{"id":319,"date":"2026-10-13T19:48:18","date_gmt":"2026-10-13T22:48:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=319"},"modified":"2026-10-23T17:23:47","modified_gmt":"2026-10-23T20:23:47","slug":"pacientes-fronterizos-patologia-o-ideal-de-epoca","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/pacientes-fronterizos-patologia-o-ideal-de-epoca\/","title":{"rendered":"Pacientes fronterizos: \u00bfpatolog\u00eda o ideal de \u00e9poca?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 nos dicen las problem\u00e1ticas ps\u00edquicas predominantes respecto de la&nbsp; cultura de su tiempo? \u00bfLa patolog\u00eda no es, acaso tambi\u00e9n, una manifestaci\u00f3n&nbsp; de las condiciones de \u00e9poca? Sintomatolog\u00eda individual y sintomatolog\u00eda&nbsp; social se entrelazan fuertemente. Las histerias de la \u00e9poca freudiana, la de la&nbsp; represi\u00f3n sexual, hoy d\u00eda han sido sustituidas por padecimientos m\u00e1s&nbsp; compatibles con las organizaciones fronterizas que con las neurosis cl\u00e1sicas.&nbsp; Y, por otra parte, \u00bfc\u00f3mo distinguir entre lo que entendemos como&nbsp; psicopatolog\u00eda y aquello que responde a la producci\u00f3n social de subjetividad en&nbsp; cada momento hist\u00f3rico?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\">Esto nos conduce a una pregunta central para los psicoanalistas: \u00bfqu\u00e9&nbsp; consideramos normal y qu\u00e9 patol\u00f3gico? Pregunta que nos invita a revisitar&nbsp; nuestras concepciones te\u00f3ricas, pero tambi\u00e9n nuestros prejuicios e ideales,&nbsp; inevitables en tanto somos sujetos de nuestra propia \u00e9poca.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\">El Malestar en la Cultura adopta figuraciones tan dis\u00edmiles seg\u00fan las&nbsp; sociedades, que a menudo resultan indiscernibles los bordes entre los&nbsp; sufrimientos ligados a la producci\u00f3n de subjetividad de cada tiempo, y aquellos&nbsp; otros que exceden lo que podr\u00edamos denominar la normalidad estad\u00edstica&nbsp; epocal. Baste con pensar en los actuales trastornos de alimentaci\u00f3n o en las&nbsp; adicciones, problem\u00e1ticas propias de un per\u00edodo sociohist\u00f3rico caracterizado&nbsp; por una l\u00f3gica en que el consumo constituye un eje social predominante, con&nbsp; sus consecuentes correlatos en el imaginario colectivo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\">La cl\u00ednica actual se caracteriza por el predominio de las patolog\u00edas del acto y la&nbsp; pulsionalidad desencadenada. Abundan las impulsividades y las angustias&nbsp; masivas catastr\u00f3ficas que arrasan al Yo, denominadas \u201cataque de p\u00e1nico\u201d, que&nbsp; coexisten con manifestaciones de ansiedad y de depresi\u00f3n. Las descargas a&nbsp; trav\u00e9s de la acci\u00f3n, dada cierta precariedad de las redes imaginarias y&nbsp; simb\u00f3licas, los tiempos vertiginosos, los consumos de todo tipo, a menudo no&nbsp; logran evitar las sensaciones de vac\u00edo, futilidad y sin sentido. Las fronteras&nbsp; entre el Yo y el otro son l\u00e1biles, y los v\u00ednculos oscilan entre la intrusi\u00f3n y el&nbsp; abandono. Las desmentidas y las esciciones han tomado el relevo de la&nbsp; represi\u00f3n, defensa predominante en los funcionamientos neur\u00f3ticos. La cl\u00ednica&nbsp; predominante es la de las organizaciones fronterizas, una cl\u00ednica de lo&nbsp; borderline.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\"><strong>Lucas<\/strong>\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\">Lucas, de 17 a\u00f1os, no piensa mucho en el futuro. La pasa bien, entre la play, el&nbsp; gimnasio, las salidas a los boliches, algunas juntadas o fiestas en las que&nbsp; abundan tragos y sustancias, las chicas con las que se ve un par de veces&nbsp; hasta que se aburre, para pasar de inmediato de una a otra, en una suerte de&nbsp; zapping de contactos sin contacto. Su manera invariable de expresar lo bien&nbsp; que la pasa es \u201cme cagu\u00e9 de la risa\u201d. Es