>\n<p>Comenz\u00f3 a soltarse de a poco, una vez solo. Su juego se empez\u00f3 a ver m\u00e1s rico y menos atravesado por el &#8220;deber ser&#8221;. Lo percib\u00eda menos presionado, ya no estaba tan al servicio de cuidar a su mam\u00e1.<\/p>\n<p>Con entusiasmo, construy\u00f3 un castillo de importantes dimensiones con bloques de pl\u00e1stico. Arm\u00f3 una secuencia en la que los due\u00f1os del castillo se ve\u00edan amenazados por ratones que, sigilosamente, intentaban entrar. Planteaba un conflicto y, en lugar de intentar resolverlo, dejaba la ambig\u00fcedad a la vista. \u00bfSer\u00eda que la reina podr\u00eda empezar a protegerse sin tanta asistencia?<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">Devoluci\u00f3n en dos tiempos<\/h4>\n<p><strong>Primero<\/strong><\/p>\n<p>En la siguiente entrevista virtual con los padres pude transmitirles las siguientes ideas: Por un lado, vi a Theo muy pendiente de su madre, preocupado por sus estados de \u00e1nimo, tratando de sostenerla y sensibilizado con su migraci\u00f3n. El ni\u00f1o se propon\u00eda como un coequiper que defend\u00eda la cultura latina y se negaba a aquello que pudiera venir de afuera. Por otro lado, el colegio y sus legalidades representaban el mundo nuevo al que tendr\u00eda que ingresar y animarse a descubrirlo implicaba para \u00e9l dejar a su mam\u00e1 e iniciar un largo camino de aceptaci\u00f3n de su mestizaje.<\/p>\n<p>Tanto Luc\u00eda como Tom empatizaron con la caracterizaci\u00f3n que hice de la situaci\u00f3n. Para nada les result\u00f3 ajena. Se reconoc\u00edan en lo que les mostr\u00e9. Pudimos pensar juntos en c\u00f3mo cada uno estaba involucrado en la problem\u00e1tica de Theo.<\/p>\n<p>Luc\u00eda expres\u00f3 su deseo de que siguiera atendiendo al ni\u00f1o v\u00eda zoom. Pens\u00e9 que no era lo mejor, ya que tanto la madre como el hijo me ubicaban como representante de la Argentina idealizada y eso no era lo que ellos necesitaban. Les suger\u00ed buscar a alguien que pudiera atenderlos presencialmente y no v\u00eda virtual. Les expliqu\u00e9 que, si yo segu\u00eda atendi\u00e9ndolos, corr\u00edamos el riesgo de sellar algo que, precisamente, era necesario des-sellar. Desde mi lugar de terapeuta-puente emprend\u00ed una b\u00fasqueda para encontrar un psicoanalista de ni\u00f1os en el pa\u00eds de ellos.<\/p>\n<p>Propuse continuar esta devoluci\u00f3n con el ni\u00f1o y su madre juntos en el consultorio en dos o tres entrevistas. Apostaba a ofrecerles un espacio-tiempo para que mis palabras se desplegaran en clave de juego-intervenci\u00f3n y no de mero informe.<\/p>\n<p><strong>Segundo<\/strong><\/p>\n<p>Ya reunidos en mi consultorio, le dije a Theo en presencia de su madre, &#8220;\u00bfme permit\u00eds que te cuente algo que pens\u00e9?&#8221;. Theo asinti\u00f3. Le dije que mientras \u00e9l pasaba las horas en el cole, su cabeza estaba muy ocupada pensando en su mam\u00e1. Y que eso no le permit\u00eda escuchar todo lo nuevo que la maestra ten\u00eda para ense\u00f1arle. Le asegur\u00e9 que pod\u00eda quedarse tranquilo y disfrutar de sus cosas, porque su mam\u00e1 ten\u00eda las propias: su trabajo, sus compa\u00f1eros, y Tom, su pap\u00e1, que la quer\u00eda mucho. Le cont\u00e9 que habl\u00e9 con un psic\u00f3logo que viv\u00eda en su pa\u00eds, que lo iba a poder ayudar a aliviarse de todo esto que ocupaba tanto su cabeza, y que ten\u00eda muchas ganas de conocerlo. Percib\u00ed una escucha atenta.