{"id":232,"date":"2026-10-02T09:29:26","date_gmt":"2026-10-02T12:29:26","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=232"},"modified":"2026-10-23T17:30:40","modified_gmt":"2026-10-23T20:30:40","slug":"de-la-obediencia-al-deseo-amor-pareja-y-alteridad-en-la-historia-del-vinculo-amoroso","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/de-la-obediencia-al-deseo-amor-pareja-y-alteridad-en-la-historia-del-vinculo-amoroso\/","title":{"rendered":"De la obediencia al deseo: amor, pareja y alteridad en la historia del v\u00ednculo amoroso"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-1 wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\">A veces, para comprender el amor de una \u00e9poca, basta con observar una&nbsp;escena cotidiana: un mensaje fugaz en una aplicaci\u00f3n o la espera ansiosa de&nbsp;un &#8220;visto&#8221;. En otras \u00e9pocas, eran cartas que tardaban meses en llegar o&nbsp;compromisos sellados por conveniencia. Cada gesto refleja lo mismo: el amor&nbsp;cambia su forma de vivirse, pero nunca deja de inquietarnos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\">A lo largo de la historia, el amor ha sido m\u00e1s que una vivencia subjetiva; ha&nbsp;constituido una matriz de organizaci\u00f3n social que regula cuerpos, deseos y&nbsp;modos de concebir al otro. Lejos de ser natural o privada, la pareja se configura&nbsp;como fen\u00f3meno cultural atravesado por coordenadas hist\u00f3ricas, econ\u00f3micas y&nbsp;simb\u00f3licas en constante mutaci\u00f3n. Hoy, en un mundo de v\u00ednculos fragmentados&nbsp;y mediaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, el amor sigue convocando, aunque bajo formas&nbsp;distintas. La complementariedad de roles, la monogamia normativa, la&nbsp;convivencia como destino y la permanencia como valor se ven desafiadas por&nbsp;v\u00ednculos donde deseo, autonom\u00eda y autenticidad desplazan al deber y al&nbsp;sacrificio. Este trabajo analiza estas transformaciones desde una perspectiva&nbsp;interdisciplinaria, que articula psicoan\u00e1lisis, estudios culturales e historia social.&nbsp;Explora c\u00f3mo cada \u00e9poca configura la pareja y las subjetividades que produce,&nbsp;y plantea interrogantes sobre los desaf\u00edos \u00e9ticos y cl\u00ednicos de alojar la alteridad&nbsp;en tiempos de hiperindividualismo y sobreinformaci\u00f3n afectiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-4 wp-block-paragraph\"><strong>Genealog\u00eda del amor: del deber al deseo&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\">Alianzas matrimoniales tradicionales&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\">El matrimonio, como instituci\u00f3n tradicional, funcion\u00f3 como un dispositivo de&nbsp;disciplinamiento del deseo, el tiempo y el erotismo. Al imponer normas, busc\u00f3&nbsp;garantizar el orden social bajo la idea del hogar como unidad productiva y&nbsp;reproductiva. Lejos de basarse en el amor, las alianzas matrimoniales operaron&nbsp;como pilares de organizaci\u00f3n social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica, subordinando el&nbsp;deseo a funciones institucionales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\">En las sociedades antiguas y medievales, el matrimonio constituy\u00f3 un&nbsp;instrumento fundamental de organizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica. Seg\u00fan Coontz&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\">(2006), esta instituci\u00f3n no s\u00f3lo consolidaba el poder pol\u00edtico, sino que tambi\u00e9n&nbsp;aseguraba la continuidad y supervivencia colectiva. En este marco, los sujetos&nbsp;-particularmente las mujeres- se encontraban privados de autonom\u00eda, ya&nbsp;que sus decisiones y trayectorias vitales estaban subordinadas a intereses&nbsp;familiares, comunitarios o estatales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\">La Ilustraci\u00f3n introdujo cambios simb\u00f3licos: el amor rom\u00e1ntico comenz\u00f3 a&nbsp;idealizarse, aunque sin alterar la desigualdad. La era victoriana exacerb\u00f3 esta&nbsp;dualidad: la mujer era venerada como pura y maternal, mientras el var\u00f3n&nbsp;sosten\u00eda una doble moral que separaba el amor conyugal del deseo&nbsp;extramatrimonial. El deseo er\u00f3tico fue reprimido o instrumentalizado. Freud&nbsp;(1908) se\u00f1al\u00f3 que la cultura moral &#8211; sexual se edificaba sobre la sofocaci\u00f3n de&nbsp;las pulsiones, empobreciendo la vida individual. Fern\u00e1ndez (1993) indic\u00f3 