{"id":65,"date":"2026-08-11T12:45:58","date_gmt":"2026-08-11T15:45:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/?post_type=articulo&#038;p=65"},"modified":"2026-08-11T12:48:34","modified_gmt":"2026-08-11T15:48:34","slug":"ruido-y-remanso","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/articulo\/ruido-y-remanso\/","title":{"rendered":"Ruido y remanso"},"content":{"rendered":"<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-10px mb-15px\">Pinceladas de \u00e9poca<\/h4>\n<blockquote class=\"mb-40px\">\n<p class=\"fs-16 fst-italic text-medium-gray lh-30 mb-5px\">&#8220;Mejor pues que renuncie quien no pueda unir a su horizonte la subjetividad de su \u00e9poca&#8221;<\/p>\n<p class=\"fs-14 text-medium-gray mb-0\">Jacques Lacan,\u00a0<em>Funci\u00f3n y campo\u2026<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>En tiempos tan lejanos como 1984 Mil\u00e1n Kundera public\u00f3 su novela, ya cl\u00e1sica, &#8220;La insoportable levedad del ser&#8221;. Desde el momento en que la le\u00ed, muy cerca de su publicaci\u00f3n, me qued\u00f3 como subrayado mental la iron\u00eda con que se refiere a los grandes ideales de la revoluci\u00f3n y el comunismo. M\u00e1s de una d\u00e9cada antes, esos ideales hab\u00edan sido destruidos en la antigua Checoslovaquia bajo las orugas de los tanques rusos en la represi\u00f3n de la llamada &#8220;Primavera de Praga&#8221;, un movimiento democratizante que hab\u00eda movilizado a gran parte de la poblaci\u00f3n checa. Kundera se refiere al ocaso de las utop\u00edas como lo\u00a0<em>kitsch<\/em>\u00a0de las &#8220;grandes marchas&#8221;. La Gran Marcha es ese hermoso camino hacia delante, el camino hacia la fraternidad, la igualdad, la justicia, la felicidad y a\u00fan m\u00e1s all\u00e1, a trav\u00e9s de todos los obst\u00e1culos. Se anticipa de este modo algunos a\u00f1os a la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Las cuatro d\u00e9cadas transcurridas desde la aparici\u00f3n de aquella novela no han hecho m\u00e1s que profundizar la sensaci\u00f3n de ocaso de los ideales ut\u00f3picos de &#8220;libertad, igualdad, fraternidad&#8221; que Occidente hered\u00f3 de la revoluci\u00f3n francesa. El desarrollo del capitalismo financiero dio raz\u00f3n a Francisco de Quevedo que en el siglo XVII defini\u00f3 al &#8220;poderoso caballero Don Dinero&#8221;, constituyendo al lucro como el dios pagano que gobierna el planeta.<\/p>\n<p>La teor\u00eda marxista de la clase obrera como protagonista de la historia y la utop\u00eda de la dictadura del proletariado han ca\u00eddo en desuso, en primer lugar por el fracaso de las experiencias hist\u00f3ricas, dispositivos fuertemente instituyentes que sucumbieron a lo instituido, derivando en la burocratizaci\u00f3n y el totalitarismo homicida. Adem\u00e1s, y no menos importante, a causa del desarrollo tecnol\u00f3gico inimaginable para el pensador alem\u00e1n, que s\u00f3lo conoci\u00f3 la m\u00e1quina de vapor. Las grandes masas de trabajadores hambrientos, que motorizaron las revoluciones de principios del siglo XX, en estas primeras d\u00e9cadas del XXI se ven cada vez m\u00e1s reducidas y atomizadas por el empleo de tecnolog\u00edas rob\u00f3ticas y la distribuci\u00f3n desigual de la industria a lo ancho del planeta. En los \u00faltimos cinco a\u00f1os la inteligencia artificial amenaza ya no a los trabajadores manuales sino tambi\u00e9n a los intelectuales, que cre\u00edan estar en la cumbre de la pir\u00e1mide del universo del trabajo, mientras las m\u00e1quinas hac\u00edan el trabajo antes manual. Volver\u00e9 sobre esto.<\/p>\n<p>No obstante hay que reconocer que la idea de Marx de que el desarrollo de las fuerzas productivas engendra una modificaci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n, hasta el punto de generar una contradicci\u00f3n insoluble en el marco del modo de producci\u00f3n, est\u00e1 m\u00e1s vigente que nunca. Nuestra \u00e9poca est\u00e1 signada por el hecho de que el avance del capitalismo salvaje va en camino de destruir las condiciones de la vida humana, e incluso de toda forma de vida sobre la tierra. El ecocidio est\u00e1 imponi\u00e9ndose para hacer lugar al lucro. El abandono de Trump del acuerdo de Par\u00eds sobre medio ambiente y, en nuestro dolorido pa\u00eds, la pr\u00f3xima sanci\u00f3n de una ley de glaciares que favorecer\u00e1 su destrucci\u00f3n en beneficio de la industria minera, son la mejor prueba de ello.<\/p>\n<p>La pandemia de coronavirus de 2020 vino a agregar un elemento inesperado, aunque reiteradamente anunciado y desmentido por la mayor\u00eda de los gobiernos del mundo, que aceler\u00f3 el proceso e introdujo nuevos obst\u00e1culos a las pretensiones transformadoras del pensamiento cr\u00edtico, al tiempo que instal\u00f3 nuevas caracter\u00edsticas en las condiciones de trabajo y de comunicaci\u00f3n, que afectaron a la totalidad del universo humano. Para los psicoanalistas y psicoterapeutas en general se normaliz\u00f3 una pr\u00e1ctica cl\u00ednica que hasta entonces era excepcional: las sesiones virtuales. Esto abri\u00f3 el panorama naturalizando la atenci\u00f3n de pacientes de fuera de las ciudades donde los analistas ejercen su oficio y tambi\u00e9n transform\u00f3 la presencia de los cuerpos en los intercambios terap\u00e9uticos. Mucho se habl\u00f3 en esos a\u00f1os de la cuesti\u00f3n y se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que en el balance hemos salido ganando, pacientes y terapeutas.