{"id":395,"date":"2026-10-19T20:15:20","date_gmt":"2026-10-19T23:15:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=395"},"modified":"2026-10-21T19:25:02","modified_gmt":"2026-10-21T22:25:02","slug":"de-castraciones-y-complejos","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/de-castraciones-y-complejos\/","title":{"rendered":"De castraciones y complejos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph\"><strong>Ciclo cient\u00edfico 2026 \u2013 Psicoan\u00e1lisis: Principios y futuros en tensi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph\"><strong>Mesa \u201cDe castraciones y complejos\u201d \u2013 12 de agosto de 2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph\">\u00bfCon qu\u00e9 trabajamos en psicoan\u00e1lisis? \u00bfCon hechos? \u00bfCon realizaciones? \u00bfCon concreciones? \u00bfCon realidades?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph\">Diremos r\u00e1pidamente que s\u00ed, sin duda, con seres y sus aconteceres bien concretos, sus cuerpos, sus acciones, sus movimientos en base a sus decisiones, y sus consecuencias. Est\u00e1 bien en el centro esa cuesti\u00f3n que no nos cansamos de nombrar: el s\u00edntoma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph\">Y el s\u00edntoma como paradigma es hist\u00e9rico. Hablo en mis sesiones de la conflictiva creciente en mi pareja, de un desenlace pr\u00f3ximo que se avizora desencontrado, y entonces le acontece algo a mi cuerpo: pierdo -por unos meses- el sentido del gusto (no por covid). \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3? \u00bfQu\u00e9 le pas\u00f3 a mi cuerpo? \u00bfPor qu\u00e9 mi cuerpo devino met\u00e1fora del decir?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-6 wp-block-paragraph\">El s\u00edntoma trae saber y trae enigma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-7 wp-block-paragraph\">Entonces trabajamos con hechos y con realidades. S\u00ed. Pero en parte. Porque en parte le seguimos la huella a preguntas, a misterios dir\u00eda, a sentidos que nos habitan y que se expresan en nosotros, a trav\u00e9s de nosotros y de nuestro cuerpo, sin que sepamos porqu\u00e9, sin que entendamos qu\u00e9 quiere Eso en m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-8 wp-block-paragraph\">Henri Meschonnic, hablando de que la histeria muestra la potencia del lenguaje sobre el cuerpo, sostuvo que hay oralidad cuando es el lenguaje el que se vuelve hist\u00e9rico, la oralidad intervendr\u00eda como una contra-histeria que pone al cuerpo en el lenguaje; y en ese sentido la oralidad ser\u00eda, no una descarga, sino una carga pulsional m\u00e1xima. La oralidad como carga pulsional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-9 wp-block-paragraph\">Interesante, \u00bfno? Porque tendemos a simplificar conceptos: en un abordaje intuitivo la pulsi\u00f3n viene del cuerpo. Y no, la pulsi\u00f3n no viene del cuerpo de manera simple. La pulsi\u00f3n se estructura como l\u00edmite entre soma y psiquis. La pulsi\u00f3n distancia al cuerpo de toda naturalidad. La pulsi\u00f3n se conecta con nuestro no-saber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-10 wp-block-paragraph\">La represi\u00f3n primordial, al obturar la descarga, al obturar la satisfacci\u00f3n de esa especie de pulsi\u00f3n que en realidad no es pulsi\u00f3n en ese momento, opera como freno, como fractura que implica la complicaci\u00f3n del aparato. Obtura la descarga y, valga el juego de palabras, carga al representante con la pulsi\u00f3n. Es decir que a partir de la represi\u00f3n primordial ya no es un aparato de descarga, sino que se plantea un aparato mn\u00e9mico, un aparato de carga, de investidura. Para Freud no van separadas investidura y memoria, si no hay investidura no hay memoria. Y sabemos que