que la&nbsp;sexualidad femenina quedaba confinada a la reproducci\u00f3n, ligando a la mujer&nbsp;\u201crespetable\u201d a la maternidad, mientras que, como plantea Giddens (1992), el&nbsp;var\u00f3n canalizaba su deseo fuera del matrimonio, escindiendo amor rom\u00e1ntico y&nbsp;placer sexual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\">Esta din\u00e1mica refleja la alienaci\u00f3n del sujeto: no era motor del v\u00ednculo, sino un&nbsp;instrumento de proyectos colectivos -familia, Iglesia, Estado-. Como sintetiza&nbsp;Badiou (2021), el matrimonio tradicional operaba como un \u201ccontrato seguro\u201d&nbsp;que sacrificaba el deseo en nombre de la estabilidad, negando la opacidad del&nbsp;encuentro amoroso como acontecimiento transformador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-11 wp-block-paragraph\"><strong>La irrupci\u00f3n del amor rom\u00e1ntico&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\">El amor rom\u00e1ntico marc\u00f3 un giro decisivo en la historia del v\u00ednculo amoroso.&nbsp;Frente a los modelos previos basados en alianzas y jerarqu\u00edas sociales,&nbsp;introdujo la idea de una pareja fundada en la elecci\u00f3n libre y subjetiva. Desde el&nbsp;siglo XVIII, el amor se concibe como experiencia \u00edntima y movilizadora; ya no&nbsp;un destino impuesto, sino pasi\u00f3n que promete plenitud y redenci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\">Este ideal no estuvo exento de tensiones. Aunque supuso un avance en la&nbsp;libertad individual, impuso nuevos mandatos: el amor deb\u00eda ser aut\u00e9ntico,&nbsp;profundo y total. La pareja se convirti\u00f3 en escenario para la utop\u00eda de la fusi\u00f3n,&nbsp;donde el otro pas\u00f3 de ser compa\u00f1ero a parte faltante del yo, espejo idealizado&nbsp;de lo que creemos ser o queremos llegar a ser.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\">La exaltaci\u00f3n de la fusi\u00f3n impact\u00f3 en los roles de g\u00e9nero. Mientras los varones&nbsp;pod\u00edan articular amor y realizaci\u00f3n personal, las mujeres quedaron asociadas a&nbsp;la entrega y el sacrificio. El amor rom\u00e1ntico legitim\u00f3 desigualdades: naturaliz\u00f3&nbsp;la abnegaci\u00f3n femenina, patologiz\u00f3 el deseo aut\u00f3nomo y convirti\u00f3 el&nbsp;sufrimiento amoroso en prueba de autenticidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\">Desde una perspectiva psicoanal\u00edtica y cultural, el amor rom\u00e1ntico inaugura&nbsp;una paradoja que a\u00fan persiste: promete libertad y elecci\u00f3n, pero produce&nbsp;alienaci\u00f3n. Al idealizar al otro como salvador, instala la demanda imposible de&nbsp;que el amor cure todo, confundiendo deseo con necesidad y alteridad con&nbsp;espejo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\">En este marco, los aportes contempor\u00e1neos de Bauman (2005) e Illouz (2007,&nbsp;2009) permiten leer la crisis del ideal rom\u00e1ntico. Bauman advierte c\u00f3mo los&nbsp;v\u00ednculos, bajo la l\u00f3gica de la inmediatez, se vuelven fr\u00e1giles y descartables,&nbsp;mientras Illouz muestra c\u00f3mo las emociones se mercantilizan en un mercado&nbsp;cultural que moldea expectativas y experiencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-17 wp-block-paragraph\"><strong>Crisis del modelo rom\u00e1ntico en la contemporaneidad&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\">La crisis del modelo rom\u00e1ntico se inscribe en una \u00e9poca regida por el inter\u00e9s&nbsp;propio y la libertad como valor supremo. Amar se vuelve un riesgo: no solo&nbsp;compartir experiencias, sino aceptar que el otro desplace certezas. Como&nbsp;plantea Badiou (2021), el encuentro amoroso es un acontecimiento que&nbsp;interrumpe la inercia de lo mismo y obliga a reconfigurar la manera de habitar el&nbsp;mundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\">Las relaciones se reinventan en este contexto. Conviven formas tradicionales&nbsp;con formatos flexibles, como parejas abiertas o poliamor, donde la intensidad&nbsp;se concentra m\u00e1s en el encuentro que en la permanencia. La dificultad actual&nbsp;parece estar en articular deseo y amor sin reducir el v\u00ednculo a la fugacidad del&nbsp;goce inmediato.