<\/p>\n<p>El COVID-19 puso en primer plano el modo de defensa predominante en los tiempos del capitalismo tard\u00edo. Yago Franco propuso que el &#8220;discurso del capitalista&#8221; al decir de Lacan, con el imperativo de goce infinito que implica, promueve la renegaci\u00f3n m\u00e1s que la represi\u00f3n como constituyente de la subjetividad. Hacer consciente lo manifiesto y ya no hacer consciente lo inconsciente pas\u00f3 a ser la tarea principal del psicoan\u00e1lisis. Su art\u00edculo en el n\u00famero anterior de esta revista hace referencia a estas cuestiones. (Franco, 2025)<\/p>\n<p>La pandemia dej\u00f3 tambi\u00e9n como herencia el crecimiento de las ultraderechas en todo el mundo, lo que ha sumido a la humanidad en pol\u00edticas de destrucci\u00f3n material y simb\u00f3lica, con las herramientas que brindan las redes sociales y los bots que responden a algoritmos entrenados para ofrecer y multiplicar el odio que moviliza a los usuarios de esas redes.<\/p>\n<p>La llamada &#8220;guerra cognitiva&#8221; tiene un papel fundamental en el control y manipulaci\u00f3n de las voluntades, sobre todo porque opera en un nivel inconsciente, transforma la relaci\u00f3n del sujeto con sus creencias, sus marcas identitarias y sus representaciones de lo real. En la Argentina el gobierno libertario la ha llamado con un eufemismo neo-gramsciano &#8220;batalla cultural&#8221;. Es verdad que ese prop\u00f3sito ha sido cumplido desde la antig\u00fcedad por las religiones, muy especialmente por las tres religiones del libro, que han llegado a extremos de fanatismo y crueldad hacia lo Otro. La evangelizaci\u00f3n de Am\u00e9rica por los espa\u00f1oles fue una suerte de guerra cognitiva (acompa\u00f1ando a la de las armas de fuego), tal como lo muestra Tzvetan Todorov en su libro sobre el tema. (Todorov, 2003) La diferencia con la actual es que \u00e9sta est\u00e1 dirigida por la IA. El campo de batalla de la guerra cognitiva es el cerebro de los individuos y las comunidades. Un minucioso desarrollo de este tema puede encontrarse en el art\u00edculo de Oscar Sotolano en la revista digital &#8220;El Psicoanal\u00edtico&#8221; (Sotolano, 2025).<\/p>\n<p>Al momento de escribir este texto, el fundamentalismo isl\u00e1mico de los ayatollahs muestra tambi\u00e9n su eficacia en la captura de las mentes de millones de personas en Ir\u00e1n, muchas de ellas aspirando al martirio contra el infiel para alcanzar el para\u00edso. El poder de la palabra escrita, la sacralizaci\u00f3n de textos, tienen el efecto de ofrecer una legitimidad sobrehumana al orden social. Yuval Noah Harari, el historiador israel\u00ed, as\u00ed lo afirma en su obra &#8220;Nexus&#8221; (Harari 2023). En su discurso ante el Foro Mundial de Davos, en enero de 2026 (Harari, 2026), va mucho m\u00e1s all\u00e1: &#8220;\u2026Ahora bien, ning\u00fan humano puede leer y recordar todas las palabras de todos los libros jud\u00edos, pero la IA puede hacerlo f\u00e1cilmente. \u00bfQu\u00e9 sucede con una religi\u00f3n del libro cuando el mayor experto en el libro sagrado es una IA?&#8221;.<\/p>\n<p>No estamos lejos de eso, la guerra cognitiva contempor\u00e1nea est\u00e1 dirigida por la IA. Los algoritmos y los bots replican lo que cada usuario de las redes quiere o\u00edr y en la reiteraci\u00f3n e inmediatez de los mensajes modela las creencias de multitudes. Vivimos en un pan\u00f3ptico que hace que el concebido por Bentham resulte un juego de ni\u00f1os, porque el actual puede adue\u00f1arse de nuestros cerebros.<\/p>\n<p>Nunca es f\u00e1cil reflexionar sobre las circunstancias de una \u00e9poca desde el interior de las determinaciones y condicionamientos que operan sobre quienes pretenden hacerlo. Esas condiciones trabajan en las sombras, en el inconsciente colectivo y en el de cada uno. Sin embargo hay quienes logran localizar las principales coordenadas de su tiempo e incluso los m\u00e1s l\u00facidos, anticipar el que vendr\u00e1. La ciencia ficci\u00f3n ha sido un g\u00e9nero precursor de desarrollos tecnol\u00f3gicos y antropol\u00f3gicos. Varios intelectuales vienen trabajando sobre el tema, para nombrar s\u00f3lo algunos: Byung-Chul Han, Roberto Esp\u00f3sito, Mark Fisher, Jean-Luc Nancy, Bifo Berardi. Todos insisten en una idea originariamente de Marx, la gran lecci\u00f3n materialista: las formas de consciencia son determinadas por las condiciones de existencia. En otros t\u00e9rminos: la subjetividad de \u00e9poca es producida por las condiciones en que se desarrolla la vida de cada uno, tanto las condiciones materiales, como las sociales y pol\u00edticas en que cada sujeto nace y se cr\u00eda.