esa investidura libidinal, al cachorro humano, le viene de afuera, la recibe como ba\u00f1o de lenguaje que lo significa, desde la significaci\u00f3n que en esos primeros cuidados corporales le aporta un Otro con una fantasm\u00e1tica y una erogeneidad pulsional ya constituidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-11 wp-block-paragraph\">Estamos hechos por lenguaje, a trav\u00e9s del lenguaje. Subrayo el \u201ca trav\u00e9s\u201d, por el entre, entre cuerpo y lenguaje. Cruce, atravesamiento, quiasma. El lenguaje y la historia, el lenguaje que da sentido y fija, instituye.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-12 wp-block-paragraph\">El recorrido freudiano se podr\u00eda pensar as\u00ed: prest\u00f3 atenci\u00f3n al s\u00edntoma hist\u00e9rico. Desde all\u00ed prest\u00f3 atenci\u00f3n al discurso, y empez\u00f3 a verificar un v\u00ednculo entre ambos, en el que dos cuestiones mostraron relevancia fundamental: el pasado del sujeto (recordado-olvidado-deformado) y sus sue\u00f1os. En una de sus acepciones \u201csue\u00f1o\u201d es definido como: cosa que carece de realidad o fundamento, y, en especial, proyecto, deseo, esperanza sin probabilidad de realizarse; son sin\u00f3nimos: proyecto, anhelo, deseo, aspiraci\u00f3n, ensue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-13 wp-block-paragraph\">En un aforismo de La Gaya Ciencia, Nietzsche dice \u201cSo\u00f1amos, seguimos so\u00f1ando, sabiendo que so\u00f1amos\u201d; se\u00f1ala as\u00ed la importancia de vivir sin perder de vista la propia levedad, se\u00f1ala la contingencia y limitaci\u00f3n de las herramientas conceptuales con que nos acercamos al mundo. Desde nuestra limitada visi\u00f3n, de seres deseantes, vemos y abordamos el mundo. Y desde el deseo, en alguna medida, lo creamos. \u00bfQu\u00e9 mundo creamos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-14 wp-block-paragraph\">Ahora bien, venimos hablando de la raz\u00f3n, y de los l\u00edmites de la raz\u00f3n. Es decir, del saber y del no-saber.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-15 wp-block-paragraph\">En octubre\/2001 se realiz\u00f3 en Bs. As. el coloquio internacional Deseo de ley, convocado por un grupo de psicoanalistas. La propuesta apunt\u00f3, cito: <em>a repensar la articulaci\u00f3n entre ley y deseo, es decir, a revitalizar el pensamiento en \u201ctiempos de oscuridad.<\/em> All\u00ed Fernando Geberovich present\u00f3 un trabajo sobre \u201cMalestar en la filiaci\u00f3n\u201d, donde pone en relaci\u00f3n el lugar autosacrificial que adquiere la droga para los j\u00f3venes con el fen\u00f3meno del nazismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-16 wp-block-paragraph\">Habla de \u201cautotraumatismos\u201d, aludiendo a lo que -tecnolog\u00eda mediante- cobra una aceleraci\u00f3n hacia el actuar (aparatos de destrucci\u00f3n masiva, drogas de autodise\u00f1o, \u201ca medida\u201d de la voluntad).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-17 wp-block-paragraph\">Lo que queda trastocado de forma vertiginosa es la relaci\u00f3n con el tiempo. Ambos, toxic\u00f3manos y nazis, flirtean con la aniquilaci\u00f3n del tiempo: el nazismo pretend\u00eda un eterno presente de un Reich de mil a\u00f1os; los toxic\u00f3manos apuntando a reducir el tiempo a un puro aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-18 wp-block-paragraph\">Esto evidencia un malestar en la filiaci\u00f3n; filiaci\u00f3n que es entendida, justamente como entrada en la temporalidad. Lo que nos hace humanos es haber salido de un tiempo que no lo es: el tiempo de los or\u00edgenes. Este ser\u00eda un tiempo anterior a la ley.