popular en el colegio y en los lugares&nbsp; que frecuenta: canchero, cuerpo entrenado, ropa de marca. Se encarga de&nbsp; monitorear su popularidad en las redes, por supuesto. Sube fotos y cuenta los&nbsp; likes y comentarios. No le gusta estar solo ni prescindir de la adicci\u00f3n al celular&nbsp; o a los jueguitos. A veces, pese a todo eso, cae en cierta apat\u00eda, tal vez por la&nbsp; comparaci\u00f3n constante con otros chabones que le ganan en el ranking de&nbsp; amigos. Tambi\u00e9n se gana unos pesos con el tema de las apuestas online, o&nbsp; vendiendo algo de droga entre sus conocidos. No sabe bien qu\u00e9 seguir, pero&nbsp; por ah\u00ed algo corto de marketing digital, ya que no quiere trabajar y sus padres&nbsp; le preguntan qu\u00e9 piensa hacer. Dice que a lo mejor algo r\u00e1pido y que no tenga&nbsp; que estudiar mucho, lo que quiere es tener plata y ser exitoso. Tuvo algunos&nbsp; arranques de violencia con una boluda que lo ningune\u00f3. Puede pasar de la&nbsp; euforia al baj\u00f3n de un d\u00eda para el otro, lo denomina \u201cser intenso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-7 wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEl fronterizo es el sujeto ideal de esta \u00e9poca?&nbsp;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\">El narcisismo bajo sus vertientes Yo Ideal e Ideal del Yo se configura en los&nbsp; encuentros con los otros primordiales, en identificaciones con las atribuciones&nbsp; ideales de las que el ni\u00f1o es objeto. Pero, a la vez, estas atribuciones vienen&nbsp; vehiculizadas desde el contexto social, que transmite los ideales hegem\u00f3nicos&nbsp; a los sujetos, quienes habr\u00e1n de identificarse con las caracter\u00edsticas epocales&nbsp; del sujeto ideal.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\">Lucas posee una configuraci\u00f3n subjetiva que en muchos aspectos se asemeja&nbsp; a lo que podr\u00edamos incluir dentro de las organizaciones fronterizas. Pero es&nbsp; uno de los populares en su entorno. Imaginemos que, con el tiempo, logre&nbsp; tener una formaci\u00f3n breve que le permita, tal vez con ayuda de contactos de su&nbsp; padre, conseguir un trabajo en la especialidad que encontr\u00f3. Joven, r\u00e1pido,&nbsp; despierto, pragm\u00e1tico, ambicioso de dinero y \u00e9xito, con no demasiados&nbsp; escr\u00fapulos, podr\u00edamos sin dificultad proyectarlo subiendo selfies con una&nbsp; sonrisa satisfecha. \u00bfSujeto fronterizo, joven exitosamente adaptado, o ambos?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-10 wp-block-paragraph\"><strong>Los ideales hoy&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\">Cada per\u00edodo hist\u00f3rico naturaliza sus paradigmas, modelos y prohibiciones&nbsp; desconociendo su relatividad de \u00e9poca. Se habla hoy de una presunta ca\u00edda de&nbsp; ideales cuando se trata &#8211; ni m\u00e1s ni menos &#8211; de la sustituci\u00f3n de aquellos antes&nbsp; vigentes por otros, incorporados como naturales, incluso universales.&nbsp; \u00bfCu\u00e1les son los ideales que predominan en este tiempo? Transitamos un per\u00edodo hist\u00f3rico que se rige por una l\u00f3gica de mercado que se incorpora a la&nbsp; subjetividad como l\u00f3gica del consumo. Consumo de objetos, de im\u00e1genes,&nbsp; sustancias, pantallas y v\u00ednculos, que muerde el anzuelo ofrecido por la \u00e9poca e&nbsp; ilusiona colmarlo a trav\u00e9s de la incorporaci\u00f3n, completando as\u00ed el ideal social&nbsp; con un Yo pleno, ajustado al mismo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\">A la vez, es el propio Yo el que se exhibe para consumo de los dem\u00e1s, en tanto&nbsp; imagen ofrecida de modo imparable a un p\u00fablico de \u201camigos\u201d. Las redes, con&nbsp; su cosecha de <em>likes<\/em> incitan a la visibilidad y al rating constante de popularidad.