{"id":285,"date":"2026-10-06T16:43:17","date_gmt":"2026-10-06T19:43:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=285"},"modified":"2026-10-23T17:29:30","modified_gmt":"2026-10-23T20:29:30","slug":"un-granito-de-arena","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/un-granito-de-arena\/","title":{"rendered":"Un granito de arena"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\"><em>\u201cMe sent\u00ed como una hormiga que cree que est\u00e1 surfeando en <em>&nbsp;la&nbsp; cresta de la ola cuando en realidad est\u00e1 siendo arrastrada por un<\/em>&nbsp;tsunami. No hemos hecho m\u00e1s que empezar a pensar.\u201d<\/em>\u2014<em>Preciado Paul B, (2022 p\u00e1g. 33)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\">Este escrito es un intento, uno m\u00e1s, de descifrar, desde el Psicoan\u00e1lisis, las variables que se juegan en este momento hist\u00f3rico, en que los hechos y los acontecimientos son de tal naturaleza que nos impone el decir en cada momento, cuando se trata de abordarlo: \u201cesto es nuevo, esto nunca sucedi\u00f3\u201d, \u00bfc\u00f3mo entender que esto pueda decirse?, \u00bfc\u00f3mo entender que el odio es una salida, que la crueldad se practica como conducta que recoge aprobaciones?, \u00bfc\u00f3mo puede ser?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\">Traigo para ilustrar este estado de cosas, lo que relata Silvia Bleichmar (2002, p\u00e1g. 89): A partir de una encuesta realizada en los EEUU, donde se eleg\u00eda el personaje \u201cm\u00e1s detestable\u201d de los cuentos infantiles, gan\u00f3 por amplia mayor\u00eda Cruella de Ville, la villana de la pel\u00edcula \u201c101 D\u00e1lmatas\u201d. Dice: \u201c&#8230;la madrastra de Blancanieves est\u00e1 celosa de su marido; la de cenicienta ama a sus propias hijas por encima de todo escr\u00fapulo; el hada devenida mala de La bella durmiente actu\u00f3 por resentimiento, por exclusi\u00f3n, por no haber sido invitada a la fiesta del bautismo&#8230;pero Cruella de Ville no tiene motivos, m\u00e1s que su vanidad, su falta de sensibilidad por el sufrimiento ajeno, la banalidad de su ego\u00edsmo, el hecho de que pueda quitar la piel del otro s\u00f3lo para hacerse un objeto de lujo, ni siquiera para sobrevivir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\">En los personajes iniciales algo se juega con otro semejante, en Cruella no hay otro, las cuestiones se juegan en el puro narcisismo, en este caso de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\">Hablamos de autoerotismo que deviene con-su-mismo, en un fallido intento de completud narcisista como forma de abolir, ya no de alcanzar, el propio deseo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\">Con-sumismo espiralado, camino laber\u00edntico que no conduce a ning\u00fan \u201clado\u201d, a ning\u00fan otro, termina en la propia voracidad que a modo de espejo se auto fagocita, es decir, el sujeto se consume a s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\">Este desconocimiento del otro pone en juego lo que Freud (1930 p\u00e1g. 138) nos dice, desde el Malestar en la Cultura&#8230;\u201d el problema es aqu\u00ed c\u00f3mo desarraigar el m\u00e1ximo obst\u00e1culo que se opone a la cultura: la inclinaci\u00f3n constitucional de los seres humanos a agredirse unos a otros; y por eso mismo nos resulta de particular inter\u00e9s el mandamiento cultural acaso m\u00e1s reciente del Super yo: \u00abAma a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u00bb.\u201d, como si fuera posible resolverlo desde la propia obediencia al mandato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\">Sin embargo, hay un lugar en el que esta resonancia es m\u00e1s perjudicial, y en el que el da\u00f1o es mayor: el momento en que el sujeto en total desvalimiento nace a la cultura y el momento en que el sujeto intenta apropiarse de las posibilidades que le brinda su cultura. Hablo de la Ni\u00f1ez y de la Adolescencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\">Tomo palabras de Silvia Bleichmar (2002 p\u00e1g.14 y 15) \u201cHay en la infancia un sentimiento de desvalimiento que da lugar a la m\u00e1s profunda de las angustias: se trata de la sensaci\u00f3n de \u201cdes-auxilio\u201d, de \u201cdes-ayuda\u201d,&nbsp; de sentir que el otro del cual dependen los cuidados b\u00e1sicos no responde al llamado, deja al ser sometido no s\u00f3lo al terror sino tambi\u00e9n a la desolaci\u00f3n profunda de no ser o\u00eddo. A tal punto es as\u00ed, que puede devenir \u201cmarasmo\u201d, un dejarse morir por desesperanza, por abandono de toda perspectiva de reencuentro con el objeto de auxilio\u201d, \u00faltima frase que nos refresca a Spitz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong>Ser humano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\">Cruella de Ville es arrestada y encerrada en la c\u00e1rcel; su crueldad es vista en la cultura, en su entorno cultural, como una conducta punible, delictiva finalmente y se condena. No la\u201ccrueldad\u201d, sino su robo de los D\u00e1lmatas para sacrificarlos y cubrirse con su piel. Se condenan sus actos crueles, porque hay un mandato cultural que los proh\u00edbe. La ley se sostiene porque hay una sociedad que la avala, que la apuntala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\">Sabemos que los seres humanos no nacemos \u201c\u00e1ngeles\u201d, repitiendo una cita freudiana esta vez desde \u201cDe guerra y muerte. Temas de actualidad\u201d. Freud (1915 p\u00e1g. 283) advierte que este universo simb\u00f3lico se ve amenazado constantemente porque. \u201c\u2026la esencia m\u00e1s profunda del hombre consiste en mociones pulsionales de naturaleza elemental; ellas son del mismo tipo en todos los hombres y tienen por meta la satisfacci\u00f3n de ciertas necesidades originarias.