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-19 wp-block-paragraph\">El Supery\u00f3 es la instancia en la que se re\u00fanen lo pulsional y lo cultural, y se constituye por identificaci\u00f3n con los padres, seg\u00fan Freud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-20 wp-block-paragraph\">La entrada en funci\u00f3n del Supery\u00f3 implica la mediaci\u00f3n por el lenguaje y el pasaje desde un tiempo de lo inmediato, marcado por la necesidad, hacia un tiempo ordenado por la met\u00e1fora, es decir, por rodeos, por v\u00edas indirectas, pero m\u00e1s estables de satisfacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-21 wp-block-paragraph\">En contraposici\u00f3n el nazismo y la droga apuntan a autonomizarse del Supery\u00f3 en lo que hace a su capacidad metaf\u00f3rica, librando hacia el sujeto el aspecto m\u00e1s feroz del Supery\u00f3: la autodestrucci\u00f3n exenta de todo sentimiento de culpa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-22 wp-block-paragraph\">Geberovich presenta estos dos temas como muestras de hacia d\u00f3nde se dirige el hombre posmoderno. El modelo de este hombre ser\u00eda Narciso, superhombre que s\u00f3lo se pretende y valida a s\u00ed mismo y a su voluntad (consciente). \u00bfDir\u00edamos a su saber-consciente?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-23 wp-block-paragraph\">Varios factores complejos han tenido que ver con el avance hacia el individualismo. El acento puesto en el individuo como soberano se impone sobre la importancia de lo comunitario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-24 wp-block-paragraph\">Eric Sadin habla de la constituci\u00f3n progresiva de un nuevo ethos individual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-25 wp-block-paragraph\">Gilles Lipovestsky dec\u00eda en \u201cLa era del vac\u00edo\u201d: <em>Vivir libremente sin represiones, escoger \u00edntegramente el modo de existencia de cada uno: he ah\u00ed el hecho social y cultural m\u00e1s significativo de nuestro tiempo, la aspiraci\u00f3n y el derecho m\u00e1s leg\u00edtimos a los ojos de nuestros contempor\u00e1neos.<\/em>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-26 wp-block-paragraph\">Ubic\u00e1bamos la pregunta: \u00bfqu\u00e9 mundo creamos?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-27 wp-block-paragraph\">Por un lado, vemos el progresivo avance del hombre como Narciso, que apunta a imponer la propia singularidad de manera extrema. En este planteo se entiende que nada tiene derecho a oponerse al propio deseo, deseo en el que estar\u00eda representada nuestra esencia m\u00e1s \u00edntima.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-28 wp-block-paragraph\">Por otro lado, y en la misma \u00e9poca hist\u00f3rica que en que recrudecen estos hechos (drogas, totalitarismo) aparece el psicoan\u00e1lisis. Psicoan\u00e1lisis que va contracorriente de estos movimientos, en sentido opuesto a la autofiliaci\u00f3n y a los autotraumatismos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-29 wp-block-paragraph\">El psicoan\u00e1lisis viene a significar para la ciencia y sus desarrollos la vigencia de un l\u00edmite. Y para la racionalidad la vigencia de un l\u00edmite. En tiempos en que la tecnolog\u00eda parece brindar la posibilidad de acceder a todo cuanto uno guste, pr\u00e9t-a-porter, contin\u00faa siendo novedoso, entonces, hablar de castraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-30 wp-block-paragraph\">Concepto absolutamente central, basal, nodular, fundamental de la teor\u00eda psicoanal\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-31 wp-block-paragraph\">Porque \u00bfde qu\u00e9 hablamos cuando decimos castraci\u00f3n en psicoan\u00e1lisis? Del inconsciente. \u00bfDe qu\u00e9 estamos castrados los humanos? Nada m\u00e1s y nada menos que de una parte de nosotros mismos, que no s\u00f3lo no dominamos, sino que no