&nbsp; De modo tal que los ciudadanos, ahora convertidos en perfiles, consumen y&nbsp; son a la vez consumidos por la l\u00f3gica de mercado imperante. La&nbsp; hiperconectividad se articula con una temporalidad vertiginosa, hecha de&nbsp; inmediatez. Temporalidad que, al igual que los consumos, supone llenar todos&nbsp; los intersticios, impedir cualquier falta o espera. La noci\u00f3n de proyecto cae en&nbsp; desuso y el tiempo se conjuga en presente, un presente siempre ef\u00edmero.&nbsp; Lucas, como otros adolescentes, no apuesta a un proyecto a construir de cara&nbsp; al futuro. Apuesta online, para lucrar. Ya.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\">La visibilidad constante es otro imperativo de \u00e9poca. Ser, equivale a ser visto.&nbsp; La intimidad, lo secreto, la interioridad, se diluyen bajo una ilusi\u00f3n de&nbsp; transparencia total, imagen ideal que promete un \u00e9xito moment\u00e1neo y fugaz. El&nbsp; exhibicionismo voluntario supone la presunta evidencia de la percepci\u00f3n,&nbsp; donde lo que se ve aparece como certeza inapelable.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\">Estos ideales, los de la hipervisibilidad, instantaneidad y conexi\u00f3n permanente,&nbsp; son modalidades que impregnan tanto las configuraciones actuales de la&nbsp; subjetividad como los v\u00ednculos, con un denominador com\u00fan: la pretensi\u00f3n&nbsp; totalizadora.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\">Cuando los ideales, sea cual fuere su contenido, se incorporan como mandatos&nbsp; absolutos, la contracara es la amenaza de no completamiento. La violencia del&nbsp; ideal imperativo provoca culpa, ansiedad, depresi\u00f3n. El Supery\u00f3 arcaico vigila y&nbsp;&nbsp;sanciona de modo cruel a un Yo acechado por la distancia con el sujeto ideal&nbsp; de \u00e9poca. Hoy d\u00eda, la cl\u00ednica nos devuelve de modo inequ\u00edvoco esa&nbsp; sintomatolog\u00eda que anuda lo singular y lo social.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\">Por supuesto, mucho habr\u00e1 de depender de la posici\u00f3n subjetiva en relaci\u00f3n a&nbsp; los mandatos sociales. La complejizaci\u00f3n ps\u00edquica, las capacidades&nbsp; imaginarias y simb\u00f3licas, la interrogaci\u00f3n respecto de la oferta de \u00e9poca,&nbsp; permiten relativizar y cuestionar los ideales, tanto en \u00e9ste como en cualquier&nbsp; otro momento hist\u00f3rico. La subjetividad no solo se plasma sobre lo instituido,&nbsp; sino que posee capacidad instituyente, simbolizante y creadora. De modo que&nbsp; la transformaci\u00f3n singular y social poseen la potencialidad de barrer con las&nbsp; determinaciones imperantes, produciendo algo nuevo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\">Es que la lucha eterna entre Eros y T\u00e1natos tambi\u00e9n se efectiviza a nivel del&nbsp; lazo social. Si la singularidad s\u00f3lo se define en relaci\u00f3n a los otros, a la vez la&nbsp; materia prima del lazo vincular y social es libidinal, e integra en sus vaivenes la&nbsp; dial\u00e9ctica irreductible del conflicto entre las pulsiones de vida y las de muerte. As\u00ed las cadenas er\u00f3ticas y los desencadenamientos mort\u00edferos forman parte de&nbsp;la historia de la humanidad, lucha entre la ligadura vital y la tendencia a la&nbsp; destructividad y desligadura propias de T\u00e1natos. \u00bfBajo qu\u00e9 modalidades se&nbsp; despliega este antagonismo pulsional en las subjetividades actuales?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-18 wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfUn mundo feliz?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\">Tanto la distop\u00eda de Orwell en su novela \u201c1984\u201d como la ficci\u00f3n anticipatoria de&nbsp; Aldous Huxley, escritas en la primera mitad del siglo veinte, nos posibilitan&nbsp; ciertas reflexiones acerca de las sociedades actuales, casi cien a\u00f1os despu\u00e9s.&nbsp; Como sabemos, las ficciones a menudo se adelantan a las teor\u00edas vigentes,&nbsp; revelando tendencias que est\u00e1n comenzando a gestarse.