<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">Album de fotos<\/h4>\n<p>As\u00ed lleg\u00f3 nuestra despedida. Primero Theo dijo que no quer\u00eda despedirse, se puso muy cerquita y me abraz\u00f3. Se me ocurri\u00f3 jugar a la despedida, sac\u00e1ndonos fotos imaginarias. Primero, la mam\u00e1 y \u00e9l posando para la c\u00e1mara. De a poco, se fueron soltando y las fotos se volv\u00edan m\u00e1s divertidas: un gui\u00f1o, un gesto p\u00edcaro, una pose juguetona. Hasta que me invitaron a posar. Luc\u00eda cambi\u00f3 de lugar y sac\u00f3 la foto en la que Theo y yo ensayamos saludos de despedida. Espont\u00e1neamente, levant\u00f3 los pulgares y yo lo imit\u00e9. Este juego nos permiti\u00f3 despedirnos a los tres con una sensaci\u00f3n de liviandad y placer. Me dio tranquilidad que se fueran con una escena l\u00fadica que mostraba otras caras posibles de las despedidas.<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">Algunas Reflexiones<\/h4>\n<p><strong>Devenir madre y padre en un mundo cosmopolita<\/strong><\/p>\n<p>Estar embarazada, ocuparse de un beb\u00e9, devenir padres han sido siempre y en todo lugar situaciones especiales para las personas. El cuidado de los beb\u00e9s var\u00eda mucho de un pa\u00eds a otro, de una cultura a otra. No hay una forma \u00fanica de cuidar que sea correcta y otra que no lo sea. Los beb\u00e9s est\u00e1n bien cuando su mam\u00e1 y su pap\u00e1 se sienten bien.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos entender la experiencia de convertirse en padres en un contexto migratorio? La situaci\u00f3n transcultural genera una peculiar vulnerabilidad tanto en los padres como en sus beb\u00e9s.<\/p>\n<p>Esta fragilidad es la que se percibe en el relato de Luc\u00eda sobre el nacimiento de su hijo. Theo era un ni\u00f1o sensible, criado por una madre en duelo. La p\u00e9rdida de su pa\u00eds de origen la dej\u00f3 en una posici\u00f3n de indefensi\u00f3n, de a\u00f1oranza y pena por lo perdido.<\/p>\n<p>Al nacer Theo, la madre tuvo muchas dificultades para acogerlo en ese nuevo mundo que todav\u00eda no hab\u00eda adoptado como propio.<\/p>\n<p><strong>El mundo que el ni\u00f1o nos presenta<\/strong><\/p>\n<p>Winnicott dice (1994) que, al comienzo de la vida, cada uno de nosotros necesita contar con una madre capaz de presentarnos el mundo en peque\u00f1as dosis. Para el ni\u00f1o peque\u00f1o, la vida no es m\u00e1s que una serie de sensaciones intensas, y necesita que sean suavizadas, atenuadas por quien est\u00e1 a cargo de su sost\u00e9n emocional.<\/p>\n<p>Luc\u00eda estaba con Theo, pero con la cabeza en la Argentina. Su angustia le impidi\u00f3 suavizar los est\u00edmulos y dosificarlos para nutrir a su hijo.<\/p>\n<p>Winnicott tambi\u00e9n observ\u00f3 (1999) que muchos ni\u00f1os cuyas madres tratan de combatir con una defensa organizada su propia depresi\u00f3n, se identifican con ellas y est\u00e1n muy pendientes de su estado an\u00edmico. \u00c9l los describe como ni\u00f1os t\u00f3nicos, muy inquietos, que ofician como escudo antidepresivo de la madre. Suelen ser encantadores, necesitan gustar y entretener al otro. Tienen una vivacidad que r\u00e1pidamente influye en el humor del terapeuta haciendo que se sienta m\u00e1s alegre, incluso encantado o fascinado, tal cual me pas\u00f3 a m\u00ed con Theo. Se trata, seg\u00fan Winnicott, de un ni\u00f1o o una ni\u00f1a especialmente deliciosos. Theo teme que Luc\u00eda se deprima si \u00e9l abandona esta tarea de encantar, pero, si persiste en esta posici\u00f3n de ni\u00f1o campanilla, el riesgo que corre es la instalaci\u00f3n de un falso self que no le permita sentirse real.