<\/p>\n<p>En su libro de 2023 &#8220;Desertemos&#8221;, Franco Berardi (2023) observa un fen\u00f3meno nuevo en la sociedad, principalmente europea: la deserci\u00f3n. Los j\u00f3venes y no tanto se est\u00e1n negando a participar en cinco frentes: desertan del trabajo, neg\u00e1ndose a trabajar bajo condiciones de explotaci\u00f3n y bajos salarios; del consumo de bienes in\u00fatiles y suntuarios, priorizando el valor de uso al valor de cambio; de la participaci\u00f3n pol\u00edtica, fen\u00f3meno observado en la mayor\u00eda de los procesos electorales, incluso en nuestro pa\u00eds; de la procreaci\u00f3n, neg\u00e1ndose a tener hijos lo que se refleja en una fuerte baja en la tasa de natalidad y de la guerra, en definitiva el sentido originario de la palabra deserci\u00f3n. Si bien no lo plantea como una propuesta pol\u00edtica, el concepto pretende dar cuenta de la crisis de las sociedades capitalistas a nivel global, de c\u00f3mo la evoluci\u00f3n del capitalismo hacia formas de organizaci\u00f3n paraestatales est\u00e1 socavando a la propia sociedad. De todos modos, la deserci\u00f3n del trabajo pronto ser\u00e1 forzada por el reemplazo de muchas tareas por la IA; se calcula que en pocos a\u00f1os el 40 % de los puestos de trabajo actuales ser\u00e1n innecesarios.<\/p>\n<p>En el amplio campo de los estudios de g\u00e9nero quiero destacar la afirmaci\u00f3n de la entonces (2008) Beatriz Preciado, hoy Paul B. Preciado, intelectual y activista queer, quien defini\u00f3 a la sociedad como &#8220;f\u00e1rmaco-pornogr\u00e1fica&#8221;. (Preciado, 2008) Analiza all\u00ed la intersecci\u00f3n entre el sexo, el cuerpo y la biopol\u00edtica en la contemporaneidad. En este contexto examina c\u00f3mo las industrias farmac\u00e9utica y pornogr\u00e1fica moldean las identidades y los deseos y c\u00f3mo afectan la autonom\u00eda del cuerpo.<\/p>\n<p>Est\u00e1 m\u00e1s que claro, basta con encender la televisi\u00f3n o participar de cualquier red social para ver c\u00f3mo la industria farmac\u00e9utica, que se encuentra entre las m\u00e1s grandes y rentables del mundo, promociona una droga para cada molestia. La promesa de mejorar la vida eliminando dolores y aumentando la eficiencia est\u00e1 envasada en un bl\u00edster. Hace alg\u00fan tiempo la psicofarmacolog\u00eda parec\u00eda ser una amenaza para la pr\u00e1ctica de las psicoterapias. \u00bfPara qu\u00e9 lidiar con la angustia en procesos que pueden durar a\u00f1os, si con una pastilla de mil\u00edmetros de di\u00e1metro puede reducirse en minutos? Afortunadamente ya no se piensa as\u00ed, al menos en los \u00e1mbitos en los que desarrollo mi pr\u00e1ctica. Si bien los antidepresivos y ansiol\u00edticos lideran las ventas en las farmacias, muchas veces auto medicados, los psicof\u00e1rmacos son un aliado fundamental en ciertos casos y en la medida justa.<\/p>\n<p>Asimismo, la pornograf\u00eda modela la sexualidad de millones de j\u00f3venes, incluso no tan j\u00f3venes. Su consumo masivo est\u00e1 tan cerca como a un par de clics en el tel\u00e9fono que todos llevamos en el bolsillo.<\/p>\n<p>Me ha tocado atender a varios j\u00f3venes cuya mayor aspiraci\u00f3n, promesa de goce pleno, es replicar las escenas de una pel\u00edcula porno. Como eso no siempre es posible con otra persona, prefieren una masturbaci\u00f3n segura mirando su video favorito que el incierto encuentro con otro cuerpo. Lo t\u00e1ctil ya no se expresa en caricias hacia otra persona sino al contacto del dedo con la pantalla y con los genitales propios.<\/p>\n<p>El tan transitado ep\u00edgrafe que encabeza estas l\u00edneas, pretende subrayar la transformaci\u00f3n de nuestra disciplina (\u00bfanti disciplina?) de acuerdo con cada \u00e9poca. El psicoan\u00e1lisis fue inventado en un momento de efervescencia cultural en la Viena de finales del siglo XIX, atraves\u00f3 con Freud una guerra mundial y una pandemia, con la segunda generaci\u00f3n otra guerra, el exilio de pa\u00edses y lenguas, del alem\u00e1n al ingl\u00e9s, luego el franc\u00e9s y el castellano y en la actualidad un panorama en que Am\u00e9rica Latina es el territorio m\u00e1s propicio para sus tan diversas pr\u00e1cticas. La enunciaci\u00f3n de autoridad de Lacan en 1953: &#8220;mejor, pues, que renuncie\u2026&#8221; hoy tiene vigencia plena, claro que los tiempos son muy otros que hace setenta a\u00f1os. Creo que hay que leer a los grandes pensadores del psicoan\u00e1lisis como leemos a los cl\u00e1sicos, sin pretender tomarlos como ejemplo a seguir sino como voces inspiradoras que estimulen la creatividad, en el pensamiento y en los recursos cl\u00ednicos.<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">\u00bfUn nuevo sujeto hist\u00f3rico?