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\">La distop\u00eda de Huxley describe una sociedad que logra el control total sobre&nbsp; sus habitantes, mediante la tecnolog\u00eda. No por la fuerza evidente, sino a trav\u00e9s&nbsp; de formas de manipulaci\u00f3n que alcanzan los estratos m\u00e1s profundos de la&nbsp; subjetividad y de los v\u00ednculos. En ese \u201cmundo feliz\u201d se moldean los deseos y&nbsp; las emociones desde el nacimiento, para que encajen a la perfecci\u00f3n en la&nbsp; propuesta social. Se trata de un poder blando y absoluto, que impele a amar el&nbsp; lugar asignado, rechazando cualquier pensamiento cr\u00edtico. Los ideales&nbsp; imperantes son el consumo, el entretenimiento y el placer obligado. Cuando&nbsp; surge alguna forma de malestar, alg\u00fan sentimiento de tristeza, un conflicto, se&nbsp; apela de inmediato al <em>soma<\/em>, una droga que los acalla. De este modo, se&nbsp; anestesia toda discordancia posible, cualquier dolor o p\u00e9rdida. Contexto ese,&nbsp; bajo el cual la noci\u00f3n de duelo se desvanece, arrastrando consigo la posibilidad&nbsp; de elaboraci\u00f3n y simbolizaci\u00f3n de la experiencia de vida. Lo que entendemos&nbsp; como una subjetividad propia de lo humano desaparece, bajo la fachada de un&nbsp; mundo feliz que colma cualquier falta.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\">Un siglo m\u00e1s tarde, lejos de la distop\u00eda anticipada por Aldous Huxley, resuenan&nbsp; algunos de sus ecos narrativos. Vivimos tiempos de transformaciones sociales&nbsp; vertiginosas y contundentes. La revoluci\u00f3n cibern\u00e9tica y la virtualizaci\u00f3n de la&nbsp; vida penetran en la producci\u00f3n de subjetividad torneando las subjetividades,&nbsp; as\u00ed como los v\u00ednculos y el lazo social. La familia y la escuela, pilares de la&nbsp; modernidad, ceden lugar a las redes y los medios como agentes de&nbsp; socializaci\u00f3n. En muy pocos a\u00f1os, un vasto campo de la vida social ha pasado&nbsp; a circular en la red. El avance imparable de la inteligencia artificial transforma,&nbsp; de modos a\u00fan imprevisibles, la existencia humana. Sus alcances son m\u00faltiples&nbsp; y profundos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\">En este contexto, los algoritmos influyen cada vez m\u00e1s en nuestras elecciones,&nbsp; sostienen nuestras b\u00fasquedas, nuestros gustos y opiniones. Con nuestra&nbsp; anuencia, (\u00bfalienaci\u00f3n?) cada b\u00fasqueda es a la vez un aporte de datos que&nbsp; queda registrado, configurando una l\u00f3gica de vigilancia socialmente&nbsp; compartida. A\u00fan m\u00e1s: la informaci\u00f3n suministrada veinticuatro horas al d\u00eda &#8211;&nbsp; voluntaria o inadvertidamente &#8211; por usuarios de tel\u00e9fonos m\u00f3viles o tarjetas de&nbsp; cr\u00e9dito, genera la capacidad de predecir los comportamientos de los&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\">ciudadanos, ahora convertidos en consumidores. Agreguemos que esta&nbsp; polifac\u00e9tica vigilancia contempor\u00e1nea tiende a reforzar las propias creencias,&nbsp; ideolog\u00edas y valores, fomentando a menudo el odio, la confusi\u00f3n, las&nbsp; convicciones, o manipulando a trav\u00e9s de las <em>fake news<\/em>.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\">Atravesamos, de este modo, tiempos turbulentos en los que se produce una&nbsp; nueva articulaci\u00f3n entre poder, saber, subjetividad y lazo, que instaura un&nbsp; dispositivo de verdad in\u00e9dito, lo que algunos denominan el reinado de la&nbsp; posverdad.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\">Como cualquier r\u00e9gimen de verdad, \u00e9ste oculta -bajo la pretensi\u00f3n de&nbsp; objetividad- sus condiciones de producci\u00f3n hist\u00f3ricas, econ\u00f3micas y del poder&nbsp; al que representan. Hoy d\u00eda, el pan\u00f3ptico descripto por Foucault para la era de&nbsp; la vigilancia ha cedido lugar a un pan\u00f3ptico digital, voluntario. En el poder&nbsp; blando de la transparencia, que emplea la seducci\u00f3n en lugar de la coerci\u00f3n,&nbsp; \u00e9ste se hace amar como libertad, y la banalizaci\u00f3n se erige en una de las&nbsp; formas predominantes de comunicaci\u00f3n. Los lenguajes cibern\u00e9ticos, breves,&nbsp; concisos, literales, certeros, no admiten met\u00e1foras, pluralidades, tejido&nbsp; imaginario a desentra\u00f1ar. A trav\u00e9s de ellos los sujetos, convertidos en perfiles,&nbsp; se conectan a partir de los <em>Big Data<\/em>.