\u201d &#8230; \u201cHa de concederse que todas las mociones que la sociedad proscribe por malas -escojamos como representativas las mociones ego\u00edstas y las crueles- se encuentran entre estas primitivas\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 estos impulsos se manifiestan sin freno ni control en una sociedad determinada? Sabemos que est\u00e1n en nosotros, sin embargo, no es ese el problema, sino saber por qu\u00e9 aparecen. \u00bfQu\u00e9 propicia, qu\u00e9 favorece la irrupci\u00f3n de estos impulsos ego\u00edstas y crueles. Y \u00bfpor qu\u00e9 no se inhiben o manejan y\/o reprimen?. \u00bfSer\u00e1 que esto no se produce porque los impulsos no dependen del manejo subjetivo, personal, sino de las formas de contenci\u00f3n o facilitaci\u00f3n de los otros \u201cseres humanos\u201d, de las leyes aplicadas, de las Instituciones creadas para tal fin?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\">Para que esto suceda no podemos obviar que nuestra cultura y en este caso nuestra civilizaci\u00f3n no ha construido un mundo amigable, hermanado, humano, igualitario y digno. El Poder Global, como nunca, se niega a la diversidad, a las diferencias, pregona un discurso \u00fanico que no admite un otro discriminado, sujeto sexuado, ese otro est\u00e1 obligado a deshumanizarse, mutar a \u201cROBOT\u201d, sin pensamiento propio, similar al zombi, cuyo af\u00e1n es comer el cerebro humano, \u00bfpara pensar? El robot es cargado con un programa que no es propio, no se cansa, no conoce la fatiga, no siente hambre ni dolor, el robot no ama, desconoce a los otros robots.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\">Silvia Bleichmar (2016 p\u00e1g.22) insiste en destacar los \u201cprimeros tiempos\u201d en la estructuraci\u00f3n del aparato ps\u00edquico record\u00e1ndonos: \u201c\u2026que no se puede considerar alteridad en sentido estricto, en la cual no hay proceso de subjetivaci\u00f3n, si no hay reconocimiento de la alteridad del otro en primer lugar, de parte del adulto que tiene a su cuidado al ni\u00f1o\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\">No se puede afirmar en \u201csentido estricto\u201d porque en \u201clos primeros tiempos\u201d las coordenadas espacio y tiempo no son registradas por la cr\u00eda; hablamos del estado fusional de la cr\u00eda humana en el que el pecho y el beb\u00e9 no est\u00e1n discriminados. Se juega all\u00ed el pasaje a ser sujeto y esto es habilitado por la mirada, el reconocimiento del adulto hacia el beb\u00e9. Esta interdependencia determina que para que el sujeto sea tal debe reconocerse como alteridad, desde la propia mismidad del adulto. Esto sucede cuando la madre o el adulto tratan de entender qu\u00e9 necesita, qu\u00e9 le pasa a su beb\u00e9, esto es un reconocimiento de la alteridad del beb\u00e9, y fundamenta, es, constitutivo de su mismidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\">Por lo tanto, la subjetivaci\u00f3n es posible porque hay alteridad, un sujeto discriminado, semejante sexuado, en proceso de humanizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed decimos que las fallas que puedan interrumpir estos desarrollos pueden manifestarse en patolog\u00edas en t\u00e9rmino de retrasos madurativos, y desde la cl\u00ednica de la actualidad en casos de trastornos de conducta severos, impulsividad, violencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\">Estamos en un momento de estadio presubjetivo, cercano a las instancias preed\u00edpicas, lejos del Yo de Realidad definitiva, donde la estructuraci\u00f3n mantiene estable la barra de la represi\u00f3n y la divisi\u00f3n intersist\u00e9mica est\u00e1 consolidada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-20 wp-block-paragraph\"><strong>La crueldad epocal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\">Una primera caracter\u00edstica es que est\u00e1 lejos del Yo de Realidad definitiva en cuanto a la estructuraci\u00f3n del Aparato Ps\u00edquico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\">Si pensamos los funcionamientos del psiquismo previo a la instalaci\u00f3n de la subjetividad en el cachorro humano, y en lo preed\u00edpico, nos encontramos con otros destinos pulsionales: transformaci\u00f3n en lo contrario y vuelta sobre s\u00ed mismo, la indiscriminaci\u00f3n, el pegoteo, la no-castraci\u00f3n, que, de no metabolizarse, no resolverse, no ligarse, generar\u00e1n una enorme dificultad para apropiarse de las experiencias y vivencias, sobre todo comunitarias, en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\">Seg\u00fan \u00c9ric Sadin (2022 pp. 36\/7) \u201cestar\u00edamos ante \u201cla era del individuo tirano\u201d: el advenimiento de una condici\u00f3n civilizatoria in\u00e9dita que muestra la abolici\u00f3n progresiva de todo cimiento com\u00fan para dejar lugar a un hormigueo de seres esparcidos que pretenden de aqu\u00ed en m\u00e1s representar la \u00fanica fuente normativa de referencia y ocupar de pleno derecho una posici\u00f3n preponderante.