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\">En este escenario, los aportes de Illouz (2007, 2009) y Bauman (2003, 2005)&nbsp;permiten leer la crisis del ideal rom\u00e1ntico. Illouz muestra c\u00f3mo las emociones&nbsp;se convierten en mercanc\u00edas gestionadas en un mercado cultural y digital que&nbsp;moldea expectativas. Bauman advierte sobre v\u00ednculos fr\u00e1giles y descartables,&nbsp;regidos por la inmediatez y la baja tolerancia a la frustraci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-21 wp-block-paragraph\"><strong>Amor, alteridad y reconocimiento: entre autonom\u00eda y encuentro&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\">El otro como amenaza o transformaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\">Si antes el amor rom\u00e1ntico promet\u00eda fusi\u00f3n y plenitud, hoy el otro aparece&nbsp;menos como ideal y m\u00e1s como amenaza. En un contexto de&nbsp;hiperindividualismo y baja tolerancia a la frustraci\u00f3n, la alteridad resulta&nbsp;inc\u00f3moda: deja de ser refugio para convertirse en recordatorio de los propios&nbsp;l\u00edmites.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\">Esta incomodidad se traduce en v\u00ednculos que evitan el conflicto: se privilegia la&nbsp;armon\u00eda superficial, la cancelaci\u00f3n r\u00e1pida o la huida frente a la dificultad. En la&nbsp;cl\u00ednica se observan pacientes que interrumpen relaciones ante el primer&nbsp;malestar, viven las diferencias como fracaso o confunden desacuerdo con&nbsp;desamor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\">Desde una perspectiva psicoanal\u00edtica vincular, el problema radica en reconocer&nbsp;al otro como distinto sin vivenciarlo como amenaza. La diferencia activa&nbsp;ansiedades primarias &#8211; miedo a la p\u00e9rdida, al abandono, a la desvalorizaci\u00f3n-&nbsp;que en la hipermodernidad se exacerban. La l\u00f3gica del consumo refuerza la&nbsp;ilusi\u00f3n de sustituir al otro por una nueva conexi\u00f3n, evitando el trabajo de&nbsp;atravesar la diferencia y sostener el conflicto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\">Como advierte Bauman (2005), la fragilidad de los v\u00ednculos l\u00edquidos surge de la&nbsp;dificultad de comprometerse con un otro que no se deja absorber. Y, como&nbsp;se\u00f1ala Illouz (2007, 2009), en un mercado afectivo que privilegia satisfacci\u00f3n&nbsp;r\u00e1pida y experiencias sin dolor, la alteridad deja de ser motor de transformaci\u00f3n&nbsp;para convertirse en un obst\u00e1culo a evitar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-27 wp-block-paragraph\"><strong>El amor como acontecimiento \u00e9tico&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\">En di\u00e1logo con Recalcati (2015), Benjamin (1996) y Badiou (2009), el amor&nbsp;puede pensarse como acontecimiento \u00e9tico, en tanto descentra al sujeto de s\u00ed&nbsp;mismo y lo confronta con la alteridad. Para Recalcati, la verdadera dimensi\u00f3n&nbsp;del amor no se sostiene en la idealizaci\u00f3n ni en la fusi\u00f3n narcisista, sino en la&nbsp;capacidad de atravesar la herida y sostener el v\u00ednculo frente a la amenaza de&nbsp;ruptura; el perd\u00f3n es un trabajo activo que reabre la promesa amorosa.&nbsp;Benjamin, desde una perspectiva intersubjetiva, advierte que los v\u00ednculos&nbsp;amorosos tienden a reproducir l\u00f3gicas inconscientes de dominaci\u00f3n y&nbsp;sometimiento; la \u00e9tica del amor exige reconocer al otro como sujeto y no como&nbsp;objeto de apropiaci\u00f3n. Por su parte, Badiou concibe el amor como una l\u00f3gica&nbsp;del inter\u00e9s individual y funda un \u201cdos\u201d irreductible, obligando a construir un&nbsp;mundo com\u00fan desde la diferencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\">Desde estas perspectivas, el amor no es mera pasi\u00f3n ef\u00edmera, sino una&nbsp;pr\u00e1ctica sostenida que implica asumir el riesgo de la alteridad, reconstruir tras&nbsp;la herida y crear un espacio de reciprocidad y verdad que se sostiene en el&nbsp;tiempo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-30 wp-block-paragraph\"><strong>Preguntas que nos deja el presente&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\">Las preguntas que emergen son ineludibles. \u00bfEs posible amar sin negar al&nbsp;otro? El desaf\u00edo contempor\u00e1neo parece ser sostener el encuentro sin reducirlo&nbsp;a la confirmaci\u00f3n del yo: reconocer la alteridad como aquello que desestabiliza&nbsp;y, al mismo tiempo, abre a lo nuevo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 im\u00e1genes del amor circulan hoy y c\u00f3mo modelan nuestras elecciones?