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\">Y, todo esto, bajo la forma del anonimato. \u00bfQui\u00e9n es \u201clos mercados\u201d? \u00bfQui\u00e9n&nbsp; es responsable por los flujos financieros o el efecto mariposa? \u00bfQui\u00e9n es el&nbsp; autor de las <em>fake news<\/em>, los <em>likes<\/em> y las opiniones circulantes por las redes?&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-27 wp-block-paragraph\"><strong>No hay drama, todo bien.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\">Volvamos a Lucas. \u00bfTodo bien? Parece que no: repentinamente y sin previo&nbsp; aviso, tiene varios episodios de p\u00e1nico, que lo descolocan a \u00e9l tanto como a su&nbsp; familia. Inicia a rega\u00f1adientes unas entrevistas de las que pretende, desde ya,&nbsp; celeridad y eficacia para que \u201ceso\u201d no le vuelva a ocurrir nunca m\u00e1s.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\">El psicoan\u00e1lisis es una teor\u00eda y una pr\u00e1ctica que dan cuenta de la&nbsp; heterogeneidad del psiquismo, a partir del antagonismo pulsional entre Eros y&nbsp; T\u00e1natos y de la coexistencia conflictiva entre instancias. La subjetividad no es&nbsp; arm\u00f3nica, sino compleja. De all\u00ed su riqueza.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-30 wp-block-paragraph\">Es por eso que el psicoan\u00e1lisis no es un instrumento de adaptaci\u00f3n a los&nbsp; ideales de \u00e9poca, sino que -tal como lo enunciara el propio Freud- trae \u201cla&nbsp; peste\u201d a lo social instituido.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\">Los actuales ideales celebran y promueven cierta producci\u00f3n de subjetividad&nbsp; que, tal como hemos visto, implica la adecuaci\u00f3n a los mandatos de&nbsp; instantaneidad, hipervisibilidad, conexi\u00f3n y consumos de todo tipo, en aras de&nbsp; un imperativo de alegr\u00eda que las redes enfatizan a trav\u00e9s de publicaciones y&nbsp; <em>likes.<\/em> Los sujetos muestran perfiles felices, en tanto padecen con frecuencia&nbsp; ansiedades y angustias masivas. Estas caracter\u00edsticas favorecen las descargas&nbsp; pulsionales inmediatas, en detrimento de las dimensiones imaginaria y&nbsp; simb\u00f3lica; la percepci\u00f3n certera \u2013 lo que veo, <em>es<\/em> &#8211; en lugar de las derivas&nbsp; representacionales y del pensamiento. El lenguaje se achata, la met\u00e1fora se&nbsp;diluye en aras de lo literal, los emojis pretenden dar cuenta de sentimientos&nbsp; generalizables, la tristeza se acalla y medica bajo el r\u00f3tulo <em>depresi\u00f3n.<\/em> As\u00ed, tal&nbsp; como bajo otros paradigmas sociales, tambi\u00e9n hoy las consultas cl\u00ednicas&nbsp; pregnantes dan cuenta de los anudamientos entre problem\u00e1ticas de la&nbsp; subjetividad y problem\u00e1ticas sociohist\u00f3ricas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\">Cada vez m\u00e1s, los psicoanalistas nos encontramos con una cl\u00ednica de los&nbsp; bordes. Pacientes de borde, algunos con patolog\u00edas graves, y una cl\u00ednica que&nbsp; nos interroga a m\u00e1s de un nivel, desafiando nuestros conceptos, pero tambi\u00e9n&nbsp; nuestros propios ideales y prejuicios respecto de \u201clo normal\u201d.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-33 wp-block-paragraph\">Contamos con herramientas y recursos.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\">En primer t\u00e9rmino, con quienes acuden a la consulta. A\u00fan en las problem\u00e1ticas&nbsp; m\u00e1s severas, tomadas por los desencadenamientos pulsionales, la acci\u00f3n&nbsp; \u201cpide\u201d una escucha que mitigue el padecimiento. Recordemos: mientras Eros y&nbsp; T\u00e1natos est\u00e9n intrincados, la pulsi\u00f3n de vida insiste.