llegamos a conocer, y que se nos impone en conductas repetidas. Terrible herida a nuestro orgullo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-32 wp-block-paragraph\">El inconsciente, claro est\u00e1, se contrapone al yo consciente, el cual resulta fuertemente debilitado. \u201c<em>El yo no es amo en su propia casa<\/em>\u201d, ha dicho Freud. Y Carlos Kuri lo expres\u00f3 as\u00ed: <em>El yo, eso parad\u00f3jicamente m\u00e1s \u00edntimo, esa especie de grano verdadero de la persona, el cuerpo propio que sostiene ese yo, es lo m\u00e1s extranjero de esa propiedad. Es lo m\u00e1s extranjero, pero es all\u00ed donde el sujeto se aferra para obtener la ilusi\u00f3n de permanencia ante las discontinuidades del deseo y los riesgos de la castraci\u00f3n.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-33 wp-block-paragraph\">Entonces, esquem\u00e1ticamente, podr\u00edamos decir: tenemos dos planteos, dos l\u00edneas de desarrollos antag\u00f3nicos que se profundizan en el devenir humano: la autoafirmaci\u00f3n basada en la t\u00e9cnica, solidaria de la mercantilizaci\u00f3n llevada a todos los planos y asentada en una perspectiva utilitarista de la raz\u00f3n, por un lado; y un pensar que -haciendo lugar al l\u00edmite- alberga el despliegue de la raz\u00f3n en un sentido radicalmente diverso, por otro.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-34 wp-block-paragraph\">En un grabado de Goya, principios del siglo XIX, hay una frase que se volvi\u00f3, como dice Eduardo Gr\u00fcner, casi una consigna moderna: \u201c<em>El sue\u00f1o de la raz\u00f3n produce monstruos<\/em>\u201d. Frase ambigua si las hay: \u00bflos monstruos aparecen cuando la raz\u00f3n duerme o justamente cuando da rienda suelta a sus sue\u00f1os? Despu\u00e9s retomar\u00e9 esta cuesti\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-35 wp-block-paragraph\">Hablar de l\u00edmite, hablar de castraci\u00f3n, dec\u00edamos es hablar de inconsciente. Pero sin duda hay otros conceptos centrales relacionados desde la teor\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-36 wp-block-paragraph\">En 1923 Freud escrib\u00eda: <em>Es bien demostrativo de la dificultad que ofrece el trabajo de investigaci\u00f3n en el psicoan\u00e1lisis que rasgos universales y constelaciones caracter\u00edsticas puedan pasarse por alto a despecho de una observaci\u00f3n incesante, prolongada por decenios, hasta que un buen d\u00eda se presentan por fin inequ\u00edvocamente<\/em>. Se refiere de este modo al concepto que va a introducir como propio de la organizaci\u00f3n genital infantil, el concepto de falo. Diferencia entonces la organizaci\u00f3n genital infantil de lo que ocurre en el adulto en un punto central, dice:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-37 wp-block-paragraph\"><em>El car\u00e1cter principal de esta \u201corganizaci\u00f3n genital infantil\u201d es, al mismo tiempo, su diferencia respecto de la organizaci\u00f3n genital definitiva del adulto. Reside en que, para ambos sexos, s\u00f3lo desempe\u00f1a un papel<\/em> <strong><em>un genital<\/em><\/strong><em>, el masculino. Por tanto,<\/em> <em>no hay un primado genital<\/em><em>, sino un primado del<\/em> <strong><em>falo<\/em><\/strong><strong>.