<\/p>\n<p><strong>Mestizar las historias<\/strong><\/p>\n<p>La escritora nigeriana Chimamanda Gnozi Adiche, en\u00a0<em>El peligro de una \u00fanica historia<\/em>\u00a0(2019), sostiene que &#8220;el relato \u00fanico priva a las personas de su dignidad (&#8230;) enfatiza en qu\u00e9 nos diferenciamos en lugar de en qu\u00e9 nos parecemos&#8221;. Luc\u00eda presenta la historia de Theo a trav\u00e9s de la suya propia. Su biograf\u00eda argentina, sus ra\u00edces culturales, sus afiliaciones ideol\u00f3gico-afectivas impregnan la mirada que tiene sobre su hijo y sus conflictos actuales.<\/p>\n<p>Al ingresar a la escuela primaria, el ni\u00f1o se encuentra ante el desaf\u00edo de acceder a la genealog\u00eda paterna para empezar a escribir su propia historia. Tiene que aprender a leer y a escribir en la lengua del padre. La Historia de la madre parece \u00fanica, con may\u00fascula, y opaca la historia (y sus ramificaciones) de la familia de su pap\u00e1. En este contexto, el ni\u00f1o no puede llevar a cabo su mestizaje, no puede volverse una caja de resonancia de las diversas voces. El mestizaje se va realizando en los ni\u00f1os a trav\u00e9s de lenguas, culturas e historias diferentes del padre y de la madre. Tal vez Theo se vea atra\u00eddo por lo que le ense\u00f1an en la escuela, pero no se siente todav\u00eda habilitado para apropi\u00e1rselo y disfrutarlo.<\/p>\n<p>Por un lado es visiblemente hiperactivo en la escuela, pero al mismo tiempo hay algo trabado en su interior, invisible para el afuera, que le impide realizar su mestizaje. Una terapia conductista y la medicaci\u00f3n lo hubieran anestesiado, sin permitir que el deseo de saber siga su cauce.<\/p>\n<p>Theo necesita un espacio terap\u00e9utico en su pa\u00eds que lo ayude a legitimar su deseo de crecer, la apertura de nuevos mundos (la cultura, la instituci\u00f3n escolar, la lectoescritura, su grupo de pares) y as\u00ed separarse de la posici\u00f3n depresiva de Luc\u00eda.<\/p>\n<p>En cuanto a la madre, necesita hacer un trabajo terap\u00e9utico para salir de Argentina.<\/p>\n<p><strong>Migraci\u00f3n y transici\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El consultorio y la brujita se constituyeron en un espacio transicional, una gran oportunidad para que puedan jugar la mam\u00e1 y el hijo. Esa &#8220;brujita&#8221; min\u00fascula apoyada en la biblioteca en la que Theo pos\u00f3 sus ojos la primera vez, de aspecto ambiguo, es un personaje m\u00e1gico que se caracteriza tradicionalmente por su dualidad. En suma, un ser luminoso que esconde enigmas.<\/p>\n<p>Volviendo al concepto de la Historia \u00fanica, los padres tuvieron la cintura de no quedarse con una sola versi\u00f3n del problema transmitido por la escuela, y salieron en busca de otra mirada.<\/p>\n<p>Esta historia es un ejemplo m\u00e1s de muchas otras de ni\u00f1os mestizos que tienen un n\u00facleo en com\u00fan. Sin embargo, cada historia tiene su matiz particular que la hace \u00fanica (usando otra acepci\u00f3n de la palabra). Hay muchos Theos en este mundo de migrantes. En este caso, a fin de cuentas, hab\u00eda que encontrar qu\u00e9 era lo \u00fanico en \u00e9l.