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-35 wp-block-paragraph\">Pese a las dificultades de esta cl\u00ednica, un dispositivo terap\u00e9utico que las pueda&nbsp; alojar- transferencia mediante &#8211; con intervenciones acordes, a menudo resulta&nbsp; un espacio potencial, un refugio para estas problem\u00e1ticas. Sabemos que no&nbsp; siempre esto es factible, dada la fuerza de la compulsi\u00f3n de repetici\u00f3n, la&nbsp; posibilidad de la reacci\u00f3n terap\u00e9utica negativa.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-36 wp-block-paragraph\">En todo caso, propiciar la complejizaci\u00f3n ps\u00edquica y los tejidos imaginarios y&nbsp; simb\u00f3licos, dando lugar a derivas representacionales que permitan acotar los&nbsp; desencadenamientos pulsionales, se convierte en una tarea en consonancia&nbsp;&nbsp;con nuestra pr\u00e1ctica contempor\u00e1nea. Se trata de facilitar un encuentro&nbsp; terap\u00e9utico capaz de alojar el conflicto ps\u00edquico a partir de nuestra escucha&nbsp; invistiente, haciendo lugar a la emergencia de la palabra subjetiva.&nbsp; En s\u00edntesis, reforzamos la pulsi\u00f3n de vida en detrimento de lo mort\u00edfero,&nbsp; poniendo tope a la destructividad, la desinvestidura, las acciones a predominio&nbsp; de la compulsi\u00f3n de repetici\u00f3n. Y esto, m\u00e1s all\u00e1 de los ideales de \u00e9poca y de&nbsp; cu\u00e1les sean las configuraciones subjetivas en cada situaci\u00f3n cl\u00ednica, a partir de&nbsp; un posicionamiento te\u00f3rico-cl\u00ednico en interrogaci\u00f3n cr\u00edtica de las problem\u00e1ticas&nbsp; singulares y sociohist\u00f3ricas, siempre entramadas.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-37 wp-block-paragraph\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-38 wp-block-paragraph\"><sup>1 <strong>Lic. Susana Sternbach&nbsp;&nbsp;<\/strong>susanasternbach@gmail.com&nbsp;&nbsp;01122981361&nbsp;<\/sup><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[4],"class_list":["post-319","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-nuestros-invitados"],"acf":{"numero_de_revista":[161],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"","bajada":"La autora se pregunta si las problem\u00e1ticas ps\u00edquicas predominantes son reflejo de la condiciones de \u00e9poca...","copete":"En el siguiente art\u00edculo, la autora se pregunta si las problem\u00e1ticas ps\u00edquicas predominantes son reflejo de la condiciones de \u00e9poca. El desarrollo acerca del \u201c exhibicionismo voluntario como una certeza inapelable\u201d e ideales como hipervisibilidad, temporalidad vertiginosa y conexi\u00f3n permanente son explicados en este trabajo, para adentrarnos en el an\u00e1lisis epocal de las nuevas configuraciones tanto en los v\u00ednculos como en la subjetividad.","autores":[211],"entrevistadores":"","entrevistados":"","imagen_de_seccion":"","articulo_bibliografia_titulo":"Bibliograf\u00eda","articulo_bibliografia":"Aulagnier, P. (1977). La violencia de la interpretaci\u00f3n. Amorrortu.\r\nBauman, Z. y Donskis, L. (2019). Maldad l\u00edquida. Paid\u00f3s.  \r\nFoucault, M. (1980). La verdad y las formas jur\u00eddicas. Gedisa. \r\nFoucault, M.: (1984). Saber y verdad. La Piqueta.  \r\nGreen, A.: (1993) La nueva cl\u00ednica psicoanal\u00edtica y la teor\u00eda de Freud. Amorrortu. \r\nHarari, Y.: (2024) Nexus. Penguin.  \r\nHuxley, A.: (2016) Un mundo feliz. Lucemar.  \r\nKristeva, J.: (1993) Les nouvelles maladies de l\u00b4ame. Fayard.  \r\nLegendre, P. (1979). El amor del censor. Anagrama.  \r\nSadin, E.: (2024) La inteligencia artificial o el desaf\u00edo del siglo. Caja Negra.  \r\nSternbach, S.:(2007) Organizaciones fronterizas y tramas intersubjetivas. En  Lerner, H. y Sternbach,S.: Organizaciones fronterizas, fronteras del  psicoan\u00e1lisis. Lugar.  \r\nSternbach, S.: (2025). El lazo social, entre la vida y la muerte. 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