\u201d. M\u00e1s adelante (p\u00e1g. 37) agrega: \u201c\u2026no prevalece ya ning\u00fan punto de referencia identificable, donde se haga reinar voluntariamente la inestabilidad permanente, donde ciertas pulsiones se puedan expresar sin encontrar mayores obst\u00e1culos, haciendo oscilar una din\u00e1mica continua de caos que provoque incertidumbre personal y disoluci\u00f3n de las estructuras sociales.\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\">Si pensamos como Freud (1921 p\u00e1g. 67), que la \u201cPsicolog\u00eda individual es simult\u00e1neamente Psicolog\u00eda social\u201d, y retomamos lo presubjetivo y lo preed\u00edpico, con la irrupci\u00f3n de estas \u201cmociones primitivas (ego\u00edsmo y crueldad entre otras) sin los diques del asco, el pudor frente a la mirada del otro, ni de la verg\u00fcenza, que si se pierde \u201cjam\u00e1s se vuelve a encontrar\u201d, tenemos los ingredientes que apuntalan las afirmaciones del autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\">De all\u00ed la necesidad de destacar el componente \u00e9tico como red de contenci\u00f3n de estas \u201cmociones primitivas\u201d. Freud en El Malestar en la Cultura (1930 pp. 137\/8) define a la \u00c9tica como \u201cEl punto&#8230; de desolladura de toda cultura.\u201d Y m\u00e1s: \u201cLa \u00e9tica ha de concebirse como un ensayo terap\u00e9utico\u201d.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\">Es aquel recurso que intenta desarraigar el \u201cm\u00e1ximo obst\u00e1culo que se opone a la cultura: la inclinaci\u00f3n constitucional de los seres humanos de agredirse unos a otros\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-27 wp-block-paragraph\">Pensamos una \u00c9tica que no sea s\u00f3lo un anuncio de lo que se tiene que hacer, una obligaci\u00f3n, un mandato.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\">Por lo contrario, despu\u00e9s de superar momentos en que, (Freud 1921 p\u00e1g. 91) \u201c\u2026cada uno cuida de s\u00ed mismo sin miramiento hacia los otros, los lazos rec\u00edprocos han cesado, y se libera una angustia enorme, sin sentido\u201d, como un acto de conciencia, encontremos las palabras, las consignas que nos vuelvan a reunir en un vital llamado a Eros, para que en comunidad podamos comenzar de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\">Recordar y legislar, recurrir a la Ley para no repetir. Una construcci\u00f3n que debemos cuidar y proteger, un nuevo ciclo nos desaf\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-30 wp-block-paragraph\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\"><sup>1 Esp. Lic. Jos\u00e9 Andr\u00e9s Cernadas. 15 40278670. Jacernadas225@hotmail.com<br><\/sup><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[3],"class_list":["post-285","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-nuestra-gente"],"acf":{"numero_de_revista":[161],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"","bajada":"Una mirada psicoanal\u00edtica sobre la crueldad en las subjetividades actuales, y la necesidad de recordar y \u201clegislar\u201d para no repetir...","copete":"Una mirada psicoanal\u00edtica sobre la crueldad en las subjetividades actuales, y la necesidad de recordar y \u201clegislar\u201d para no repetir. \r\n","autores":[186],"entrevistadores":"","entrevistados":"","imagen_de_seccion":"","articulo_bibliografia_titulo":"Bibliograf\u00eda","articulo_bibliografia":"Bleichmar, S. (2002) Dolor Pa\u00eds. Edit. Libros del Zorzal. \r\nBleichmar, S. (2016) Verg\u00fcenza, culpa, pudor. Relaciones entre la psicopatolog\u00eda, la \u00e9tica y la sexualidad. Edit. Paid\u00f3s. \r\nPreciado, P. (2022) Dysphoria mundi. Edit. Anagrama. \r\nSadin, \u00c9.  (2022) La era del individuo tirano. El fin de un mundo com\u00fan. Edit. Caja Negra. \r\nFreud, S. (1915) De guerra y muerte. Temas de actualidad. Amorrortu. Vol. XIV. \r\nFreud, S. (1921) Psicolog\u00eda de las masas y an\u00e1lisis del yo. Amorrortu. Vol. XVIII. \r\nFreud, S. (1930) El malestar en la Cultura. Amorrortu. Vol. XXI.\r\n","autor_tiene_nota":true},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/autor\/186"},{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/numero\/161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/seccion?post=285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}