<\/strong> Y pone en relaci\u00f3n directa la significatividad del complejo de castraci\u00f3n con el hecho de que advenga en la fase del primado del falo. (el subrayado me pertenece)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-38 wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 entendemos por falo? Aqu\u00ed podemos detenernos en un t\u00e9rmino, que, si bien no aparece as\u00ed nombrado en Freud, es fundamental introducir, sobre todo en nuestra actualidad: me refiero a lo irrepresentable. El falo es un irrepresentable. Como dijera Masotta no se puede pintar o esculpir un falo. El valor del falo es el de figurar un universal para dar lugar a introducir, contra ese universal, la diferencia. Diferencia que siendo real en los cuerpos debe ser incorporada a nivel simb\u00f3lico. Y vamos a ver de qu\u00e9 diferencia se trata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-39 wp-block-paragraph\">Digamos que en este problema ning\u00fan \u00f3rgano tiene m\u00e1s valor que otro. De nada vale un m\u00e1s sin un menos. El valor del falo es el de introducir la ecuaci\u00f3n simb\u00f3lica, que ubica el lugar faltante en la madre, para que el ni\u00f1o pueda venir a ser alojado, sin ser devorado por la falta materna. O sea que el falo simboliza una falta. Pero una falta que deber\u00e1 instaurarse en el psiquismo del infantil sujeto, como marca de diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-40 wp-block-paragraph\">Caracterizamos al falo como <strong>p\u00e9rdida simb\u00f3lica de un objeto imaginario<\/strong>. \u00bfSe lo imagina a partir de cuestiones corporales? S\u00ed, no podr\u00eda ser de otra manera, ya que el ni\u00f1o arma su mundo simb\u00f3lico a partir de interpretar cosas que pasan en su cuerpo y en su relaci\u00f3n con el Otro. Pero si en las sucesivas etapas libidinales se trata de p\u00e9rdidas, a nivel del cuerpo, que resultan constitutivas a nivel ps\u00edquico (destete, control de esf\u00ednteres) en la etapa f\u00e1lica se trata de una p\u00e9rdida no emp\u00edrica. P\u00e9rdida simb\u00f3lica de un objeto imaginario.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-41 wp-block-paragraph\">A ninguna mujer le falta nada. A ning\u00fan hombre le sobra nada. Si algo falta es porque instituyo que \u201ctodos deben tener\u2026 tal cosa\u201d. O sea, es una cuesti\u00f3n de derecho, no de hecho, es una cuesti\u00f3n de ley. Si no est\u00e1 la ley no hay falta en juego. O, dicho de otra forma, en lo real no falta nada, para que haya falta tengo que plantear una ley: \u201cTodo ente existente debe\u2026\u201d, es decir, debe haber exigencias. Es a partir del \u201cdebe haber\u201d que puede faltar algo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-42 wp-block-paragraph\">Esta inscripci\u00f3n de la diferencia marca el sepultamiento del complejo de Edipo, acontecimiento estructural en el que se trata de lo que el sujeto no era. O sea que el falo faltante a la madre se enlaza estructuralmente a la falta de representaci\u00f3n de lo que el sujeto es\/fue para el Otro, para el deseo del Otro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-43 wp-block-paragraph\">El enlace intraps\u00edquico de eso que inscribe un vac\u00edo, marca de lo que nunca sabr\u00e9 de m\u00ed, umbilica como pieza clave las combinatorias sustitutivas. Instituye en el aparato ps\u00edquico la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-44 wp-block-paragraph\">El deseo se arma sobre una diferencia. Estrictamente hablando el deseo es diferencia. Busco algo, insistentemente, afanosamente, pero lo que encuentro es distinto; y entonces seguir\u00e9 buscando\/pensando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-45 wp-block-paragraph\">Hablar de diferencia es tambi\u00e9n ubicar que trabajamos en relaci\u00f3n al l\u00edmite a la satisfacci\u00f3n directa, satisfacci\u00f3n directa que no tiene la pulsi\u00f3n. No hay representaci\u00f3n directa de lo sexual. La presencia de lo sexual en el discurso psiconeur\u00f3tico focaliza un enigma. Masculino y femenino son puntos de llegada, no de partida, dir\u00edamos con Freud. Pero tambi\u00e9n: lo sexual no es cuesti\u00f3n ni de convenci\u00f3n ni de anatom\u00eda. Para el psicoan\u00e1lisis el sexo no es nunca un hecho natural, as\u00ed como tampoco se puede reducir