<\/p>\n<div class=\"mb-30px\">\n<h6 class=\"fw-700 text-dark-gray mb-15px\">Notas<\/h6>\n<p id=\"nota-1\" class=\"fs-13 text-medium-gray lh-24\"><sup>1<\/sup>\u00a0En el texto\u00a0<em>Evaluaci\u00f3n cl\u00ednica en ni\u00f1os<\/em>\u00a0(s.f), Marit\u00e9 Cena sostiene que &#8220;aprovechar al m\u00e1ximo las entrevistas diagn\u00f3sticas convierte a todo el proceso en algo muy importante en s\u00ed mismo, en tanto se puede arribar a conclusiones profundas compartidas por los padres, el ni\u00f1o y el terapeuta&#8221;.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[3],"class_list":["post-22","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-nuestra-gente"],"acf":{"numero_de_revista":[20],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"","bajada":"La autora nos permite pensar un tema tan actual como las migraciones y sus efectos en quienes por decisi\u00f3n u obligaci\u00f3n deben partir hacia otro pa\u00eds e incorporar nuevas culturas, distancias y nuevas formas de vida.","copete":"En el siguiente trabajo, la autora nos permite pensar un tema tan actual como las migraciones y sus efectos en quienes por decisi\u00f3n u obligaci\u00f3n deben partir hacia otro pa\u00eds e incorporar nuevas culturas, distancias y nuevas formas de vida: \"Cualquier migraci\u00f3n es un acto de valor en la vida del individuo y conduce a cambios en toda la familia\". En el relato hay algo m\u00e1gico de la voz de la autora al transmitirnos las ideas de Winnicott y su propia experiencia en el caso que describe, tanto en el mundo que el ni\u00f1o presenta como en el mestizar las historias en entramados \u00fanicos.","autores":[25],"entrevistadores":null,"entrevistados":null,"imagen_de_seccion":"","articulo_bibliografia_titulo":"Bibliograf\u00eda","articulo_bibliografia":"<ul class=\"fs-14 text-medium-gray lh-30\">\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Cena, M. (s.f)\u00a0<em>Evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica en ni\u00f1os.<\/em>\u00a0Ficha de la c\u00e1tedra Psicopatolog\u00eda de ni\u00f1os. Asociaci\u00f3n Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Moro, M. R. (2009) Nuevos tipos de familias, nuevos tipos de ni\u00f1os, aspectos antropol\u00f3gicos y cl\u00ednicos.\u00a0<em>Cuadernos de psiquiatr\u00eda y psicoterapia del ni\u00f1o y del adolescente.<\/em>\u00a048, 9-21.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Moro, M. R., Guessoun, S, B.; Rabjack, R. (2022) Tener un hijo fuera de casa. Elogio de la relaci\u00f3n. En Raznoszczyk Schejtman, C. (comp) (2022)\u00a0<em>Primera infancia y psicoanalisis II, investigaci\u00f3n-cl\u00ednica-prevenci\u00f3n.<\/em>\u00a0Ed. Librer\u00eda Akadia.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Ngozi Adichie, C. (2019)\u00a0<em>El peligro de la historia \u00fanica.<\/em>\u00a0Random house.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Winnicott, D. (1994) El mundo en peque\u00f1as dosis. En Winnicott, D. (1994)\u00a0<em>Conozca a su ni\u00f1o. Psicolog\u00eda de las primeras relaciones entre el ni\u00f1o y su familia.<\/em>\u00a0Paid\u00f3s.<\/li>\r\n \t<li>Winnicott, D. (1999) Reparaci\u00f3n con respecto a la organizaci\u00f3n antidepresiva de la madre en\u00a0<em>Escritos de pediatr\u00eda y psicoan\u00e1lisis.<\/em>\u00a0Paid\u00f3s.<\/li>\r\n<\/ul>","autor_tiene_nota":false},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/22","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/autor\/25"},{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/numero\/20"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22"}],"wp:term":[{"taxonomy":"seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/seccion?post=22"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}