<\/h4>\n<blockquote class=\"mb-35px\">\n<p class=\"fs-16 fst-italic text-medium-gray lh-30 mb-5px\">&#8220;\u2026 la IA\u2026 es la primera tecnolog\u00eda de la historia que puede tomar decisiones y generar nuevas ideas por s\u00ed misma\u2026 La IA no es una herramienta, es un agente&#8221;<\/p>\n<p class=\"fs-14 text-medium-gray mb-0\">Yuval Noah Harari,\u00a0<em>Nexus<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Los \u00faltimos pocos a\u00f1os han sido testigos de la difusi\u00f3n a nivel masivo de la IA. Todos de alg\u00fan modo utilizamos o somos utilizados por la Inteligencia artificial. La mayor parte de las operaciones cotidianas tienen intervenci\u00f3n de este nuevo sujeto hist\u00f3rico, las operaciones bancarias, las consultas bibliogr\u00e1ficas, las operaciones financieras, la redacci\u00f3n de textos, el procesamiento y la creaci\u00f3n de im\u00e1genes, la creaci\u00f3n de m\u00fasica, el control de las m\u00e1quinas y los robots, los diagn\u00f3sticos m\u00e9dicos, incluso las consultas sobre salud de la poblaci\u00f3n en general y de los pacientes de psicoterapias en particular se realizan con las diversas plataformas de IA. El chat GPT es el sitio m\u00e1s consultado en Internet. Esta universalizaci\u00f3n de lo que deb\u00eda ser una herramienta hace vacilar el principio de realidad. &#8220;Ver para creer&#8221; ya no es v\u00e1lido. La verdad ha sucumbido.<\/p>\n<p>En el momento de escribir estos p\u00e1rrafos la guerra de Ir\u00e1n que ha tomado casi todo Oriente Medio es el mejor escenario para poner en acci\u00f3n las armas aut\u00f3nomas, conducidas por IA. La guerra es una constante a lo largo de la historia. La tecnolog\u00eda desarrollada para ella ha sido en general precursora de los usos civiles y pac\u00edficos. Desde las piedras utilizadas como proyectiles, las lanzas y flechas, las m\u00e1quinas de asalto, el descubrimiento de la p\u00f3lvora y las armas de fuego, los artefactos motorizados, aviones y tanques, han hecho de la muerte del enemigo una tarea cada vez m\u00e1s eficaz. En los a\u00f1os 90 la guerra del Golfo inaugur\u00f3 la transmisi\u00f3n en tiempo real, el espect\u00e1culo en vivo de la destrucci\u00f3n y la muerte. Pod\u00eda verse en cualquier rinc\u00f3n del planeta lo que suced\u00eda all\u00e1 lejos, reduciendo el padecimiento de miles de personas a un show televisivo, que alimentaba las pulsiones m\u00e1s oscuras que habitan a toda persona.<\/p>\n<p>La diferencia que introduce esta \u00faltima guerra es que ya no se trata de enfrentamiento entre soldados sino de artefactos aut\u00f3nomos y no tripulados que son dirigidos desde lugares remotos. Las v\u00edctimas no son soldados enemigos sino s\u00f3lo poblaciones civiles y objetivos militares seleccionados con precisi\u00f3n. En los primeros d\u00edas de marzo de este 2026 la empresa que ha desarrollado una de las IA m\u00e1s avanzadas, Anthropic, proveedora del Pent\u00e1gono, plante\u00f3 una objeci\u00f3n \u00e9tica a la utilizaci\u00f3n de su herramienta en dos tareas en particular: el espionaje dom\u00e9stico y el control aut\u00f3nomo de misiles y drones. La exigencia de su director fue que cualquier arma aut\u00f3noma deb\u00eda someterse a la decisi\u00f3n de un ser humano. Esta objeci\u00f3n determin\u00f3 que el gobierno de los Estados Unidos rescindiera el contrato con esa empresa y adoptara los servicios de otras plataformas con menos escr\u00fapulos.<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">La conversaci\u00f3n anal\u00edtica como resistencia<\/h4>\n<blockquote class=\"mb-35px\">\n<p class=\"fs-16 fst-italic text-medium-gray lh-30 mb-5px\">&#8220;El arte de la conversaci\u00f3n ha ido decayendo paulatinamente hasta casi desaparecer, pero yo hago todo lo que puedo para resucitarlo&#8221;<\/p>\n<p class=\"fs-14 text-medium-gray mb-0\">Siri Hustvedt,\u00a0<em>El mundo deslumbrante<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Hasta aqu\u00ed intent\u00e9 dibujar a trazos gruesos mi mirada sobre la \u00e9poca que nos toca vivir y en la que realizamos nuestro trabajo cotidiano con el sufrimiento de nuestros pacientes.<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica anal\u00edtica se ve intervenida por estas circunstancias. Ya no m\u00e1s de una sesi\u00f3n semanal, muchas de ellas virtuales, predominancia en las consultas de cuadros borderline, adicciones, soledades,\u00a0<em>burn out<\/em>\u00a0en los trabajos, depresiones, angustias provenientes de las circunstancias sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 lugar tiene nuestra artesan\u00eda psicoanal\u00edtica en este contexto?<\/p>\n<p>Freud afirm\u00f3 que todo aquel practicante que reconociera los fen\u00f3menos de la transferencia y la resistencia merec\u00eda llamarse psicoanalista. M\u00e1s adelante en su obra delimit\u00f3 cinco formas de resistencia, ineludibles en todo proceso terap\u00e9utico. Lacan aporta una nueva mirada sobre el punto se\u00f1alando que la resistencia es siempre del analista. Esta es la forma en que las teor\u00edas psicoanal\u00edticas han elucidado las resistencias al psicoan\u00e1lisis. Finalmente Jacques Derrida interpel\u00f3 a los psicoanalistas con su texto &#8220;Resistencias del psicoan\u00e1lisis&#8221; (Derrida, 1997). All\u00ed se\u00f1ala c\u00f3mo la propia teor\u00eda, cuando se anquilosan los conceptos, ejerce una resistencia al avance del trabajo y convoca a un an\u00e1lisis del psicoan\u00e1lisis y su pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Quiero ahora poner de relieve otras significaciones del t\u00e9rmino:<\/p>\n<p>En f\u00edsica es la oposici\u00f3n que presenta un cuerpo al