a una construcci\u00f3n discursiva o cultural. Pero tiene un v\u00ednculo estrecho con el campo discursivo y con el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-46 wp-block-paragraph\">Hablamos y deseamos porque algo nos <em>hace<\/em> falta. Nunca llegamos a poder decir el sentido \u00faltimo de lo que queremos decir, decimos siempre de m\u00e1s o de menos. No podemos expresar el sentido del sentido de lo que estamos diciendo sin embrollarnos, y oscurecer. Esto es inherente a la comunicaci\u00f3n humana, no es privativo de la sesi\u00f3n anal\u00edtica. Pero en el an\u00e1lisis nos centramos en eso que no cierra en el decir, en el malentendido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-47 wp-block-paragraph\">Por all\u00ed muestra su fecundidad la cuesti\u00f3n de lo irrepresentable, lo que -no alcanzando el nivel del signo- relampaguea en el equ\u00edvoco, en lo ambiguo, en lo que resulta incomprensible o confuso, abri\u00e9ndose as\u00ed a una lectura\/interpretaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-48 wp-block-paragraph\">El sexo, en tanto irrepresentable, se enlaza con la muerte (y la creaci\u00f3n); nos pone en relaci\u00f3n con la diferencia, siendo que se estructura desde las determinaciones y las identificaciones inconscientes que nos son transmitidas desde los otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-49 wp-block-paragraph\">En un proceso anal\u00edtico recorremos las cadenas discursivas de tales determinaciones para alcanzar el l\u00edmite de las mismas, all\u00ed encontr\u00f3 Freud el punto fecundo en el que el sujeto debe decidir. Toma su eficacia al operar con lo irrepresentable del deseo que viene arrastrado por las representaciones inconscientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-50 wp-block-paragraph\">Entonces dir\u00edamos que en psicoan\u00e1lisis orientamos la escucha a un o\u00edr hablar a lo irrepresentable, admitiendo que s\u00f3lo habla por figuraci\u00f3n indirecta, por un desv\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-51 wp-block-paragraph\">La falta tiene lugar te\u00f3rico en psicoan\u00e1lisis (Masotta), es el lugar de causa, causa de deseo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-52 wp-block-paragraph\">En la escucha cl\u00ednica vamos a apuntar a no saturar con sentidos, a o\u00edr en las representaciones un discurso que alberga ese espesor de lo imposible de representar. Resguardar la falta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-53 wp-block-paragraph\">Este es el problema que se nos presenta siempre en la cl\u00ednica. Y que guarda absoluta relaci\u00f3n con el particular lugar que ha venido a ocupar el psicoan\u00e1lisis en nuestra cultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-54 wp-block-paragraph\">Para Freud el deseo se constituye como resultado de la alternativa a un modo de satisfacci\u00f3n directa, que de no ser inhibido llevar\u00eda al aparato ps\u00edquico a la descarga absoluta. En este sentido, vemos lo agobiante que -para el sujeto del deseo inconsciente y la preservaci\u00f3n de su posibilidad deseante- se vislumbra en el avance de la raz\u00f3n moderna.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-55 wp-block-paragraph\">Foucault puso de relieve cuestiones de la sexualidad que vale la pena retomar. All\u00ed donde la visi\u00f3n tradicional se centraba en la relaci\u00f3n entre poder y sexualidad, viendo a la \u00e9poca victoriana preocupada por condenar la sexualidad a la mudez, Foucault advirti\u00f3, en cambio, una marcada incitaci\u00f3n a los discursos racionales. En este sentido se\u00f1ala a la raz\u00f3n moderna empe\u00f1ada en asediar al sexo, requerido a que deponga sus misterios en favor de la ciencia. La voluntad de saber \u201ccient\u00edfica\u201d