&nbsp;La promesa rom\u00e1ntica de plenitud convive con la l\u00f3gica l\u00edquida de lo&nbsp;&nbsp;desechable. Entre redes, pel\u00edculas y aplicaciones, el amor se escenifica como&nbsp;destino absoluto o como experiencia fugaz, narrativas que orientan&nbsp;expectativas y generan frustraciones cuando el v\u00ednculo real no responde al&nbsp;gui\u00f3n cultural.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-33 wp-block-paragraph\">\u00bfCu\u00e1l es el costo ps\u00edquico de eludir la diferencia? Evitar el conflicto preserva&nbsp;una armon\u00eda aparente, pero empobrece la relaci\u00f3n y fragiliza al sujeto. En la&nbsp;cl\u00ednica emergen s\u00edntomas de vac\u00edo y ansiedad, propios de un yo que reh\u00faye la&nbsp;alteridad y queda atrapado en v\u00ednculos reversibles donde la dificultad nunca se&nbsp;elabora, s\u00f3lo se reemplaza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\">Tal vez el desaf\u00edo actual no sea elegir entre ilusi\u00f3n rom\u00e1ntica o fugacidad&nbsp;l\u00edquida, sino aprender a articular deseo y amor en un espacio donde la alteridad&nbsp;no sea amenaza, sino condici\u00f3n de la experiencia amorosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-35 wp-block-paragraph\"><strong>Conclusiones&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-36 wp-block-paragraph\">El amor contempor\u00e1neo suele reducirse a un producto de consumo: se&nbsp;mantiene mientras provea bienestar y se descarta ante la frustraci\u00f3n, el&nbsp;conflicto o aburrimiento. En una cultura que exalta la autosuficiencia y la&nbsp;optimizaci\u00f3n personal, se experimenta m\u00e1s como amenaza que como&nbsp;enriquecimiento. La fricci\u00f3n con el deseo, el tiempo y las necesidades del otro&nbsp;se percibe como ataque, favoreciendo rupturas o v\u00ednculos superficiales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-37 wp-block-paragraph\">El quiebre surge entre la ilusi\u00f3n de fusi\u00f3n y la autonom\u00eda radical como \u00fanicas&nbsp;v\u00edas. Reconocer la irreductible alteridad abre una tercera v\u00eda: sostener el&nbsp;v\u00ednculo desde la diferencia, en la tensi\u00f3n creativa entre dos mundos ps\u00edquicos&nbsp;que se respetan sin disolverse. El amor, lejos de ser est\u00e1tico o un bien a&nbsp;consumir, es una pr\u00e1ctica transformadora que descentra, cuestiona y obliga a&nbsp;reformularse. No depende de hallar al \u201cindicado\/a\u201d, sino de tolerar la&nbsp;incomodidad de la diferencia y comprometerse con la tarea de construir un&nbsp;v\u00ednculo. En el crisol del encuentro con un otro verdadero, el yo se expande y se&nbsp;nutre, aprendiendo a habitar \u00e9tica y amorosamente el espacio entre dos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[4],"class_list":["post-232","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-nuestros-invitados"],"acf":{"numero_de_revista":[161],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"","bajada":"El trabajo analiza el enlace amoroso de pareja en distintas \u00e9pocas y el presente...","copete":"Dos autoras uruguayas articulan ideas de manera clara y precisa. El trabajo analiza el enlace amoroso de pareja en distintas \u00e9pocas y el presente. 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Paid\u00f3s. \r\nCoontz, S. (2006). Historia del matrimonio: c\u00f3mo el amor conquist\u00f3 el matrimonio. Gedisa.  \r\nFern\u00e1ndez, A. M. (1993). La mujer de la ilusi\u00f3n: pactos y contratos entre hombres y mujeres. Paid\u00f3s.  \r\nFreud, S. (1908). La moral sexual \u201ccultural\u201d y la nerviosidad moderna (Obras Completas, Vol. IX). Amorrortu Editores.  \r\nGiddens, A. (1992). La transformaci\u00f3n de la intimidad: sexualidad, amor y erotismo en las sociedades modernas. Ediciones C\u00e1tedra.  \r\n Illouz, E. (2007). La emergencia del amor rom\u00e1ntico ligado al discurso de la modernidad y el consumo. Katz Editores.  \r\nIllouz, E. (2009). Emotional life in a market society. Routledge. \r\nRecalcati, M. (2015). Ya no es como antes: elogio del perd\u00f3n en la vida amorosa. Editorial Anagrama.\r\n","autor_tiene_nota":false},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/232","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/autor\/201"},{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/autor\/199"},{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/numero\/161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=232"}],"wp:term":[{"taxonomy":"seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/seccion?post=232"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}