paso de una corriente el\u00e9ctrica, la fuerza que se opone al movimiento de un objeto o la capacidad de un material para soportar fuerzas sin romperse o deformarse. Resistencia son tambi\u00e9n los movimientos o acciones de confrontaci\u00f3n contra un r\u00e9gimen o una pol\u00edtica, as\u00ed como la cultural frente a valores o normas instituidas. Tambi\u00e9n se habla de resistencia para referirse a la capacidad de un atleta para hacer frente a grandes esfuerzos, como el corredor de marat\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos estos sentidos pueden operar como met\u00e1foras de lo que pretendo transmitir. La conversaci\u00f3n anal\u00edtica es una resistencia a las condiciones que nos impone la \u00e9poca que habitamos. El dispositivo anal\u00edtico es una reserva natural de la conversaci\u00f3n, en un mundo que la ha reducido a intercambios de comunicaciones, amores, odios y rivalidades narcisistas en las pantallas de los telefonitos. Todos hemos recibido en consulta alguien que s\u00f3lo tiene oportunidad de conversar durante las sesiones.<\/p>\n<p>Un paciente confiesa que le resulta mucho m\u00e1s f\u00e1cil conversar con el chat GPT que con las personas allegadas. La verg\u00fcenza de confesar sus debilidades lo inhibe, lo que se aten\u00faa cuando el interlocutor no es un humano.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 entendemos por &#8220;conversaci\u00f3n&#8221;?<\/p>\n<p>No se puede abordar la pregunta sin referirse al pensador franc\u00e9s del siglo XVII Michel de Montaigne, creador del g\u00e9nero del ensayo. En varios art\u00edculos de los tres libros de sus &#8220;Ensayos&#8221; (Montaigne, sin fecha), trata la conversaci\u00f3n como arte y como medio de conocimiento, como ejercicio natural del esp\u00edritu, como una forma de humanidad compartida, una actitud dial\u00f3gica de escucha al otro, al extranjero, con curiosidad y respeto. La conversaci\u00f3n es, sobre todo, una forma de conocerse a s\u00ed mismo. Aqu\u00ed aparece una de sus intuiciones m\u00e1s profundas: la identidad humana se construye en relaci\u00f3n con los otros porque nadie se basta a s\u00ed mismo para pensar bien, el di\u00e1logo es una escuela de modestia, de prudencia y de libertad interior.<\/p>\n<p>Reconozco en estas ideas, que tienen cinco siglos de antig\u00fcedad, muchas de las caracter\u00edsticas de mi manera de encarar el trabajo anal\u00edtico. Recibo con cierta frecuencia en consulta a personas que buscan un analista &#8220;que hable&#8221;. Algunos vienen con experiencias previas frustrantes, otros sencillamente por el concepto vulgar que circula en el medio cultural de la clase media urbana; uno de los mitos urbanos porte\u00f1os es el personaje del &#8220;analista silencioso&#8221;. Este analizador de la pr\u00e1ctica anal\u00edtica fue germinando en el campo f\u00e9rtil de la difusi\u00f3n del lacanismo en nuestro medio. Mi formaci\u00f3n de los comienzos se dio en ese medio te\u00f3rico, pol\u00edtico y mitol\u00f3gico, que apuntaba a una cl\u00ednica de lo simb\u00f3lico. Estaban en boga el rebus, los juegos de palabras, las des-construcciones y re-puntuaciones; as\u00ed era este psi-co-an\u00e1-lisis. La identificaci\u00f3n con la figura del maestro llev\u00f3 a algunos practicantes vern\u00e1culos a promover una cl\u00ednica donde s\u00f3lo el paciente hablara, mientras el terapeuta permanec\u00eda al acecho de alguna intervenci\u00f3n que de pronto revelase una verdad y eso mismo diera fin a la sesi\u00f3n. Era una cl\u00ednica promotora de angustia, que se apoyaba en algunos esl\u00f3ganes tales como &#8220;la angustia es lo que no enga\u00f1a&#8221;, que la interpretaci\u00f3n equival\u00eda a una puntuaci\u00f3n en el discurso del paciente, que era preciso no clausurar ning\u00fan sentido de sus palabras. A tal punto que uno de mis maestros de entonces afirm\u00f3 en una clase p\u00fablica que un an\u00e1lisis pod\u00eda llevarse adelante hasta el fin sin que el analista pronunciase una sola palabra.<\/p>\n<p>La asociaci\u00f3n libre: &#8220;diga todo lo que se le ocurra, sin censurar ninguna idea, haga como si estuviera describiendo el paisaje que pasa ante la ventana de un tren en el que Ud. viaja&#8221;, como bien sabemos, es una regla imposible de cumplir y si alguna vez se logra es cuando el v\u00ednculo transferencial est\u00e1 bien establecido en un clima de confianza mutua.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre &#8220;palabra plena&#8221; y &#8220;palabra vac\u00eda&#8221; nunca puede determinarse con anticipaci\u00f3n. La palabra plena de sentidos es una producci\u00f3n del di\u00e1logo y como nuestro oficio trabaja sobre los indicios, lo que podr\u00eda parecernos una absoluta banalidad puede iluminarse en la conversaci\u00f3n experta. Por eso creo que lo que produce asociaci\u00f3n libre es la atenci\u00f3n flotante, ese estado de curiosidad e inter\u00e9s que no prioriza de antemano ning\u00fan tema, ninguna palabra por sobre otra cualquiera. La adhesi\u00f3n incondicional a conceptos te\u00f3ricos es una interferencia para esa capacidad. Hubo un tiempo en que la cl\u00ednica de neur\u00f3ticos usaba el Complejo de Edipo como lecho de Procusto, otros tiempos entronizaron a la castraci\u00f3n y la falta para normativizar las innumerables formas de presentaci\u00f3n cl\u00ednica en estructuras estancas. Sin que un analista logre sortear esas resistencias del psicoan\u00e1lisis, lo que se consigue en el crisol de su propio an\u00e1lisis, con sus analistas e incluso con sus pacientes, no hay asociaci\u00f3n libre.