y la racionalidad m\u00e9dica ir\u00e1n configurando lo que \u00e9l llam\u00f3 el \u201cdispositivo de la sexualidad\u201d. Subraya as\u00ed que -a partir del siglo XIX- se va constituyendo un gran archivo del sexo, con el cual se lo llama a articularse con el discurso de la ciencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-56 wp-block-paragraph\">Ese avance desconoce lo que en \u201cLas palabras y las cosas\u201d ubica en el psicoan\u00e1lisis, como pensamiento que lleva la representaci\u00f3n hasta sus bordes, para abordar lo que se le sustrae.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-57 wp-block-paragraph\">El sue\u00f1o de la raz\u00f3n produce monstruos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-58 wp-block-paragraph\">La modernidad ha fingido deshacerse de Dios, cuando en verdad lo que ha hecho es retirarle su Ser para transformarlo en un mero ente, dice Gr\u00fcner. Sigue all\u00ed (ahora como ente) para \u201cliberarnos de nuestra responsabilidad\u201d, uno con el cual <em>negociar<\/em> nuestra culpa. En verdad se habr\u00eda destituido a Dios para sustituirlo por la diosa Raz\u00f3n. Por supuesto que no se trata de renunciar a la Raz\u00f3n, de caer en el irracionalismo. Pero s\u00ed hemos de atender de manera imperiosa a la conciencia tr\u00e1gica de que la Raz\u00f3n moderna es un campo de batalla, en el que nada est\u00e1 decidido de antemano (Gr\u00fcner) y sus luces son inseparables de sus oscuridades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-59 wp-block-paragraph\">El psicoan\u00e1lisis se dirige a la tensi\u00f3n conflictiva, al conflicto perpetuo que mantiene la Raz\u00f3n consigo misma. Si renegamos de ese aspecto \u201cm\u00edtico\u201d ella se convierte en el m\u00e1s monstruoso de los mitos: el que dice que todo es dominable y utilizable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-60 wp-block-paragraph\"><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-black-color has-text-color has-link-color wp-elements-61 wp-block-paragraph\"><sup>1 Psicoanalista. Socia activa, supervisora y docente de los posgrados en psicoan\u00e1lisis de la Asociaci\u00f3n Escuela Argentina de Psicoterapia para Graduados en convenio con la Universidad de la Matanza. ineseburghi@gmail.com<\/sup><\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[8],"class_list":["post-395","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-presentaciones-cientificas"],"acf":{"numero_de_revista":[161],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"","bajada":"","copete":"","autores":[227],"entrevistadores":"","entrevistados":"","imagen_de_seccion":"","articulo_bibliografia_titulo":"Bibliograf\u00eda","articulo_bibliografia":"Freud, S. (1917 [1916]). Una dificultad del psicoan\u00e1lisis. En Obras completas (t. XVII). Amorrortu.  \r\nFreud, S. (1923). La organizaci\u00f3n genital infantil. En Obras completas (t. XIX). Amorrortu.\r\nGeberovich, F. (2003). La filiaci\u00f3n en los tiempos del \u00e9xtasis: Malestar en la filiaci\u00f3n. Primer        coloquio internacional Deseo de Ley. Editorial Biblos.\r\nGr\u00fcner, E. (2014). Per Monstra ad Astra. La literatura y la \u201ccara oscura\u201d de la modernidad. Sociedad, (85) Revista de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.\r\nKuri, C. (1992). Introducci\u00f3n al psicoan\u00e1lisis. Homo Sapiens Ediciones.\r\nLipovetsky, G. (1998). La era del vac\u00edo. Editorial Anagrama.\r\nMeschonnic, H. (2007). La po\u00e9tica como cr\u00edtica del sentido. M\u00e1rmol-Izquierdo Editores.\r\nMolina, J. (2020). El cogito freudiano. Letra Viva.\r\nNietzsche, F. (2024). La gaya ciencia. Plut\u00f3n Ediciones.\r\nSadin, \u00c9. (2024). La era del individuo tirano. 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