<\/p>\n<p>En sus or\u00edgenes, Freud nombr\u00f3 al m\u00e9todo que invent\u00f3 &#8220;talking cure&#8221;, la cura por la palabra. Y ese es el recurso con el que trabajamos. Con cierta altaner\u00eda solemos pensar que lo que distingue al homo sapiens de los animales es precisamente la palabra. Pero la introducci\u00f3n de la IA en la vida cotidiana pone en cuesti\u00f3n esta idea. Harari (2026) advierte que &#8220;\u2026Si seguimos defini\u00e9ndonos por nuestra capacidad de pensar con palabras, nuestra identidad se derrumbar\u00e1.&#8221; Porque si pensar significa ordenar elementos del lenguaje, la IA ya piensa mucho mejor que nosotros.<\/p>\n<h4 class=\"fw-700 alt-font text-dark-gray mt-40px mb-15px\">M\u00e1s all\u00e1 de las palabras<\/h4>\n<blockquote class=\"mb-35px\">\n<p class=\"fs-16 fst-italic text-medium-gray lh-30 mb-5px\">&#8220;El nombre que se puede nombrar no es nombre permanente&#8221;<\/p>\n<p class=\"fs-14 text-medium-gray mb-0\">Lao Zi,\u00a0<em>Tao Te King<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>La conversaci\u00f3n entre humanos no est\u00e1 compuesta s\u00f3lo de palabras. Gestos, entonaciones, volumen de voz, son lo que le da vida. Se conversa con todo el cuerpo. Las palabras hacen cosas, dec\u00eda Austin, y se las hacen a cuerpos vibr\u00e1tiles, er\u00f3genos, hacen amores, odios, tristezas y alegr\u00edas, causan dolores y alivios, llantos y risas, y a veces, como en las histerias freudianas, par\u00e1lisis, anestesias, cegueras y mudeces. Frente a la racionalidad del sentido, lo que se impone en la charla es la intensidad de la emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>El campo transferencial es escenario del movimiento de intensidades emocionales y lo que cura, as\u00ed lo entiendo, es la tramitaci\u00f3n de esas intensidades en un v\u00ednculo hecho de amor que ofrezca la oportunidad de un di\u00e1logo experto, una experiencia emocional, al decir de Winnicott, que permita una nueva oportunidad, Balint la llam\u00f3 nuevo comienzo. Siguiendo la idea de Walter Benjamin, se trata de hacer de las vivencias traum\u00e1ticas, experiencia. S\u00f3lo la narraci\u00f3n de boca en boca puede hacer eso. Si en 1936 Benjamin (1991) observaba que la cotizaci\u00f3n de la experiencia hab\u00eda ca\u00eddo, cu\u00e1nto m\u00e1s podr\u00eda decirse de las circunstancias que he tratado de delinear sobre la \u00e9poca que habitamos. La sucesi\u00f3n incesante de im\u00e1genes y est\u00edmulos de todo tipo, la velocidad y lo ef\u00edmero, resultan improcesables para el cerebro, no alcanzan a hacer experiencia. La conversaci\u00f3n anal\u00edtica es la oportunidad para ello. En ese sentido afirmo que se trata de una forma de resistencia a la devastaci\u00f3n ps\u00edquica que el mundo produce.<\/p>\n<p>Durante el aislamiento de la pandemia, la pr\u00e1ctica de las sesiones virtuales, que permiti\u00f3 sobrevivir con salud a las psicoterapias, transform\u00f3 la presencia de los cuerpos en la conversaci\u00f3n anal\u00edtica, aunque la voz y la imagen en una pantalla lograron hacer sobrevivir el di\u00e1logo pleno y su eficacia terap\u00e9utica.<\/p>\n<p>Desde hace un a\u00f1o o a lo sumo dos, encuentro que varios pacientes consultan frecuentemente a diversas plataformas de IA sobre cuestiones de salud mental, piden consejo sobre los problemas que los aquejan o las decisiones que deben tomar. Me ha sorprendido varias veces que, al llegar a su sesi\u00f3n, relataron haber obtenido una respuesta bastante alineada con el trabajo que ven\u00edamos haciendo. \u00bfSer\u00e1 entonces que nuestro oficio puede llegar a ser prescindible, como tantos otros?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se abre otra ventana que se refiere a la diferencia entre una conversaci\u00f3n cara a cara, y una escrita, por medios digitales. La ventaja (\u00bf?) de esta \u00faltima es que las interacciones pueden ser f\u00e1cilmente guardadas, archivadas y revisadas, lo que puede ser \u00fatil en el futuro. Es cada vez m\u00e1s habitual que algunos pacientes nos hacen escuchar audios o nos muestran videos de situaciones de su vida que quieren entender. As\u00ed escuchamos en vivo la voz de su interlocutor\/ra y, en la fantas\u00eda de muchos, poder juzgar qui\u00e9n ten\u00eda raz\u00f3n en el diferendo en cuesti\u00f3n. El celular es una prolongaci\u00f3n del cuerpo que entra de este modo en el campo transferencial.<\/p>\n<p>Llevar un registro lo m\u00e1s fiel posible de los dichos de un paciente fue un imperativo que sign\u00f3 buena parte de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y de supervisi\u00f3n. Hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os tuve oportunidad de visitar el consultorio de una colega que ten\u00eda un micr\u00f3fono colgando del techo que apuntaba a la cabeza del paciente en el div\u00e1n, para registrar la totalidad de las sesiones, cosa que hac\u00eda saber a quienes consultaban por primera vez. En cambio, en una conversaci\u00f3n cara a cara, \u00e9sta se pierde una vez que termina, a menos que se tomen notas. Freud desaconsejaba que esto se hiciera durante las sesiones, para no interferir en la escucha.<\/p>\n<p>Escena de una serie de Netflix: una conversaci\u00f3n entre dos personas en un pub. Uno de ellos produce contenido para un podcast. Cuando su interlocutor dice una frase que le pareci\u00f3 interesante, le pide repetirla para poder grabarla. El interpelado le responde con evidente decepci\u00f3n, que acaba de arruinar una buena conversaci\u00f3n: lo que se dice en una charla viva no est\u00e1 hecho para ser capturado sino para sedimentar en cada interlocutor a su manera, en el silencio que viene despu\u00e9s. Y dando media vuelta se retira del lugar.<\/p>\n<p>Algo de eso opera en la conversaci\u00f3n anal\u00edtica. Lo que el paciente dice no est\u00e1 destinado al registro sino a la escucha y lo que esa escucha produce en el analista es, en buena medida, inconsciente. El registro de las sesiones es para el analista, seg\u00fan mi punto de vista, en buena medida inconsciente. Asimismo, el g\u00e9nero literario del caso cl\u00ednico es escritura de ficci\u00f3n, un relato de quien lo expone, que habla m\u00e1s de su manera de escuchar que de lo que el paciente efectivamente dijo, lo que le da su riqueza particular y su estilo. Cierta aspiraci\u00f3n cientificista suele arruinar la narraci\u00f3n, que es mucho m\u00e1s fluida y pedag\u00f3gica que una sucesi\u00f3n de citas y referencias te\u00f3ricas. Todo relato cl\u00ednico se produce tambi\u00e9n en conversaci\u00f3n con los colegas, se escribe para la comunidad, se narra un caso a otros colegas para escuchar perspectivas diferentes, para hacer experiencia. La idea de un registro literal de las sesiones responde a un imperativo de no perderse nada, obra de un Supery\u00f3 anal\u00edtico, cualquiera sea, que puede operar como obst\u00e1culo a la atenci\u00f3n flotante.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed algunos bocetos sugeridos por el t\u00edtulo de este n\u00famero, que tal vez iluminen alg\u00fan lugar de la experiencia compartida de atender al sufrimiento de los semejantes que nos consultan. La \u00e9poca que nos toca vivir como la bosquej\u00e9 antes, produce enormes cantidades de ruido: la poluci\u00f3n sonora en los grandes conglomerados humanos, el impacto mental de los est\u00edmulos excesivos y demasiado veloces hace ruido, las redes sociales hacen ruido, las computadoras y los tel\u00e9fonos hacen ruido, la publicidad hace ruido, las noticias hacen ruido, los misiles y drones sobre el cielo de ciudades en muchos lugares del planeta hacen ruido. Mucho ruido.<\/p>\n<p>Y los psicoanalistas tenemos el privilegio de permitirnos un buen rato para conversar con cada uno de nuestros pacientes. Y conversar, igual que hacer m\u00fasica, es el arte de combinar los silencios, un arte que todos aprendimos de nuestros an\u00e1lisis, de nuestros pacientes y de nuestros colegas. La direcci\u00f3n de la cura es una conversaci\u00f3n experta, dirigida hacia ning\u00fan lado, abierta a lo diferente e inesperado, una forma sublimada de entregarnos al otro prest\u00e1ndole la mente y las emociones para escribir entre ambos una historia (o muchas) que haga m\u00e1s soportables las heridas que la vida le produjo. Una experiencia compartida por pacientes y analistas, de la que ambos suelen salir transformados. Despu\u00e9s de todo, los sufrimientos b\u00e1sicos, las p\u00e9rdidas, los dolores, el amor, el odio, las enfermedades, las humillaciones, son tan viejos como el hom\u00ednido. Los artistas son los maestros en la materia, sentimos como sentimos porque ellos nos ense\u00f1an c\u00f3mo se ama, se odia, se envidia, se sufre. Y en toda conversaci\u00f3n, el humor debe encontrar su lugar.<\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n es un refugio, no un b\u00fanker que a\u00edsla sino apenas una choza de ramas algo permeable, para eludir o al menos mitigar el ruido brutal de la sociedad contempor\u00e1nea. No es una deserci\u00f3n al estilo Bifo, sino un remanso en el r\u00edo torrentoso de la vida urbana en el ciclo del capitalismo tecnol\u00f3gico. Y si, como dice Hustvedt, est\u00e1 desapareciendo, la conversaci\u00f3n anal\u00edtica es un lugar de resistencia a esa desaparici\u00f3n. En palabras de Montaigne &#8220;es una escuela de modestia, de prudencia y de libertad interior&#8221;.<\/p>\n<p class=\"mt-30px fw-600 text-dark-gray\">Marzo 2026<\/p>\n<div class=\"separator-line-2px bg-light-gray mt-50px mb-30px\">Notas<\/div>\n<div class=\"mb-30px\">\n<p id=\"nota-1\" class=\"fs-13 text-medium-gray lh-24\"><sup>1<\/sup>\u00a0carlos.a.guzzetti@gmail.com. Celular: +54 11 4169 5424.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","seccion":[4],"class_list":["post-65","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","seccion-nuestros-invitados"],"acf":{"numero_de_revista":[20],"aclaracion":"","subtitulo_articulo":"","bajada":"Un recorrido hist\u00f3rico por el siglo XX y sus utop\u00edas, la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, la IA como amenaza y la conversaci\u00f3n anal\u00edtica como refugio y resistencia.","copete":"En el presente trabajo el autor hace un recorrido hist\u00f3rico a lo largo del siglo XX, reflexiona sobre las circunstancias de las \u00e9pocas y sus dificultades sobre el desarrollo de ideales de comunismo y de las grandes marchas sobre libertad, igualdad, fraternidad. La ca\u00edda del muro de Berl\u00edn y la teor\u00eda marxista como protagonista de la historia; la tecnolog\u00eda y la inteligencia artificial como amenaza tanto a los trabajadores manuales como a los intelectuales, la guerra cognitiva y el control de las voluntades entre otros conceptos, nos impulsan a seguir pensando c\u00f3mo el avance del capitalismo salvaje va en camino de destruir las condiciones de la vida humana, e incluso de toda forma de vida sobre la tierra. Para finalizar, el autor nos deja unas l\u00edneas po\u00e9ticas respecto al dispositivo anal\u00edtico como una reserva natural de la conversaci\u00f3n, una experiencia compartida, la conversaci\u00f3n como un refugio.","autores":[63],"entrevistadores":null,"entrevistados":null,"imagen_de_seccion":"","articulo_bibliografia_titulo":"Bibliograf\u00eda","articulo_bibliografia":"<ul class=\"fs-14 text-medium-gray lh-30\">\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Benjamin, W. (1991).\u00a0<em>Iluminaciones.<\/em>\u00a0Madrid: Taurus. (Obra original publicada en 1936)<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Berardi, F. (2023).\u00a0<em>Desertemos.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Prometeo.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Davi\u00f1a, L. y otra (2023).\u00a0<em>La conversaci\u00f3n. Deslindes te\u00f3rico, metodol\u00f3gicos y anal\u00edticos.<\/em>\u00a0Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Misiones.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Derrida, J. (1997).\u00a0<em>Resistencias del psicoan\u00e1lisis.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Paid\u00f3s.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Franco, Y. (2025).\u00a0<em>Lo extra\u00f1o<\/em>\u00a0en El psicoan\u00e1lisis ayer y hoy. Recuperado de\u00a0<a class=\"color-numero\" href=\"http:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/publicacion\/32\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.elpsicoanalisis.org.ar<\/a><\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Harari, Y. (2023).\u00a0<em>Nexus. Una breve historia de la informaci\u00f3n desde la Edad de Piedra hasta la IA.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Debate.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Harari, Y. (2026). Discurso ante el Foro Mundial de Davos. Diario La Naci\u00f3n, 14 de febrero de 2026.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Hustvedt, S. (2014).\u00a0<em>El mundo deslumbrante.<\/em>\u00a0Barcelona: Anagrama.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Lacan, J. (1972). Funci\u00f3n y campo de la palabra y el lenguaje en psicoan\u00e1lisis, en\u00a0<em>Escritos I.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Siglo XXI.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Montaigne, M. (sin fecha).\u00a0<em>Ensayos.<\/em>\u00a0Recuperado de\u00a0<a class=\"color-numero\" href=\"http:\/\/www.megustaleerebooks.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.megustaleerebooks.com<\/a><\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Preciado, B. (2008).\u00a0<em>Testo Yonqui.<\/em>\u00a0Madrid: Espasa Calpe.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Sigman, M. (2022).\u00a0<em>El poder de las palabras. C\u00f3mo cambiar el cerebro (y tu vida) conversando.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Debate.<\/li>\r\n \t<li class=\"mb-8px\">Sotolano, O. (2025).\u00a0<em>Inteligencia digital o inteligencia criminal,<\/em>\u00a0en Reb(v)elarnos. El psicoanal\u00edtico n\u00b0 50. Recuperado de\u00a0<a class=\"color-numero\" href=\"http:\/\/www.elpsicoanalitico.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.elpsicoanalitico.com<\/a><\/li>\r\n \t<li>Todorov, T. (2003).\u00a0<em>La conquista de Am\u00e9rica. El problema del otro.<\/em>\u00a0Buenos Aires: Siglo Veintiuno.<\/li>\r\n<\/ul>","autor_tiene_nota":true},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/65","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"acf:post":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/autor\/63"},{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/numero\/20"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=65"}],"wp:term":[{"taxonomy":"seccion","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.elpsicoanalisis.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/seccion?post=65"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}